Los árboles frutales jóvenes necesitan protección durante el invierno; esto es fundamental, ya que las heladas pueden dañar sus raíces y provocar la muerte de la planta. Prepare los árboles frutales recién plantados en el jardín antes de que lleguen las heladas. El momento adecuado para proteger los frutales depende del clima de la región donde se cultivan.
Las condiciones climáticas también influyen en cómo y con qué cubrir los árboles del jardín y si es necesario envolver sus troncos. Las fotos paso a paso y las instrucciones detalladas ayudan a los jardineros inexpertos a preparar adecuadamente las plantas jóvenes para el invierno y a asegurar una buena cosecha en el futuro.
¿Por qué se cubren los árboles jóvenes?
Los árboles recién plantados en el jardín necesitan protección durante el invierno. Estos árboles frutales se envuelven con diversos materiales para protegerlos de las inclemencias del invierno. Aislar los árboles frutales de corteza fina es especialmente importante durante el invierno. Esta medida ayuda a prevenir varios problemas que, posteriormente, no solo pueden reducir la producción de fruta, sino también provocar la muerte del árbol.
Necesitas cubrir los árboles de tu jardín durante el invierno para:
- proporcionar protección a la corteza de la luz solar intensa;
- prevenir la aparición de grietas por heladas;
- proteger las plantas de los daños causados por los vientos fríos;
- Evitar que liebres, ratones y otros roedores roan la corteza.
¿Por dónde comienzan los preparativos?
Antes de proteger los árboles jóvenes para el invierno, los jardineros realizan ciertas preparaciones. Esto es necesario para prevenir enfermedades, eliminar plagas y reducir el riesgo de daños accidentales a las plantas durante la temporada invernal.
Antes de las primeras heladas otoñales y antes del aislamiento directo de ejemplares jóvenes individuales de árboles frutales, haga lo siguiente:
- Se limpia el jardín de hojas, frutos y ramas caídas. Durante esta limpieza, se presta especial atención a los troncos de los árboles, ya que estos restos vegetales pueden contener larvas de plagas, bacterias, virus y esporas de hongos. Si no se tratan, pueden provocar el deterioro de los árboles jóvenes después del invierno.
- Las plantas jóvenes, así como la tierra alrededor de sus troncos, se tratan con una mezcla de sulfato de cobre. Utilice una solución de sulfato de cobre o de hierro según las instrucciones. Este tratamiento ayuda a eliminar la gran mayoría de los insectos dañinos que atacan los frutales.
- Si hay líquenes o musgos en los brotes o el tronco, se eliminan, ya que ese “vecindario” puede dañar seriamente a las plantas jóvenes.
- La parte inferior del tronco se encala con una solución de cal fresca apagada (2 kg disueltos en 10 litros de agua y 500 g de sulfato de cobre añadidos). Esto se hace para evitar que la corteza se agriete debido a las fluctuaciones de temperatura en invierno. El encalado también protege la corteza joven de los roedores.
La última etapa en la preparación de árboles frutales jóvenes es la poda de formación otoñal. Esta se realiza para mejorar el crecimiento del árbol al año siguiente y eliminar cualquier brote sobrante que consuma la energía de la planta sin aportar ningún beneficio.
Las ramas delgadas y no leñosas se cortan con tijeras de podar afiladas, mientras que las más gruesas se cortan con una sierra de podar. La herramienta se desinfecta antes de la poda. Tras la poda, todas las zonas dañadas se tratan con barniz para jardín, pasta RanNet u otro producto similar.
Momento de la cobertura de árboles
Los árboles jóvenes deben protegerse para el invierno antes de la primera helada, pero es importante no aislarlos demasiado pronto. Los jardineros determinan el momento exacto para comenzar a preparar los cultivos para el invierno según el clima y las condiciones meteorológicas de la región.
Primero, observe la temperatura media diaria, que debería rondar los +10 °C. Cuando la temperatura exterior descienda a 0 °C, el jardín deberá estar completamente aislado. El tiempo aproximado para aislar árboles frutales jóvenes es el siguiente:
- Sur – Krasnodar, Crimea, Cáucaso – la segunda quincena de noviembre y los primeros diez días de diciembre.
- La zona central – región de Moscú, región del Volga y otras áreas – los últimos días de octubre, los primeros diez días de noviembre.
- Regiones del norte –los Urales, Siberia– desde finales de septiembre hasta los últimos diez días de octubre.
