Muchos amantes de las frutas exóticas consideran al mango la fruta más jugosa, dulce y deliciosa originaria de la India. Su popularidad se debe a que no solo es deliciosa, sino también saludable. Los mangos contienen una gran cantidad de fibra, diversas vitaminas, micro y macroelementos, y ácidos orgánicos.
Comer mango puede fortalecer tu sistema inmunológico, estabilizar tu sistema nervioso y digestivo, e incluso ayudarte a bajar de peso. Elegir el mango adecuado en la tienda es fundamental. Presta especial atención a la suavidad, el color y el estado de la cáscara. La parte más deliciosa es la pulpa, pero para acceder a ella, debes pelar el mango, quitarle el hueso y cortarlo con cuidado para evitar que la fruta madura se deshaga.
Cómo pelar correctamente un mango con hueso
Solo se consume la pulpa, pero primero hay que pelar la fruta. La cáscara puede ser roja, verde o, a veces, morada. Es bastante dura y densa, por lo que no se consume. Además, contiene una sustancia oleosa que puede ser tóxica para los humanos y causar reacciones alérgicas. Por eso, algunas personas experimentan enrojecimiento y picazón en las manos al pelar la fruta. Para evitarlo, use guantes.
En algunos casos, puedes dejar el mango sin pelar; simplemente puedes cortarlo en rodajas y comerlo sin cáscara. Si necesitas pelar la fruta entera, hay varias opciones. Primero, debes determinar su grado de madurez.

Una fruta madura, pero no demasiado, se puede pelar fácilmente con un cuchillo de cocina normal, como una patata. Para ello, pela la piel finamente para no quitar demasiada pulpa. Algunos cocineros también recomiendan usar un pelador de patatas.
Si la pulpa del mango es muy blanda, estos métodos no funcionarán, ya que la fruta se puede aplastar fácilmente. En tales casos, utilice un cuchillo para hacer un corte en forma de cruz en uno de los lados de la parte alargada. Después, la piel se puede retirar completamente con la mano. Quienes no quieran ensuciarse las manos pueden usar un cuchillo, perforando la piel y tirando de ella hacia abajo.

Si la fruta está cortada por la mitad y necesita ser pelada, hay que tomar un vaso ancho y con cuidado, girando la pulpa dentro del vaso, ensartar la fruta en la pared del vaso.
Métodos para extraer semillas de mango
Tras pelar la fruta, llega la parte más difícil: extraer el hueso. Sin embargo, con algunos consejos y recomendaciones, este proceso puede ser rápido y sencillo. El hueso es blanco, plano y alargado, y se encuentra justo en el centro de la fruta. Para evitar ensuciarte al extraerlo, hazlo sobre un plato para recoger el jugo.
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Para este método, necesitarás una cucharada. Este método solo funciona para quitar el hueso de un mango maduro, así que elige uno blando y maduro.

Corta el mango por la mitad a lo largo con un cuchillo afilado. No es necesario pelarlo, ya que la fruta estará resbaladiza y difícil de sujetar, además de que soltará mucho jugo. Toma una mitad y apriétala suavemente. Con la otra mano, toma una cuchara sopera e insértala en la pulpa, justo debajo del hueso, levantándola poco a poco para extraerla. Es muy importante no sacar demasiada pulpa.
Con un vaso
Con este método, la piel se retira después, ya que la pulpa blanda del mango se puede aplastar con la mano. Este método solo es adecuado para mangos maduros, de los que el hueso se extrae con mucha facilidad. Primero, seleccione un mango maduro y córtelo longitudinalmente con un cuchillo de cocina afilado, tocando el hueso.

La fruta cortada se separa en dos mitades: una con pulpa y otra sin ella. Para retirar la pulpa, se puede usar un vaso o una copa. Sujete con una mano la mitad de la fruta con la pulpa dentro del vaso y con la otra, el vaso. Comience ensartando la fruta en el vaso y bajándolo. En este método, se usa el vaso en lugar de una cuchara o espátula.
Con un movimiento de rotación
Este método solo se usa con mangos maduros. Debe hacerse despacio y con cuidado para no dañar demasiado la pulpa y arruinar la fruta. También es mejor realizar el procedimiento sobre un plato para no mancharse con el jugo. El mango maduro se corta con cuidado a lo largo, hasta llegar al hueso.
Después, sujeta las mitades con las manos y gíralas una contra la otra. Luego, sepáralas. Si queda algún hueso en una de las mitades, retíralo con una cuchara. Este método debe usarse con un mango sin pelar, ya que uno pelado será resbaladizo y demasiado blando.
Cómo cortar un mango
Es importante no solo saber pelar un mango, sino también cómo cortarlo con elegancia para servirlo. La fruta se puede comer como una manzana común, pero para una mesa festiva, es esencial saber cómo presentarla con belleza.
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Esta fruta se puede cortar en cubos pequeños y atractivos. Para ello, primero lávela bien. No es necesario pelarla previamente, ya que este método no funciona. Coloque la fruta lavada sobre una tabla de cortar, sujetándola firmemente con una mano. Con la otra mano, utilice un cuchillo de cocina afilado, preferiblemente de sierra, para cortar la fruta longitudinalmente en tres trozos.

