Beneficios de fertilizar pepinos con ácido succínico

Pepinos

Para lograr una cosecha temprana de pepinos, los productores de hortalizas utilizan diversos estimulantes, entre ellos el ácido succínico. La dosis del producto varía según el tipo de suelo y la etapa de desarrollo de la planta. Su efecto no reemplaza los beneficios de los fertilizantes minerales y orgánicos. El ácido succínico mejora la absorción de nutrientes, estimula la germinación de las semillas y favorece el desarrollo de las plántulas.

Beneficios del ácido succínico

El ácido succínico es un producto natural. Se encuentra en pequeñas cantidades en las células de plantas y organismos vivos. Se sintetiza a escala industrial utilizando lignito y anhídrido maleico como materias primas. El ácido succínico es un polvo inodoro, que puede ser blanco o incoloro. Su sabor es similar al del ácido cítrico. Se comercializa en forma de tabletas, polvo y cápsulas rellenas de gránulos.

Las tabletas o cápsulas son más adecuadas para el cultivo de pepinos, ya que contienen menos excipientes sintéticos. El producto tiene un efecto estimulante suave, por lo que está aprobado para su uso en todas las partes de la planta. La sustancia no se acumula en el suelo ni altera su composición.

¡Importante!
El uso regular de ácido succínico como fertilizante para las plantas de pepino aumenta la acidez del suelo. Para contrarrestar este efecto, se añade cal, tiza triturada y harina de dolomita al suelo.

Propiedades útiles del ácido succínico:

  • El tratamiento de las semillas con este preparado mejora su germinación;
  • La pulverización de las plántulas con una solución acuosa aumenta su resistencia a las condiciones climáticas adversas y a los patógenos de infecciones fúngicas y virales;
  • La doble pulverización de arbustos adultos estimula la maduración de la fruta;
  • El tratamiento de las plantas conduce a la síntesis activa de clorofila;
  • Sumergir las raíces de las plántulas en una solución acuosa estimula su desarrollo;
  • Al regar las plantas directamente en la raíz, se eliminan los nitratos y las sustancias tóxicas acumuladas en el suelo;
  • La adición de este preparado al suelo estimula el desarrollo de microorganismos beneficiosos.

El ácido succínico no daña las plantas. El sistema radicular absorbe el producto en la cantidad necesaria. El exceso no se acumula en el suelo y se elimina fácilmente con el riego.

Características del uso del ácido succínico

La dosis del tratamiento para pepinos depende del método de aplicación. Para la aplicación radicular, la solución es más concentrada que para la pulverización foliar. Tras la mezcla, se utiliza la solución completa, ya que el ácido succínico pierde sus propiedades beneficiosas al almacenarse diluido.

Para el tratamiento de semillas previo a la siembra, utilice una solución acuosa al 0,2%. Para prepararla, disuelva 2 g de ácido succínico en 100 ml de agua. A continuación, añada 900 ml de agua tibia hasta completar 1 litro de solución. Remoje las semillas en la solución resultante durante 30 minutos. Después, retírelas y séquelas sin enjuagarlas.

El ácido succínico se utiliza para fortalecer las plántulas antes de trasplantarlas a su ubicación definitiva en huertos o invernaderos. Para el tratamiento se utiliza una solución al 0,25%. Se prepara disolviendo 2,2 g de la sustancia en 1 litro de agua tibia. Esta solución se aplica en las raíces de las plántulas una hora antes del trasplante. También se utiliza para pulverizar plántulas maduras.

Tras el trasplante de las plántulas, se utiliza ácido succínico para mejorar la tasa de supervivencia de las plantas jóvenes y estimular la formación de raíces. Se aplica una solución al 0,2 % al suelo bajo las plantas de pepino a una profundidad de 10 a 20 cm. Este procedimiento se repite de 3 a 4 veces con intervalos de 7 días.

Durante condiciones climáticas adversas, heladas repentinas o sequías prolongadas, el ácido succínico ayuda a recuperar las plantas y fortalece su sistema inmunológico. Para tratar los arbustos, prepare una solución al 0,2 %. Rocíe los arbustos por todos lados, prestando especial atención a las zonas dañadas de tallos y hojas. Repita el procedimiento varias veces cada 2 o 3 semanas.

¡Importante!
Al trabajar con ácido succínico, tome precauciones. Proteja la piel y las mucosas expuestas de la solución concentrada para evitar quemaduras químicas. Use guantes de goma al preparar la solución. Si el concentrado entra en contacto con la piel, enjuague la zona con agua corriente.

El ácido succínico no reemplaza los efectos de los fertilizantes minerales y orgánicos, pero es un excelente estimulante del crecimiento. Se utiliza para estimular la germinación y la fructificación, y para mejorar la inmunidad de las plantas. Acelera la recuperación de las plantas tras la exposición a condiciones desfavorables, enfermedades o plagas. El ácido succínico no se acumula en los frutos, por lo que su uso es seguro para el consumo humano.

Ácido succínico para el cultivo de pepinos
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