- Lejano Oriente – desde principios de octubre hasta finales de octubre.
- Región de Leningrado – desde mediados de octubre hasta los primeros días de noviembre.
¿Con qué recomiendan envolver los maleteros?
Se recomienda envolver los troncos de los árboles frutales cultivados en climas fríos con diversos materiales. La elección del material adecuado depende de cuánto descienda la temperatura exterior durante el invierno.
Cada uno de los materiales y métodos para proteger los cultivos frutales de las heladas y otros factores adversos que afectan a las plantas jóvenes en invierno tiene sus ventajas y desventajas.
arpillera, yute
Las telas naturales como el yute o la arpillera pueden usarse como aislamiento adicional para el tronco. Estos materiales, por sí solos, no dañan el árbol; permiten una buena circulación de aire y lo protegen de los vientos fríos. La corteza cubierta con arpillera o yute, siempre que esté bien ventilada, no se pudrirá y se mantendrá seca.
Para proteger aún más las plantas frutales jóvenes al usar aislamiento natural, es necesario:
- Antes de envolver el tronco, trate el material con compuestos insecticidas, ya que las plagas pueden hibernar en los hilos.
- Para protegerse contra los roedores, se recomienda utilizar impregnaciones adicionales con veneno o repelentes.
- Al acostarse sobre el tronco, asegúrese de atar la tela por arriba y por abajo.
Sin embargo, al mojarse, todas las ventajas se pierden. La humedad atrapada en las fibras se congela. En climas cálidos, el agua provoca la pudrición de las fibras naturales, la cual puede extenderse al árbol y dañar la corteza. Para solucionar este inconveniente, se suele utilizar alquitrán para impregnar la arpillera, ya que repele la humedad y ahuyenta las plagas.
Spunbond y otros tipos de agrofibra
La agrofibra es un tejido no tejido moderno que elimina los inconvenientes de los materiales de recubrimiento naturales. Está fabricada con compuestos poliméricos, siendo el polipropileno el más común. También son habituales el spunbond y el Lutrasil. Se recomienda aplicarles un tratamiento adicional contra insectos y roedores.
Las principales ventajas radican en una serie de factores:
- respirable;
- no absorbe agua;
- aísla el espacio cubierto;
- No se pudre.
Materiales de construcción
Para proteger los árboles jóvenes del frío y el viento en invierno, se pueden usar materiales de construcción como aislantes, cubiertas flexibles y selladores. La lana mineral y materiales similares no son adecuados debido a su porosidad. Son más apropiados los materiales densos y flexibles como la espuma, las láminas aislantes o el fieltro asfáltico.
Reglas principales de uso:
- Estos materiales no deben colocarse pegados al tronco del árbol; se requiere un espacio para la ventilación.
- Si en la zona hay liebres, ratones y otros roedores, es mejor envolver la planta con fieltro para techos; así no la tocarán.
- Los materiales flexibles pueden atarse al propio árbol, pero no deben atarse demasiado fuerte, ya que esto puede provocar la acumulación de humedad.
Si se utiliza espuma u otro tipo de aislamiento en placas o láminas, se forma una estructura similar a una caja alrededor del árbol. Se recomienda envolver la estructura terminada con plástico para evitar que el viento se filtre por las grietas. Lo mejor es enterrar la parte inferior después de tratarla previamente con insecticidas y pesticidas.
Película
La lámina de polietileno también puede clasificarse como material de construcción, pero posee características propias. Este material ofrece buena protección contra el viento y es resistente a la putrefacción. Sin embargo, bajo la lámina se produce un efecto invernadero que provoca la acumulación de humedad alrededor del tronco.
Por lo tanto, al envolver un árbol, asegúrese de dejar espacio libre para la circulación del aire.
Los jardineros experimentados recomiendan usar 2 o 3 capas de film plástico y sujetarlas cuidadosamente por arriba y por abajo con alambre o cinta adhesiva, sin aplicar presión adicional. Para reforzar el capullo, se puede atar el paquete a lo largo de toda su longitud. Los roedores no tocan el material de cobertura, pero es esencial aplicar un repelente de insectos.
Materiales necesarios
Para proteger los árboles frutales jóvenes en invierno, es esencial preparar materiales de cobertura y garantizar la seguridad de la planta frente a insectos y roedores.
No basta con envolver el tronco con plástico. Si aparecen ratas, liebres y ratones en la propiedad, existe el riesgo de dañar la fina corteza de los árboles jóvenes.
