Sulfato de cobre y hierro: instrucciones para el tratamiento de pepinos

Pepinos

Para asegurar una buena cosecha, las plantas necesitan micronutrientes esenciales y protección contra plagas y enfermedades. Para evitar gastos en productos costosos, se utilizan sulfato de cobre y sulfato de hierro, ya que son eficaces y económicos para el tratamiento de pepinos. Lo principal es seguir las reglas para la preparación y el uso de las soluciones.

Características del sulfato de cobre

Este producto está clasificado como tóxico y tiene una clase de riesgo 3. Al manipularlo, asegúrese de usar equipo de protección: respirador, guantes de goma y gafas de seguridad. Su ingestión causa intoxicación.

El sulfato de cobre (también conocido como sulfato sódico) tiene la fórmula CuSO₄·H₂O. Es una sustancia cristalina de color azul o celeste. Contiene un 24 % de cobre. Se utiliza tanto para preparar disoluciones como en forma seca. El sulfato de cobre tiene una vida útil ilimitada si se envasa correctamente.

No se disuelve en agua fría ni caliente. Por lo tanto, al preparar la mezcla, utilice líquido con una temperatura de entre 60 y 80 grados Celsius.

Características del sulfato ferroso

Es menos tóxico que el sulfato de cobre, pero aun así se debe usar equipo de protección al manipularlo. Se forma por la reacción del hierro ferroso con el ácido sulfúrico. Es la fuente más rica de hierro, constituyendo el 53 % de su composición.

Tiene una estructura cristalina muy similar a la de la sal. Es de color azul con un marcado matiz verde. Se disuelve fácilmente en agua tibia. Se utiliza exclusivamente en disoluciones acuosas; las plantas no pueden absorberlo en su forma seca.

¡Importante!
No prepare soluciones con estos compuestos en recipientes de hierro. Reaccionarán con el metal. Es preferible usar recipientes de vidrio o plástico.

Beneficios de su uso en el cultivo de pepinos

Estos productos se utilizan en todas las etapas del cultivo, desde la preparación de semillas hasta la protección contra enfermedades. Son eficaces para el control de plagas y como fuente de micronutrientes.

Principales finalidades de uso:

  1. Prevención de enfermedades fúngicas. El tratamiento del material de siembra, el suelo y las plantas jóvenes reduce significativamente el riesgo de infección.
  2. Control de plagas. Los componentes del sulfato de cobre inhiben la mosca blanca, los pulgones, los ácaros y muchos otros insectos.
  3. Control de enfermedades en fase inicial. Esta solución puede eliminar la mayoría de las enfermedades fúngicas en sus primeras etapas. Si la enfermedad se ha extendido considerablemente, es mejor recurrir a tratamientos especializados.
  4. Fertilización de pepinos y prevención de deficiencias de micronutrientes. La deficiencia de cobre provoca un crecimiento deficiente de la planta, mientras que la deficiencia de hierro causa clorosis.

Para evitar dañar las plantas, respete estrictamente las proporciones al preparar la solución. No almacene la solución durante largos periodos de tiempo; prepárela justo antes de usarla para garantizar su máxima eficacia.

Usos para el cultivo de pepinos

El sulfato de cobre y el sulfato de hierro deben utilizarse según un programa específico. No deben usarse con demasiada frecuencia, ya que un exceso de micronutrientes es tan perjudicial como una deficiencia. Existen varias opciones de aplicación, cada una con sus propios beneficios:

