Cómo no podar un árbol frutal

Árboles

La poda de árboles y arbustos frutales tiene como objetivo prolongar el periodo de fructificación, estimular la formación de yemas y mejorar el aspecto estético de la planta. Se recomienda realizar esta práctica agronómica al menos una vez al año. Su eficacia depende de la correcta aplicación de los procesos. Los errores reducen la resistencia a las heladas, acortan la temporada de crecimiento e incluso pueden matar la planta.

¿Qué es la poda y cuáles son los errores que se pueden cometer al realizarla?

A pesar de los beneficios de esta práctica agrícola, la poda genera estrés en la planta. Acelera los procesos metabólicos, incluyendo el flujo de savia y el crecimiento. Las yemas latentes se activan rápidamente, aparecen brotes basales y emergen fuertes brotes laterales. La poda puede ser sanitaria, mejorando la salud de los brotes; de mantenimiento, rejuveneciendo; o decorativa, dando forma a la planta. También se clasifica según la estación del año: otoño, primavera y verano.

¡Atención!
Primero se eliminan los brotes secos, luego los rotos, y solo entonces comienzan las medidas de formación y curación.

Los principales errores de un jardinero inexperto:

  1. El uso de instrumentos romos produce cortes irregulares y rebabas, aumentando el riesgo de pudrición.
  2. Solo se eliminan los brotes dañados, rotos o agrietados. Este método solo es efectivo en brotes recién rotos. Si la herida lleva tiempo dañada, es probable que hayan entrado hongos patógenos. Para eliminar la fuente de la enfermedad, corte hasta la placa de crecimiento y luego corte el tocón con una sierra de dientes finos.
  3. Dirección de poda incorrecta. Para prevenir infecciones, el corte debe realizarse alejándose del tronco y dirigiéndose hacia la rama.
  4. Quedan restos de corteza. Este defecto se produce al eliminar ramas grandes de forma incorrecta. Para evitarlo, primero corte todos los brotes laterales o incluso corte la parte que pensaba eliminar. Esto reduce el peso total. Ahora puede sujetar el brote que desea cortar y manipularlo usted mismo. Luego, retroceda hasta el punto donde pensaba hacer el corte, corte hasta la mitad desde abajo y, a continuación, realice un corte oblicuo desde arriba, alejándose del tronco. De este modo, se consigue una rotura natural y solo queda cortar el tocón hasta el centro.
  5. No aclare la copa. Si no elimina las ramas sobrantes, se entrelazarán y rozarán entre sí. Esto daña la corteza, aumentando el riesgo de plagas y moho. Se recomienda eliminar los brotes verticales y los chupones que crecen hacia el tronco.
  6. El error más común es podar hacia una yema. El ángulo correcto es de 30 a 45°. Para ello, coloque una hoja de poda 2 mm por debajo de la yema y la otra a la misma distancia por encima. Corte desde la yema opuesta. No deje ningún tocón, ya que la rama se secará.
  7. Poda solo las ramas laterales. Lo mejor es dejar 2 o 3 brotes principales, eliminando cualquier exceso. Si solo podas las ramas exteriores, es imposible asegurar una adecuada entrada de luz y aire al centro del arbusto. La fructificación no se reanudará.
  8. Las ramas que compiten entre sí se quedan atrás. Esto provoca competencia por los nutrientes, debilita la planta y reduce la producción. Se debe eliminar el crecimiento débil podando las ramas un tercio de su longitud. Deje los troncos en crecimiento, que pueden soportar una fructificación abundante.
  9. Ignore las ramas sin yemas florales. Esto provoca la redistribución de la savia y reduce el rendimiento. Los brotes ciegos deben eliminarse hasta el ovario inferior.
  10. Tras finalizar el verano, no deje partes podridas del árbol con la esperanza de que se "curen" el año siguiente. Ante cualquier signo de enfermedad fúngica —independientemente de la especie— pode hasta la madera sana.

Este tratamiento agronómico se realiza periódicamente. Es importante recordar la fecha de plantación del árbol o arbusto frutal y calcular el momento adecuado para la desinfección. Repita el tratamiento en la misma fecha al año siguiente.

Tiempos de poda

El momento adecuado para podar las ramas y partes sobrantes depende del clima local. En regiones cálidas, la poda comienza a finales de febrero o principios de marzo, antes de que la savia empiece a fluir y las yemas comiencen a hincharse. En regiones frías, es necesario esperar a que pasen las heladas. Si se actúa con prisa, ni siquiera la resina salvará la planta. Los bordes cortados morirán al exponerse al frío y luego se pudrirán. Por lo tanto, conviene esperar a que las temperaturas nocturnas estén por encima de cero.

Si la primavera es fría, la poda debe realizarse cuando la savia comienza a fluir, pero antes de que broten las yemas. Esto ayuda a aportar nutrientes a las plantas y a estimular su crecimiento. La temporada de crecimiento se extiende un promedio de 10 días. Es mejor evitar la poda después de un invierno inusualmente frío. La planta necesita tiempo para recuperarse. Evite eliminar ramas de forma indiscriminada. Una poda incorrecta requerirá correcciones durante varias temporadas. Las prácticas de poda incorrectas son las que más daño causan a los brotes jóvenes.

Podar un árbol frutal
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