Samsa rellena de calabaza
La samsa es un plato tradicional uzbeko, una masa hojaldrada rellena de diversos ingredientes. Lo más habitual es que esté rellena de carne y grasa de piel de oveja. Sin embargo, las versiones vegetarianas no son menos populares. Le sugerimos que pruebe una versión salada de samsa rellena de calabaza.
Para preparar este postre en casa, es importante elegir variedades de calabaza sin azúcar y de pulpa firme. Es fundamental cortarla correctamente. Si se corta demasiado fina, el relleno quedará blando y pastoso, mientras que si se corta demasiado gruesa, quedará aguado. Por lo tanto, lo mejor es cortar la calabaza en cubos de 4 a 5 mm de lado.
La samsa se hornea tradicionalmente en hornos tandoor, pero un horno convencional también da excelentes resultados. Para esta receta, puedes usar hojaldre ya preparado o hacerlo tú mismo en casa. El hojaldre con levadura es ideal para la samsa rellena de calabaza.
Ingredientes:
- hojaldre – 250 gramos;
- calabaza – 300 gramos;
- cebolla – 1 pieza;
- aceite vegetal – 1,5 cucharadas;
- pasta de tomate – 1 cucharadita;
- yema de huevo – 1 pieza;
- sésamo negro – 1 cucharadita;
- sal, pimienta.
Cómo hacer samsa de calabaza
Pela y pica finamente la cebolla.
Pela la calabaza y córtala en cubos pequeños.
Calienta aceite vegetal en una sartén. Añade la calabaza y fríela hasta que esté dorada. Añade la cebolla y cocínala durante 2-3 minutos.
Añade pasta de tomate, sal y pimienta. Remueve el relleno y cocina durante 1-2 minutos. Deja enfriar la mezcla.
Descongela la masa y corta círculos de 8 cm de diámetro.
Extienda ligeramente cada círculo y coloque una cucharada de relleno en el centro.
Dobla y pellizca el borde como se muestra en la foto.
Une los otros dos bordes y forma una tarta triangular con la masa. Es importante pellizcar bien los bordes.
Coloca las samsas con la costura hacia abajo sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Pinta cada samsa con yema de huevo.
Espolvoree los productos horneados con semillas de sésamo negro y colóquelos en un horno precalentado a 200 grados.
Hornear durante 30-40 minutos hasta que estén doradas. Las galletas se expandirán y subirán.
Coloca la samsa sobre una tabla de madera o una rejilla de alambre y deja que se enfríe.
La samsa tiene una masa crujiente y un relleno jugoso y tierno.
Sírvelas con el té o la cena. Las samsas se mantienen crujientes y frescas durante mucho tiempo.

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