¿Qué variedades de calabaza son adecuadas para el almacenamiento a largo plazo?

Calabaza

Al elegir calabazas para almacenar durante el invierno, es importante considerar las mejores variedades. Deben ser calabazas de maduración tardía. Maduran a mediados de otoño y se pueden almacenar en una bodega o en un balcón acristalado hasta por un año.

Variedades de calabaza

Existen muchas variedades que pueden conservarse hasta la primavera. Si se buscan calabazas para almacenar a largo plazo, estas son las más recomendables:

  • Zhdana. Variedad de maduración temprana caracterizada por una pulpa dulce y firme. Resiste bien el estrés mecánico externo y las plagas de insectos;
  • Yanina. Esta verdura es recomendable para quienes están a dieta. Su pulpa es firme y dulce, por lo que resulta un buen sustituto del azúcar en las gachas de avena.
  • Slavuta. Variedad de maduración tardía. Resistente a enfermedades y plagas, por lo que tiene una larga vida útil;
  • Arbatskaya. Madura al final de la temporada. Su pulpa es dulce y firme, y se utiliza a menudo en postres;
  • Polianina. Fruto cilíndrico, calabaza dulce.

Todas estas variedades toleran bien las enfermedades, el transporte y el estrés mecánico. Debido a sus propiedades, se eligen para el almacenamiento a largo plazo.

Condiciones y tiempo de almacenamiento

El lugar ideal es un sótano o bodega, ya que es fresco, húmedo y está protegido de la luz solar directa. Para que la calabaza se mantenga sabrosa y comestible, la temperatura debe mantenerse entre 5 °C y 10 °C.

¡Atención!
La temperatura en la bodega depende de la altura. En la parte inferior es baja, entre 0 y 2 °C. Esto no es ideal para las calabazas, así que colóquelas en estantes más altos. La humedad debe mantenerse entre el 70 y el 75 %.

Las heladas pueden arruinar la cosecha. Por lo tanto, si la temperatura exterior es baja, es necesario proteger las calabazas de las heladas.

La calabaza no debe guardarse en el refrigerador. A temperaturas inferiores a 0 °C, su pulpa se vuelve acuosa y pierde sabor. Se puede conservar en el refrigerador durante un máximo de 1,5 meses sin que se estropee.

Esta verdura se conserva en el congelador de 7 a 10 meses. No se congela entera. Primero, pélela y córtela en trozos. Estos se pueden guardar en un recipiente o bolsa de plástico.

Las verduras suelen tener una vida útil de un año. En condiciones de almacenamiento inadecuadas, este período puede reducirse en varios meses.

Métodos de almacenamiento

Antes de guardar la calabaza, déjela secar al sol durante unos días. Esto eliminará el exceso de humedad y cualquier corte u otro daño se endurecerá y dejará de ser un problema.

  • Sótano. Almacene la cosecha en estantes o anaqueles. No la deje en el suelo, ya que se estropeará rápidamente. Como mínimo, utilice palés o bandejas;
  • Apartamento. Elija un lugar sin luz solar directa. Si piensa guardar las calabazas durante mucho tiempo, colóquelas de manera que no se toquen entre sí. Los tallos deben apuntar hacia arriba.
  • Balcón. Un balcón sin acristalar no es adecuado, ya que las calabazas se congelarán y se estropearán muy rápidamente. Un balcón acristalado y aislado es adecuado si se cubre el suelo con una manta vieja o varias capas de cartón. Las calabazas deben cubrirse para mantenerlas calientes y a la sombra.
¡Atención!
Revise su cosecha semanalmente para detectar la presencia de vegetales podridos. Retire inmediatamente cualquier vegetal en mal estado para evitar que infecte a los sanos.

Si guardas calabazas en un apartamento donde las luces están siempre encendidas, cúbrelas con una tela gruesa. Debería bloquear toda la luz.

Preparando la bodega

Antes de almacenar la cosecha en una bodega, es necesario preparar la habitación. Para ello, siga estos pasos:

  • Limpie y ventile la habitación, eliminando la humedad y el olor a moho. Séquela completamente. Compruebe el sistema de ventilación;
  • Elimine el moho y las plagas. Para ello, trate la bodega con cal o un producto para controlar el azufre. Hágalo una vez en otoño antes de almacenar cualquier verdura;
  • Retire cualquier residuo: polvo, restos de la cosecha anterior y verduras viejas. Estos se pueden consumir inmediatamente (si no están estropeados);
  • Prepare estantes o repisas y fórrelos con papel o paja.
calabazas

Una vez preparada la bodega, guarda las calabazas en ella. Para evitar que se estropeen, hazlo correctamente:

  • No almacene las verduras en estantes sin cubrir;
  • Coloca el cultivo de manera que los frutos no toquen las paredes, ya que es ahí donde se acumula la humedad debido a los cambios de temperatura;
  • Coloca los tallos hacia arriba. Esto te ayudará a controlar el estado de la calabaza y a saber rápidamente si está mala.
  • Las verduras no deben tocarse entre sí. No las apiles ni las amontones. Esto ayudará a prevenir infecciones causadas por una sola fruta enferma.
  • Al retirar una calabaza estropeada, vuelva a colocar la paja o el papel sobre el que estaba.
¡Atención!
Si ves gotas de agua en las verduras, significa que la humedad en la habitación es demasiado alta.
estado de las calabazas

Comprueba el estado de todas las calabazas aproximadamente una vez al mes. Ventila la habitación con regularidad para evitar que se manchen o se estropeen.

Con el cuidado y la preparación adecuados, las calabazas se pueden almacenar en una bodega hasta por un año. Incluso después de dos meses, estarán tan maduras y sabrosas como el primer día. Para lograrlo, es necesario controlar la cosecha, ventilar la bodega y mantener una temperatura y humedad estables.

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