Cultivo de Phalaenopsis en sistema cerrado: Consejos para la siembra, el riego y el cuidado

Orquídea

El cultivo de orquídeas en sistema cerrado es una técnica poco común, popular por su sencillez y eficacia. Este método tiene sus propias características, ventajas y desventajas. Este método suele ser criticado por jardineros conservadores. Sin embargo, si fuera perjudicial para las orquídeas, no habría recibido tantas opiniones positivas de quienes lo han utilizado. Para que una planta epífita prospere en una maceta sin orificios de drenaje, es fundamental plantarla y cuidarla siguiendo todas las normas.

El principio de un sistema cerrado

En la naturaleza, las epífitas tienen raíces expuestas. Por ello, las orquídeas se cultivan tradicionalmente en macetas con agujeros para drenar el exceso de agua. Las fluctuaciones bruscas de temperatura y humedad pueden causarles estrés, lo que puede provocar un crecimiento atrofiado. Un sistema cerrado mantiene estos parámetros ambientales críticos. El principio consiste en plantar la orquídea en un recipiente sin agujeros, añadiendo una pequeña cantidad de agua.

Las orquídeas plantadas en un recipiente aislado desarrollan raíces hacia abajo, es decir, hacia la fuente de nutrientes. Solo la parte inferior se llena de líquido. La humedad constante favorece el desarrollo de un sistema radicular fuerte y el crecimiento vigoroso de hojas y tallos florales. Una capa de musgo colocada sobre el recipiente evita la evaporación de la humedad. Incluso las zonas de las raíces expuestas no se secan. A pesar de la ausencia de orificios de drenaje en la parte inferior, el líquido no se estanca y las raíces no se pudren.

¡Nota!
Un sistema cerrado como entorno de cultivo permanente es adecuado para plantas sanas. Su masa vegetativa y raíces deben estar bien desarrolladas. Esto reduce el riesgo de posibles enfermedades y problemas.

Cultivo de orquídeas en un sistema cerrado

El cultivo de epífitas en sistema cerrado se utiliza a menudo como medida temporal para revitalizar ejemplares debilitados o dañados. En condiciones de invernadero, el sistema radicular perdido se recupera rápidamente. Sin embargo, si se siguen las prácticas de cultivo adecuadas, la phalaenopsis puede cultivarse con éxito en sistema cerrado durante muchos años.

Características de aterrizaje

Un sistema cerrado para epífitas consiste en una maceta sin orificio de drenaje. Debe ser transparente y de vidrio o plástico. Las paredes de este tipo de recipiente permiten controlar fácilmente el nivel de agua y el estado de la planta. Solo el sistema radicular se coloca dentro de la maceta. La parte superior, que comprende la roseta con hojas y el tallo floral, se coloca fuera del recipiente.

Antes de plantar una orquídea en un sistema cerrado, es necesario preparar los siguientes elementos:

  • recipiente transparente;
  • arcilla expandida;
  • ladrar;
  • agua de riego a temperatura ambiente;
  • musgo esfagno.

Cómo elegir una olla

Los jardineros experimentados prefieren las macetas de vidrio para sistemas cerrados. Son más estables y decorativas que las de plástico. Además, la superficie del vidrio no es porosa, lo que impide que las raíces penetren en el sustrato. Las macetas de plástico también tienen la ventaja de poder perforarse fácilmente si un nuevo método de cultivo no funciona. Basta con hacer varios agujeros en el fondo con un alfiler caliente y afilado. Además, las macetas de plástico son ligeras e irrompibles, por lo que duran más.

Las orquídeas se pueden plantar en recipientes de diferentes formas.Sin embargo, es difícil extraer raíces frágiles de un recipiente redondo sin dañarlas. Si es necesario trasplantar, habrá que romper dicho recipiente. Las macetas transparentes, los vasos bonitos o las copas son adecuadas para esquejes de Phalaenopsis o plantas con raíces pequeñas. Las orquídeas grandes requieren recipientes más grandes: macetas de varios litros o pequeños acuarios. Se pueden cultivar varias orquídeas a la vez en estos recipientes. Sin embargo, no se deben plantar todas al mismo tiempo. Es recomendable probar el sistema cerrado con una sola planta.

Lo mejor es elegir una maceta con interior liso y bordes que se ensanchen hacia la parte superior. Plantar una flor en una maceta con dos asas facilitará su traslado. Una maceta con boca cónica retiene la humedad durante más tiempo. Este tipo de maceta solo es apta para cultivar plantas en habitaciones cálidas. Las bajas temperaturas y el exceso de humedad en la tierra pueden provocar infecciones por hongos.

¡Nota!
Antes de plantar una orquídea, es recomendable desinfectar el recipiente. Yo uso una solución de permanganato de potasio o vinagre blanco como desinfectante.

Componentes del sustrato

Al plantar orquídeas phalaenopsis en un contenedor aislado, los componentes del suelo no se mezclan, sino que se disponen en capas a modo de “sándwich”. Para preparar el sustrato Necesitarás los siguientes componentes:

  • arcilla expandida;
  • carbón;
  • musgo de turba;
  • pino ladrar (tamaño de la viruta – 1-3 cm).