  1. Preparación de las semillas para la siembra: Utilice una solución de sulfato de cobre al 2%. Remoje las semillas en ella durante 9 horas; esto eliminará cualquier infección y garantizará una germinación más rápida y uniforme. Después del remojo, asegúrese de enjuagar las semillas con agua tibia.
  2. Tratamiento del suelo previo a la siembra de pepinos. Prepare una solución de sulfato de cobre al 3% y riegue los bancales a razón de un litro de solución por metro cuadrado. Realice este tratamiento una semana antes de la siembra. Es normal que aparezca una capa blanquecina en la superficie del suelo. Lo más sencillo es utilizar una regadera.
  3. Desinfección de invernaderos y semilleros. Al cultivar pepinos en interiores, trate el interior de las estructuras con una solución de sulfato de cobre al 3 % antes de la siembra. Aplique con brocha o pulverizador. No utilice la solución sobre metal sin tratar; si lo hubiera, píntelo o cúbralo con film transparente previamente.
  4. Aplicación de un micronutriente al suelo. La deficiencia de cobre es común en turberas, suelos arenosos y franco-arenosos. Aplicar en polvo seco en primavera, antes de labrar o arar. Aplicar aproximadamente 1 gramo por metro cuadrado, esparciendo la mezcla uniformemente sobre toda la superficie. No aplicar más de una vez cada 5 años, ya que el suelo se satura mucho.
  5. Fertilización foliar para la deficiencia de hierro o cobre. Si hay deficiencia de hierro, utilice una solución de sulfato ferroso al 0,1 % (10 g por cubo de agua). Si hay deficiencia de cobre, utilice una solución al 0,03 % (3 g por cubo de agua). Rocíe el follaje, preferiblemente con un pulverizador para lograr una capa uniforme, prestando especial atención al envés de las hojas y los tallos.
  6. Tratamiento preventivo contra enfermedades y plagas. Prepare una solución de sulfato de cobre al 3 % y aplíquela a los pepinos al menos dos semanas antes de la floración. Realice este tratamiento si las plantas son atacadas por plagas o se ven afectadas por enfermedades fúngicas cada año.

¡Importante!
Aplique el fertilizante foliar solo por la mañana o por la tarde. El agua se evapora mucho más lentamente y la planta absorbe mejor los micronutrientes.

En el cultivo de pepinos, el sulfato de cobre se usa con mucha frecuencia debido a sus propiedades antisépticas. Sin embargo, también se debe usar sulfato de hierro al menos una vez por temporada. Si las plantas presentan clorosis (hojas amarillas con las nervaduras verdes), se debe tratar el problema cada dos semanas.

Lucha contra las enfermedades

Utilizar sulfato de cobre en pepinos como agente para el control de enfermedades no es difícil. Para obtener la máxima eficacia, siga estrictamente las proporciones y elija la receta adecuada.

Esta composición ayuda con las siguientes enfermedades:

  1. Moho gris. Mezcle una cucharada de ceniza fina de madera con una cucharadita de sulfato de cobre, triturado en un mortero. Espolvoree la mezcla sobre todas las áreas afectadas para evitar que la enfermedad se propague.
  2. Pudrición de la raíz. Prepare una solución con un litro de agua, dos cucharadas de sulfato de cobre y una taza de ceniza de madera. Humedezca bien la parte inferior de los tallos hasta una altura de unos 20 cm y riegue la zona radicular de las plantas. Como alternativa, puede preparar una solución añadiendo una cucharadita de sulfato de cobre, una cucharadita de superfosfato y una cucharadita de sulfato de zinc a un cubo de agua. Riegue la tierra a razón de 5 litros por metro cuadrado.
  3. Mildiu velloso o penosporosis. Utilice caldo bordelés para tratar las plantas; la receta se describe a continuación.
  4. Oídio. Primero, disuelva por separado 7 g de sulfato de cobre y 100 g de detergente líquido (preferiblemente rallado) en agua. Luego, añada ambas soluciones a un cubo de agua tibia hasta completar 10 litros de solución. Trate las plantas a fondo, asegurándose de cubrir toda la superficie.
  5. Para combatir la tizón de Ascochyta, prepare una solución con 5 g de sulfato de cobre, 10 g de urea y 10 litros de agua. Aplíquela a las plantas al atardecer, después de la puesta del sol. Rocíe los pepinos al menos dos veces, con un intervalo de 7 días.