La parte central, donde se encuentra el hueso, debe ser la más delgada, mientras que los laterales convexos, llamados carrilleras, deben tener entre 2 y 3 cm de grosor. Procure conservar la mayor cantidad de carne posible cerca de los laterales, ya que son los más sabrosos. A continuación, tome una carrillera y, con cuidado, utilice un cuchillo de cocina pequeño para trazar líneas longitudinales y transversales, formando cuadrados de 1 cm de lado.
Hay que tener cuidado de no dañar la piel, ya que esto impedirá separarla de la pulpa. Presiona el lateral de la fruta contra la piel, doblando la pulpa hacia afuera. Luego, corta con cuidado los cuadrados desde la base, intentando extraer la mayor cantidad de pulpa posible sin dañar la piel. A continuación, pela la parte sin hueso. Puedes usar un cuchillo o pelarla a mano, ya que se desprende fácilmente en una fruta madura. Finalmente, corta la pulpa restante en cubos, evitando el hueso.

El segundo método consiste en cortar la fruta en gajos. Hay que tener cuidado al usar este método, ya que la fruta es muy resbaladiza y puede cortar fácilmente. Primero, pele la fruta, pero no la corte por la mitad. Luego, sujétela firmemente con una mano y, con la otra, corte gajos finos y largos alrededor del hueso usando un cuchillo de cocina pequeño. Es mejor hacerlo sobre un recipiente para evitar que el jugo gotee sobre la ropa.
Deshuesado
Para cortar un mango sin hueso, puedes usar los métodos mencionados anteriormente. Cortarlo en cubos será mucho más fácil: separa la fruta por la mitad, corta cubos de la pulpa y sepáralos con cuidado sin dañar la cáscara. Si quieres ser creativo, puedes sustituir los cubos por rombos, rectángulos u otras formas.

También puedes cortar la fruta en gajos. Puedes pelarla primero o dejarla con cáscara, según cómo la vayas a servir. Cortarla en gajos será más fácil porque el hueso no estorbará, y los gajos quedarán más lisos y con mejor aspecto.
Como alternativa, puedes pelar la fruta, cortarla por la mitad y luego en tiras finas.
Si necesitas cortar la fruta para ensaladas o pincharla con un tenedor, lo mejor es cortarla en cubos pequeños, rombos o tiras. Si la sirves como plato principal, lo mejor es cortarla en gajos.
¿Se puede comer el hueso?
Aunque la pulpa del mango se consume habitualmente, muchos se preguntan si la semilla es comestible, ya que también contiene numerosas sustancias beneficiosas. Contiene minerales, compuestos orgánicos, vitaminas, proteínas y macronutrientes. A menudo se evita por ser dura y amarga, pero cuando la fruta está verde, es bastante blanda. Además, puede utilizarse para prevenir y tratar ciertas enfermedades.
Indicaciones
La semilla es útil para prevenir la anemia en personas con niveles bajos de hemoglobina. También se usa para tratar la diarrea y otros trastornos dispépticos. Puede incluirse en dietas y ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol malo). Además, puede contribuir a prevenir la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares.
Reglas para la preparación y el uso
Para comer el hueso, hay que extraerlo de la fruta y partirlo por la mitad. La cáscara dura envuelve una pequeña pulpa blanca y suave con un ligero sabor amargo. En los mangos más maduros, la pulpa es oscura y dura, y tiene un sabor amargo muy marcado, por lo que es mejor comer los huesos de las frutas verdes. Conviene recordar que no se debe consumir demasiada fruta ni sus partes, ya que mejoran significativamente la digestión, y grandes cantidades de ellas pueden provocar trastornos dispépticos.
Lo más habitual es que la semilla no se coma, sino que se utilice para cultivar un árbol en casa.
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El mango es una fruta jugosa y dulce. Cortarlo y pelarlo a menudo puede ser una tarea ardua, pero utilizando los métodos descritos anteriormente, es muy fácil y un verdadero placer disfrutarlo.

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