Papas al horno con queso, mayonesa y ajo
Las patatas asadas al horno con queso, mayonesa y ajo son tan deliciosas que adornarán cualquier mesa festiva y son una excelente opción para una cena abundante y deliciosa entre semana.
Esta receta, con fotos incluidas, es muy sencilla: corta las patatas crudas en rodajas, gajos o trozos, mézclalas con una vinagreta de mayonesa, ajo y especias, colócalas en una fuente para horno y espolvoréalas con queso rallado. Hornea en horno precalentado hasta que estén listas.
Lo mejor es elegir un queso con al menos un 50 % de materia grasa para que no solo se derrita por completo, sino que también forme una costra suave y dorada. Puedes añadir un poco de mostaza de Dijon a la salsa de mayonesa, y para quienes prefieran guarniciones picantes, agrega chile molido o abundante pimienta negra.
Ingredientes:
- tubérculos de patata – 8-10 piezas;
- cebollas – 2 uds.;
- mayonesa espesa – 4 cucharadas;
- ajo – 5-6 dientes;
- sal – al gusto;
- queso duro – 200 g;
- cúrcuma, pimentón, pimienta negra - 0,5 cucharaditas cada uno;
- semillas de mostaza – 2 cucharaditas.
Cómo preparar patatas asadas con queso
Pelar las patatas, lavar los tubérculos y cortarlos en rodajas de unos 2 cm de grosor.
Agregar cebolla es opcional, pero le da más sabor y jugosidad al plato. Corta las cebollas por la mitad y luego en rodajas de cualquier grosor.
Para la salsa, mezcla mayonesa espesa, mostaza de grano entero, cúrcuma, pimentón o chile molido y pimienta negra. Si alguna de las especias sugeridas no funciona, sustitúyela por otra o ajusta la receta a tu gusto.
Después de mezclar la mayonesa, la mostaza y las especias, ralla los dientes de ajo en la salsa.
Coloca las patatas en un bol hondo, añade sal, vierte la salsa por encima y mezcla bien para que la salsa llegue a cada rodaja.
Precalienta el horno a 200 grados Celsius. Engrasa la fuente para hornear con manteca o aceite vegetal. Coloca la mitad de las patatas en la fuente. Esparce la cebolla sobre las patatas.
Cubre las cebollas con las patatas restantes y vierte la salsa por encima. Ralla el queso grueso. Espolvorea la capa superior de patatas con una buena cantidad de virutas de queso. Tapa o envuelve bien con papel de aluminio.
Coloca las patatas en el horno, poniendo la bandeja en la rejilla central. Hornéalas durante aproximadamente una hora, hasta que estén tiernas. Para comprobar si están listas, abre la bandeja y pincha la base de las patatas con un tenedor o un cuchillo. Si el cuchillo entra fácilmente, las patatas están listas. Si hay trozos duros, continúa horneándolas hasta que estén hechas. Sirve las patatas asadas como plato principal o como guarnición con carne, pollo o pescado. ¡Buen provecho!

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