Abonado foliar del pepino: momento de aplicación, tipos de fertilizantes

Pepinos

Para un crecimiento óptimo, los pepinos requieren una gama completa de vitaminas y minerales, además de protección contra plagas y virus. La fertilización foliar puede reforzar su inmunidad. Para ello se pueden utilizar productos químicos o remedios caseros.

¿Por qué es necesario fertilizar?

La fertilización foliar de los pepinos cumple varias funciones: fortalece, estimula el crecimiento, protege y corrige deficiencias de micronutrientes. Este método consiste generalmente en una simple pulverización. Se diferencia de la fertilización radicular únicamente en que no remueve el suelo y se aplica directamente a las hojas o frutos. Su ventaja radica en que llega directamente a las zonas afectadas, lo que la hace más eficaz en casos de enfermedad o daños localizados.

Además, la fertilización foliar de pepinos en invernadero o al aire libre no afecta al suelo: no aumenta ni disminuye su acidez, por lo que es apta para prácticamente cualquier condición. Su aplicación localizada y específica aísla los principios activos y evita afectar a otras plantas, lo cual es importante si se cultivan varias cosechas en el mismo bancal. La fertilización foliar es necesaria.

  • en el control de plagas;
  • para reponer las deficiencias minerales;
  • como medio para combatir las enfermedades;
  • para fortalecer el sistema inmunológico;
  • eliminar problemas no relacionados con el sistema radicular de los pepinos;
  • con impacto local en una planta o área específica.

La eficacia de la fertilización foliar depende del problema y del producto que se aplique. Si se necesita tratar las hojas —por ejemplo, para controlar ácaros o pulgones—, se debe aplicar el producto tanto en las hojas como en los tallos. La pudrición de la raíz, en cambio, se trata aplicando el ingrediente activo directamente al suelo o a las raíces. La pulverización se puede utilizar no solo cuando el problema es evidente, sino también para la prevención de enfermedades o como repelente de insectos.

¡Interesante!
La pulverización ayuda a ahorrar fertilizante: al pulverizar se utiliza mucha menos cantidad de la sustancia que al aplicarla a las raíces.

Reglas básicas

La pulverización es localizada y eficaz, y las primeras mejoras se notan en pocas horas. Sin embargo, para asegurar que el producto funcione correctamente y logre el efecto deseado, conviene seguir algunas reglas sencillas.

  1. Ajuste la dosis de fertilizante. Una concentración demasiado alta de nutrientes puede dañar los cultivos en lugar de mejorar su crecimiento y resistencia.
  2. Empieza a abonar con pequeñas cantidades y aumenta la cantidad si la planta aún lo necesita. Los pepinos necesitan tiempo para adaptarse, y tú necesitas tiempo para evaluar su respuesta.
  3. Pulverizar solo en tiempo seco y sin viento. Lo mejor es hacerlo por la mañana o por la tarde, cuando el sol no esté muy fuerte. La luz solar directa quemará y dañará las hojas. El viento impedirá que el producto se adhiera a los arbustos.
  4. Utilice la pulverización como medida preventiva. El olor penetrante de la solución de amoníaco o pimienta puede repeler insectos no deseados de las plantas de pepino.
  5. Para combatir las plagas, utilice jabón: ayudará a que la solución se adhiera a las partes verdes de la planta.
  6. Si cultivas pepinos en el mismo bancal que otras plantas, procura asegurarte de que las sustancias no entren en contacto con ellas durante la pulverización.
  7. Limpie los envases de los pulverizadores para evitar que se acumulen residuos de soluciones anteriores.
  8. Utilice equipo de protección para evitar que el producto entre en contacto con su piel o sea inhalado. Use una mascarilla respiratoria, guantes de goma gruesos y protección ocular con gafas de seguridad.

Además de prevenir daños y mejorar la nutrición, la pulverización ayuda a mantener niveles óptimos de humedad. Para los pepinos, este nivel es del 70-80%. La pulverización de agua puede salvar los cultivos durante períodos especialmente calurosos y secos, y normalizar el microclima en el invernadero.

Términos y métodos de contribución

Alimentando a los pepinos Es necesario durante toda la temporada de crecimiento, hasta la cosecha. A diferencia del riego radicular, la nebulización permite una distribución uniforme por toda la planta, tratando el problema de forma localizada sin afectar a las zonas sanas. El aporte mineral es importante en cada etapa.

  • al trasplantar las plántulas al suelo;
  • durante la formación activa de las hojas;
  • durante el período de floración;
  • durante la formación de los ovarios;
  • durante el período de fructificación activa.

Es fundamental corregir las deficiencias de micronutrientes para evitar que las plantas se sequen. El problema se manifiesta con hojas que se enrollan, pierden color y se caen gradualmente. Estos signos pueden indicar no solo una deficiencia mineral, sino también una enfermedad: es importante reconocer los síntomas a tiempo y tratar la planta adecuadamente. Generalmente, se recomienda fertilizar cada 1,5 semanas, o de 4 a 6 veces por temporada.

