La fertilización oportuna de las vides en otoño es esencial para protegerlas del invierno contra las bajas temperaturas, las enfermedades y las plagas. El cuidado de la planta es fundamental durante todo el año. Esto incluye inspeccionar regularmente las vides, eliminar los brotes sobrantes, aflojar la tierra y fertilizarla. Fertilizar antes del invierno es especialmente importante, ya que ayuda a mantener la salud de la planta durante todo el año.
¿Qué micronutrientes son esenciales?
La fructificación del arbusto aumentará si el suelo contiene nutrientes. Con el tiempo, el suelo se agota y las bayas crecen mal. Para asegurar su longevidad, es importante que el suelo contenga:
- Zinc. Afecta directamente al rendimiento de las vides.
- Nitrógeno. Afecta al crecimiento de hojas y brotes. En septiembre, debe añadirse con cuidado para asegurar la maduración normal de la madera.
- Potasio. Durante la estación fría, el arbusto más lo necesita. Este micronutriente permite que la fruta madure más rápido.
- Fósforo. Permite que las inflorescencias maduren más rápido.
- Cobre. Ayuda a la planta a sobrevivir al invierno y a hacer frente a la sequía.
- Bor. El ácido acelera la maduración y afecta el contenido de azúcar de las bayas.
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Métodos de fertilización
La fertilización otoñal de la vid es especialmente importante para el invierno posterior al primer año de floración. Tras la vendimia, el viñedo puede sufrir una deficiencia de nutrientes esenciales, por lo que conviene utilizar abonos orgánicos con una pequeña cantidad de ceniza de madera.
El exceso de fertilizante también tendrá un impacto negativo en el estado del arbusto.
La mayoría de los jardineros tratan la tierra alrededor del tronco con una pequeña cantidad de compost o estiércol descompuesto.
La fertilización del suelo está prohibida únicamente si se aplicó fertilizante al momento de la siembra. En este caso, la primera fertilización debe realizarse después de tres años. La fertilización anual en otoño puede provocar que el arbusto deje de producir uvas. Por lo tanto, se recomienda fertilizar las vides una vez cada cuatro años.
Para combatir las plagas en otoño, puedes usar una solución de bicarbonato de sodio y sal para rociar los arbustos.
Para un cubo de agua, necesitará 10 cucharadas de sal común y 5 cucharadas de sal fina. Con un pulverizador, rocíe la solución sobre el arbusto y viértala alrededor de las raíces. Este tratamiento es más efectivo a finales de octubre.
Para la alimentación se pueden utilizar los siguientes métodos:
- A principios o mediados de septiembre, se puede aplicar fertilizante foliar. Los micronutrientes se absorben fácilmente a través de las hojas, lo que favorece una mayor producción de frutos al año siguiente y una mejor resistencia a las heladas. Para ello, es adecuada una solución de ceniza y hierbas o un fertilizante macronutriente específico. Se puede añadir azúcar para acelerar la absorción.
- Para enriquecer las raíces de la planta, utilice sal y un extracto acuoso de superfosfato en proporción 2:1. Añada ácido bórico, sulfato de zinc, yodo y permanganato de potasio. La solución se aplica seca o disuelta a una profundidad de 20 cm.
- Tras la primera helada, se aplica una mezcla de sulfato de potasio y superfosfato en partes iguales. Este tratamiento se repite cada tres años.
Se recomienda fertilizar las vides en otoño, temprano por la mañana o al atardecer, en un día sin viento, para asegurar una buena absorción del fertilizante y obtener los mejores resultados. Después de fertilizar, se debe cubrir el suelo con mantillo para reducir la pérdida de nutrientes y proteger las raíces de las heladas.

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