Para una protección adecuada, se recomienda preparar los siguientes materiales:
- aislante térmico – ramas de abeto, agrofibra u otro material aislante;
- Tejido para encuadernar: alambre, cinta, polietileno, cuerda;
- Valla - de malla dura de plástico o metal;
- Insecticidas y pesticidas: para destruir las plagas y repelerlas.
Cómo cubrirse correctamente
Las partes más vulnerables de los árboles frutales jóvenes a los daños invernales son las raíces y el tronco. Pueden congelarse durante descensos bruscos de temperatura o ser atacadas por roedores e insectos. Para garantizar una protección adecuada, tras preparar todos los materiales y tratar el árbol con pesticidas, es importante cubrirlo correctamente.
Las reglas principales son:
- Asegúrese de fertilizar la tierra alrededor del tronco del árbol y cubrirla con hojas caídas, astillas de madera o serrín.
- La zona radicular del tronco debe envolverse más apretadamente; esto proporcionará protección adicional contra plagas y temperaturas extremas.
- Después de colocar la película o agrofibra, se pueden atar ramas de abeto o enebro al tronco, al menos a 1 m del suelo.
- Si cae mucha nieve en invierno, es esencial rastrillarla hasta los troncos de los árboles jóvenes.
- Se recomienda rociar adicionalmente el material de cobertura y las ramas de abeto con naftalina u otro repelente para roedores.
- Para proteger las raíces en el suelo, es mejor colocar una malla protectora a una distancia de 20-30 cm del tronco.
La corteza tierna de los árboles frutales jóvenes suele atraer a los roedores, ya que es nutritiva y de fácil acceso. Se recomienda compactar la nieve debajo del árbol; esto no dañará la planta, pero dificultará el acceso a liebres, ratas y ratones.
Lo mejor es enterrar la cerca a una profundidad de al menos dos paladas. Se recomienda orientar las espinas de las ramas de abeto atadas hacia abajo y colgar pelo de perro en ellas.
Aislamiento de plántulas
Los plantones de árboles frutales son más susceptibles a las bajas temperaturas hasta que se establecen completamente en el suelo. Por lo tanto, si ya se han plantado, es fundamental tomar medidas adicionales para mantenerlos calientes.
El tronco y las ramas de la planta deben envolverse con un material compactador, que puede cubrirse con una capa fina de fieltro. Sobre el mantillo alrededor del tronco se colocan ramas de abeto o paja, con una capa adicional de película de polietileno o fieltro asfáltico.
Cómo enterrar
Una vez preparados los plantones de frutales, pero aún no plantados en la tierra, también necesitan protección contra el frío durante el invierno. Para ello, se entierran los árboles jóvenes. Antes de hacerlo, es fundamental tratar las raíces con soluciones antisépticas. Un periodo de 12 horas es suficiente para que las plantas absorban la humedad y eliminen cualquier plaga.
La excavación se realiza de acuerdo con las siguientes normas:
- El lugar para las plántulas se elige lejos de estiércol y arbustos para que no se acumule mucha humedad en primavera.
- La zanja se prepara a una profundidad de al menos 40-60 cm, ubicada de oeste a este, y la pendiente sur se hace suave.
- Las plántulas están distribuidas a una distancia de unos 30 cm entre sí, con las raíces orientadas hacia el norte.
- Al cavar, asegúrese de agregar la primera porción de tierra debajo de los troncos para evitar dañar el sistema radicular.
- Cuando la zanja está completamente llena de tierra, se compacta y se cubre con serrín y agrofibra.
Cada vez que añada tierra a la zanja, riéguela para compactarla. Proteja las ramas expuestas de las plántulas con paja, ramas de pino o envuélvalas en agrofibra. Si el material aislante es ligero, asegúrese de presionarlo bien. No se recomienda caminar sobre esta zona, ya que las plantas podrían dañarse. Si hay mucha nieve, puede acumularla sobre la zanja.
Cubrir y aislar los árboles frutales jóvenes y sus plántulas para el invierno no es una tarea difícil. Sin embargo, para prepararse adecuadamente para el frío, es importante revisar toda la información disponible sobre el tema. Las recomendaciones generales para proteger las plantas de las heladas y los roedores son similares, pero cada especie de árbol frutal tiene sus propias características, como mayor resistencia o susceptibilidad.

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