Preparación de soluciones y características de su aplicación

Para garantizar la eficacia del producto, el sulfato de cobre debe diluirse correctamente. De lo contrario, el tratamiento será ineficaz. Estas recomendaciones se aplican a todo tipo de soluciones.

Sigue estas sencillas reglas:

  1. Utilice únicamente recipientes de plástico o vidrio. No utilice cubos ni otros recipientes aptos para alimentos. Es recomendable tener a mano una báscula precisa para garantizar una dosificación exacta.
  2. Disuelva la cantidad necesaria de sulfato de cobre en un poco de agua caliente. La temperatura óptima es de 60 a 70 grados Celsius, pero se puede disolver a 50 grados Celsius si se remueve enérgicamente hasta que el precipitado desaparezca por completo.
  3. Al usar varios componentes, es mejor añadir la solución de sulfato de cobre al final. Para asegurar una mejor adherencia a la superficie, se puede añadir una pequeña cantidad de jabón a todos los tratamientos foliares.
  4. No almacene la solución preparada. Prepárela solo para el tiempo necesario, ya que pierde rápidamente sus propiedades.

Una posible solución es la mezcla bordelesa. Se utiliza tanto de forma profiláctica como antifúngica. Para preparar una solución al 3%, siga estos pasos:

  • disolver 300 g de sulfato de cobre en una pequeña cantidad de agua caliente;
  • agregar agua hasta que el volumen total sea de 10 litros;
  • preparar 400 g de leche de lima, colarla y agregarla al líquido;
  • Mezclar hasta que sea completamente homogéneo.
¡Importante!
La mezcla bordelesa debe infusionarse durante al menos 3 horas, preferiblemente 4. Después de este tiempo, cuélela con una estopilla y rocíela.

Lo mejor es tratar las plantas con un pulverizador doméstico o de jardín. Estos proporcionan una fina bruma y una distribución uniforme del líquido sobre la superficie. Recuerda colar todas las soluciones para evitar que se obstruya la boquilla.

Al regar la tierra, es mejor usar una regadera de plástico para jardín. Esto facilita mucho la distribución uniforme del líquido sobre la superficie.

Precauciones de seguridad al usar

Dado que estos productos químicos son tóxicos, se deben tomar precauciones de seguridad al trabajar con ellos. Evite usar ropa de manga corta, incluso en días calurosos. Es mejor trabajar lejos de los niños para evitar cualquier posible problema.

Recuerda lo siguiente:

  1. Utilice únicamente guantes de goma, mascarilla y gafas de seguridad. Evite salpicar la solución en las mucosas.
  2. Conservar en un lugar fresco y oscuro. Los ingredientes se venden en sobres, pero es mejor usar un frasco de vidrio o plástico hermético. Mantener alejado de los alimentos. Evitar que los niños tengan acceso a los ingredientes.
  3. Prepare las soluciones al aire libre. Si debe hacerlo en interiores, abra las ventanas o encienda la ventilación. Al verter la mezcla seca, asegúrese de que el viento no la disperse.
  4. Evite pulverizar pepinos con spray cuando haya viento. Esto es especialmente peligroso, ya que la fina niebla se dispersa fácilmente a grandes distancias y puede causar intoxicación a personas o animales.
  5. Lávese bien las manos y la cara con jabón después del trabajo. Hágalo incluso si nada ha estado en contacto con su piel. Lave bien el equipo de protección y todo el equipo utilizado.
  6. No coseche los pepinos hasta pasados ​​al menos 5 días después del tratamiento. Es mejor esperar de 7 a 10 días. Lave bien la fruta, ya que el sulfato de cobre se deposita en la superficie y no penetra.

El sulfato de cobre y hierro se puede usar como fertilizante y como agente para el control de plagas y enfermedades. Siga las instrucciones para preparar la solución, respete la dosis recomendada y no la almacene durante más de unas horas. Tenga en cuenta las precauciones de seguridad y las directrices de almacenamiento.

sulfato de cobre y hierro para el tratamiento de pepinos
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