Los fertilizantes, insecticidas y fungicidas se aplican con regadera o pulverizador. La boquilla debe ser lo suficientemente fina para atomizar la sustancia eficazmente. Es recomendable usar recipientes separados para fertilizantes e insecticidas, o desinfectarlos antes de cada uso para evitar que las sustancias se mezclen y provoquen una reacción química. Trate los recipientes con detergentes, soluciones de yodo o cloro, o agua hirviendo. Después de lavarlos, enjuáguelos con agua y séquelos completamente antes de añadir nuevas soluciones.

Qué dar de comer

Los pepinos requieren distintos minerales en diferentes etapas. Durante las primeras etapas de crecimiento, el nitrógeno es crucial: acelera el desarrollo del follaje y favorece el crecimiento del tallo y los brotes. Durante la floración, el potasio es esencial; ayuda a la formación del ovario y mejora el metabolismo. El fósforo es fundamental durante las etapas finales, cuando se forma el fruto. La fertilización contribuye a que los frutos sean más jugosos y sabrosos.

¡Interesante!
Un exceso de nitrógeno puede provocar una disminución del rendimiento: la planta dedicará toda su energía al desarrollo activo de la parte verde, y no quedará nada para los frutos.

La fertilización es necesaria no solo como medida preventiva, sino también durante períodos de deficiencia. A veces es difícil determinar qué nutrientes minerales le faltan a una planta. En este caso, se pueden aplicar fertilizantes suplementarios uno tras otro, observando la respuesta de la planta, o bien adquirir un fertilizante combinado que aborde la mayoría de los problemas comunes.

Urea

Este fertilizante se vende en gránulos y se utiliza para acelerar el crecimiento de la planta. Indicaciones de uso: deficiencia de nitrógeno, control de pulgones y gorgojos. La deficiencia de nitrógeno provoca debilitamiento de los arbustos, amarilleamiento y caída de las hojas, y disminución de la producción. Urea No afecta al suelo, por lo que puede aplicarse de cualquier manera, pero la pulverización es un método más eficaz y rápido.

La primera aplicación de fertilizante se realiza inmediatamente después del trasplante de las plántulas al suelo, o cuando aparezcan algunas hojas si se sembraron las semillas directamente en la tierra. Una segunda aplicación de fertilizante nitrogenado se realiza entre 10 y 14 días después, a menos que sea urgente. Una vez que comiencen a formarse los frutos, se puede suspender la fertilización suplementaria.

La urea se disuelve bien en agua. Necesitará unos 15 gramos de la solución por cubo. Rocíe la solución resultante uniformemente sobre las hojas y los tallos. Use la solución inmediatamente; evite preparar demasiada. Guarde la urea seca en un lugar fresco y seco.

Ácido bórico

Un buen fertilizante que ayuda a aumentar la producción. La planta recibe oxígeno, mejora su metabolismo y los frutos se enriquecen con calcio, lo que realza su sabor. Se puede aplicar tanto a plantas adultas como a plántulas: fortalecerá la resistencia de los pepinos a las enfermedades y mejorará su tolerancia a las fluctuaciones de temperatura.

¡Interesante!
Para atraer a los insectos que polinizan los pepinos, se añade miel o azúcar a la solución de ácido bórico antes de pulverizarla.

Ácido bórico Se recomienda aplicarlo en las primeras etapas, antes de que aparezcan los frutos. Ayuda a eliminar las manchas amarillas en las hojas, aumenta la producción de ovarios y previene la caída de frutos y tallos. Añada 10 gramos del ingrediente activo a un cubo de agua tibia para que los ingredientes se mezclen. Deje enfriar la solución a temperatura ambiente antes de regar.

Nitrato de calcio

La fertilización de pepinos con nitrato de calcio mejora la salud celular, refuerza la inmunidad y tiene un efecto positivo en la calidad y cantidad de la cosecha. Además, protege los cultivos de babosas y ácaros. Este fertilizante es eficaz incluso en las condiciones más adversas: frío, fluctuaciones de temperatura, exceso de humedad o sequía. Favorece la formación de las membranas celulares, reduce la sensibilidad de la planta al cambio climático y la protege contra enfermedades. Los pepinos fertilizados con nitrato duran más y tienen mejor sabor.

Añadir 20 gramos de la sustancia por cada 10 litros de agua. Pulverizar durante la época de crecimiento a intervalos de 8-10 días. Suspender la fertilización de los pepinos durante la fructificación.

Yodo

Los cultivos son más frágiles cuando aparecen las primeras flores. Para proteger los pepinos de enfermedades y plagas, se rocían con una solución de yodo y leche, lo que mejora la resistencia de la planta y le permite soportar mejor las amenazas. Para prepararla, utilice:

  • 15 gotas de yodo;
  • 500 ml de leche baja en grasa;
  • 5 litros de agua;
  • 40 gramos de jabón de lavandería rallado.

