La poda de actinidia es una práctica cultural que aumenta la producción. Para asegurar que la vid crezca bien y produzca abundante fruta sabrosa y sana, siga estos importantes consejos de poda. Los brotes se podan siguiendo un patrón específico para lograr la forma deseada del arbusto. Este procedimiento debe realizarse con prontitud, de lo contrario la planta podría debilitarse o incluso secarse.
Momento y reglas básicas para la poda
La vid crece con vigor, lo que provoca un crecimiento denso y una menor producción. Los frutos se forman en los brotes nuevos. Por lo tanto, es necesario podar regularmente las ramas viejas para estimular el crecimiento de nuevos brotes. Al elegir el momento adecuado, tenga en cuenta lo siguiente:
- La época óptima para podar las ramas es el otoño, cuando las hojas han caído, pero no más tarde de un mes antes de las heladas.
- Cuando se podan los brotes en verano, las yemas latentes del año en curso se activan. Las ramas jóvenes no tendrán tiempo de fortalecerse antes del invierno y se congelarán. En junio y julio, solo se puede realizar el despunte.
- Si se poda la actinidia en primavera, se debilitará por la pérdida de savia. Una planta madura producirá pocos frutos y una pequeña se secará. Si es necesario, la actinidia puede podarse a finales de febrero, antes de que comience a fluir la savia.
Al podar los actinidios, debes seguir estas reglas:
- Primero, elimina las ramas secas, dañadas, débiles o que den sombra.
- Los tallos que han dado fruto durante tres años se reemplazan por otros nuevos. Se cortan a ras del anillo.
- Las ramas de crecimiento (soporte) se acortan a una longitud de 50 cm, y las ramas mixtas que forman frutos se acortan a 30 cm.
- Una vez formada la copa, basta con cortar los brotes secos y los que dan sombra.
Características de la formación de lianas
Según la variedad, la actinidia se cultiva en forma de abanico o en cordón horizontal. Se regula la densidad de ramas. De lo contrario, sobrecargar la planta con fruta puede debilitarla, provocar una maduración prematura de la madera, daños por heladas invernales y una menor producción. Otro propósito de la poda de la actinidia es el rejuvenecimiento. También es importante asegurarse de que las vides no se den sombra entre sí. Con poca luz, la planta pierde sus hojas y produce nuevos brotes, principalmente en la parte superior.
Formación en abanico y cordón horizontal
En un enrejado vertical, las actinidias se cultivan dándoles forma trapezoidal, ensanchándose hacia la parte superior. El método consta de los siguientes pasos:
- Durante el primer año de crecimiento, seleccione 2 o 3 ramas fuertes y fíjelas al alambre inferior. En otoño, elimine los tallos sobrantes. Las ramas restantes se podan a la altura de la madera madura para estimular la ramificación lateral.
- Al año siguiente, las ramas más fuertes del segundo nivel —tres de cada vid— se atan al soporte. Se atan a los alambres del segundo y tercer nivel. En otoño La planta joven se poda a una altura de 50 cm para estimular el ahijamiento activo. Los brotes innecesarios se cortan desde la base.
- En el tercer año, las ramas frutales se colocan verticalmente y se sujetan con alambre. En otoño, se podan los brotes en crecimiento para evitar que superen el soporte. Los brotes frutales se acortan un tercio de su longitud.
La formación de un cordón horizontal comienza en el primer año de crecimiento. En otoño, se seleccionan dos vides fuertes, que se utilizan para formar dos brazos de aproximadamente 2 metros de ancho. Los tallos se atan horizontalmente al alambre inferior del enrejado, apuntando en direcciones opuestas. En otoño, se eliminan todas las ramas sobrantes. La temporada siguiente, brotarán retoños laterales productivos en las vides en crecimiento, los cuales se atan verticalmente. El proceso se repite: al tercer año, se seleccionan los dos mejores brotes que crecen en los brazos y se atan horizontalmente al alambre en direcciones opuestas. Las ramas fructíferas se podan anualmente, dejando de 4 a 5 yemas por encima de la baya superior.
Poda de diferentes tipos de vides
Las actinidias más cultivadas en jardines son la kolomikta, la polygama y la arguta. A partir de estas, se han desarrollado numerosas variedades resistentes al invierno. La kolomikta y la polygama dan fruto tanto en brotes cortos como largos. Por lo tanto, no se recomienda la poda excesiva, ya que esto resultará en una baja producción. La arguta produce bayas únicamente en las ramas del año en curso. Requiere un aclareo regular y la poda anual de sus tallos de crecimiento.
Al podar actinidias, es necesario tener en cuenta las características de cada especie:
- Los frutos de la arguta se forman en brotes cortos, por lo que requiere despuntes frecuentes. La guía principal dura toda la vida y solo se reemplaza si se daña o se congela.
- La kolomikta se poda solo siete años después de su plantación. Cada año, una de las ramas principales se reemplaza por una nueva.
- Para asegurar una mejor fructificación de la poligama, es necesario acortar anualmente los brotes largos.
El objetivo principal de la poda de actinidia es obtener una planta ornamental y de abundante fructificación. Además, una poda adecuada aumenta la resistencia de la enredadera a las enfermedades y al frío, lo cual es crucial para una planta que requiere calor. Evite que la copa se vuelva demasiado densa. Solo así la plántula se desarrollará en una enredadera fuerte y sana que recibirá la nutrición y la luz adecuadas.

Variedades de morera negra y características de cultivo
Poda de árboles en invierno: toda la verdad de la A a la Z sobre el procedimiento
Cómo cuidar correctamente un mandarino en 12 sencillos pasos