Se necesita jabón para fijar la mezcla a la lámina foliar. La solución resultante se utiliza cada semana y media desde que brotan las primeras hojas. El yodo actúa como desinfectante, previniendo enfermedades fúngicas y la pudrición de la raíz. La leche forma una película que recubre la hoja, protegiéndola.

Una solución más concentrada ayuda a eliminar los signos de infestación. Para ello, diluya el yodo con agua en una proporción de 1:2 y aplíquelo a las zonas sanas con un pulverizador. Retire las hojas y los tallos afectados para evitar que la infección se propague.

Métodos tradicionales

Los productos químicos y los fertilizantes complejos solo deben usarse durante las primeras etapas de la vegetación, cuando son seguros. Una vez que aparecen los frutos, es mejor optar por métodos más seguros: preparados biológicos o remedios caseros. Esta última opción es más económica y puedes preparar tu propio fertilizante con ingredientes que tengas en casa.

Levadura

Alimentación de levadura Aporta vitaminas y minerales a las plantas. La levadura contiene carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales. Al disolverse en agua, forma compuestos que favorecen el crecimiento del pepino. Este fertilizante no debe mezclarse con sustancias que contengan otras bacterias beneficiosas, ni con hierba o estiércol, pero la solución de levadura es resistente a las fluctuaciones de temperatura y funciona prácticamente en cualquier condición.

La levadura fresca se diluye con agua tibia en una proporción de 2:10 y se deja reposar. Después, se diluye con la misma cantidad de agua y se riegan las plantas. Si se usa levadura seca, la preparación es ligeramente diferente:

  1. Calentar 1,5 litros de agua a 40 grados.
  2. Agrega 5 cucharadas de azúcar y 5 gramos de levadura.
  3. Deje reposar la solución durante medio día, removiéndola ocasionalmente.
  4. Diluya el concentrado con agua en una proporción de 1:3,5.
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La levadura seca aumentará el volumen de la solución varias veces, así que utilice un recipiente más grande para la preparación.

cáscara de cebolla

Este remedio casero protege eficazmente contra las plagas y fortalece el sistema inmunitario. Contiene microelementos beneficiosos, como fósforo y potasio, esenciales para el desarrollo de las plantas. La solución se prepara con 40 gramos de cáscaras de cebolla y un cubo de agua. Se deja reposar en un lugar cálido durante 96 horas, se filtra y luego se utiliza para pulverizar. Las cáscaras restantes se pueden usar como mantillo.

Como medida preventiva, la solución se utiliza una vez cada 1,5-2 semanas, y si ya han aparecido plagas en el jardín, la frecuencia de pulverización se incrementa a una vez cada 5 días.

Té de hierbas

Este suplemento herbal fortalece las plantas y enriquece los cultivos con nitrógeno. Se prepara con partes verdes de plantas y malezas. Estas se pican finamente, se remojan en 10 litros de agua y se dejan reposar durante 48 horas. La infusión resultante se cuela y luego se rocía sobre los pepinos para protegerlos contra el oídio y los hongos.

Los matices de la alimentación foliar

La fertilización por pulverización se realiza de forma similar tanto en campo abierto como en invernaderos. Los invernaderos cuentan con un microclima propio, con circulación de aire limitada y temperatura y humedad controladas. La pulverización puede realizarse de forma segura siempre que la humedad del aire se mantenga dentro de los límites recomendados.

En campo abierto, pulverice la sustancia con cuidado y solo cuando no haya viento, de lo contrario no alcanzará el objetivo. No fertilice las plantas de exterior al mediodía, especialmente en climas cálidos, ya que la luz solar directa puede quemar las hojas.

Si se excede con el fertilizante, la planta puede quemarse, marchitarse rápidamente o perder parte de su rendimiento. En ese caso, reduzca la cantidad de fertilizante y aplíquelo solo con agua limpia a temperatura ambiente. Rocíe las hojas para eliminar cualquier residuo de fertilizante. Reanude la fertilización foliar solo cuando la planta se recupere.

Durante la fructificación, evite el uso de productos químicos agresivos, ya que pueden dañar la fruta al acumular sustancias tóxicas. Para asegurar una cosecha segura, utilice únicamente remedios naturales después de la floración; estos no dañarán el cultivo ni alterarán el sabor de los pepinos.

La fertilización foliar es una buena manera de abordar el problema localmente. Ayuda a proteger contra plagas de insectos, deficiencias minerales y enfermedades comunes. Se aplica con un pulverizador y la solución puede ser desde productos químicos hasta remedios caseros. Se puede usar tanto para el tratamiento como para la prevención. La fertilización foliar no altera el suelo, por lo que se puede usar cualquier producto sin preocuparse por su interacción con él.

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