Los componentes del sustrato poseen propiedades antimicrobianas. Su disposición en capas crea un filtro natural. Los componentes para un sistema cerrado pueden adquirirse en una floristería o recolectarse en el bosque. Se recomienda la corteza de pino. Los trozos no deben ser demasiado pequeños, ya que de lo contrario se interrumpirá la circulación del aire, lo que afectará negativamente al sistema radicular. El material recolectado no debe presentar moho. Las piñas pueden utilizarse como sustituto de la corteza. Es preferible recolectar musgo vivo, ya que sus tallos verdes volverán a crecer posteriormente.

Se recomienda desinfectar los componentes adquiridos para un sistema cerrado, ya que la alta humedad favorece el crecimiento de hongos. Para eliminar posibles parásitos e infecciones, coloque el musgo y la corteza en el congelador durante dos días. No se recomienda hornearlos, ya que este material es altamente inflamable. El sustrato forestal no necesita limpieza ni desinfección; puede añadirse a la maceta sin preparación alguna.

Instrucciones paso a paso para plantar una orquídea

Al plantar una orquídea en un recipiente sin agujeros, siga esta secuencia:

  1. El recipiente y la arcilla expandida se desinfectan vertiendo agua hirviendo sobre ellos.
  2. El fondo está revestido con una capa de drenaje de arcilla expandida. Su altura debe ser igual a 1/4 del volumen de la maceta.
  3. Se coloca una capa de musgo de 0,5 a 1 cm de espesor sobre el drenaje.
  4. El espacio restante se rellena con corteza triturada, a la que se añade un poco de carbón vegetal.
  5. Vierta agua tibia en la maceta. Deje que el sustrato se empape durante al menos 30 minutos para que absorba completamente la humedad.
  6. El exceso de líquido se drena, dejándolo únicamente sobre la arcilla expandida.
  7. La flor se planta directamente en la corteza. Las raíces se extienden para que no se doblen, se superpongan ni entren en contacto con el sistema de drenaje. El cuello de la raíz debe quedar ligeramente por encima de la maceta; no debe enterrarse más profundo.
  8. El musgo sphagnum se empapa completamente en agua, se escurre y se extiende en una capa fina sobre toda la superficie de la corteza. Esto actuará como mantillo, reduciendo la evaporación de la humedad del contenedor. Deje un espacio entre el cuello de la raíz y el musgo sphagnum para evitar la pudrición.
¡Importante!
Para proteger la base de la orquídea de la humedad, coloque un pequeño trozo de espuma debajo. Esto evitará el contacto con la superficie húmeda y el riesgo de que se pudra.

Cuidado de Phalaenopsis en un sistema cerrado

Una vez trasplantada la planta, la maceta se traslada a su ubicación definitiva. Para asegurar la salud de la orquídea, es fundamental mantener una temperatura y humedad óptimas. Debe recibir al menos 16 horas de luz solar. Las plantas tropicales no toleran la luz solar directa, ya que habitan naturalmente en el sotobosque.

Al elegir la ubicación para tu orquídea, ten en cuenta que no tolera bien ni el calor ni el frío. La temperatura óptima de crecimiento para la phalaenopsis es de 22 a 27 °C. Las temperaturas inferiores a 18 °C son perjudiciales. Durante su crecimiento, la orquídea solo requiere riego y fertilización regulares. Evita rociarla con agua o bañarla con ella. Estos tratamientos son inútiles para las orquídeas en un sistema cerrado.

Cómo regar correctamente las orquídeas Phalaenopsis

No riegue la orquídea durante los primeros días después de plantarla. Si aparecen gotas de condensación en el interior de la maceta, significa que hay suficiente humedad. Si la maceta está ligera, no hay condensación y el color de las raíces cambia de verde a grisáceo, significa que la orquídea necesita agua. En verano, riéguela con más frecuencia: 2 o 3 veces por semana. La temperatura del agua no debe ser inferior a la temperatura ambiente.

El riego de orquídeas en un sistema cerrado se realiza de dos maneras:

  1. Sumerge el sustrato en agua. Vierte suficiente líquido para cubrir todas las capas. La corteza se saturará de humedad en 15 minutos. Luego, drena el líquido con cuidado, inclinando la maceta y sujetando la capa de mantillo con la palma de la mano. En invierno, reduce el tiempo necesario para saturar la corteza a unos pocos minutos.
  2. El segundo método consiste en añadir agua reposada regularmente. Vierta el líquido en un chorro fino hasta que cubra por completo el montículo de arcilla expandida. Esta cantidad de agua debe mantenerse constante. La arcilla expandida no debe secarse, ya que las raíces se marchitarán y se secarán. Si el líquido sube por encima de la capa de drenaje, la orquídea corre el riesgo de pudrirse.
¡Importante!
A bajas temperaturas, el riego constante provoca la pudrición de las raíces. Por lo tanto, reduzca la frecuencia de riego en invierno.

Características de la alimentación

Para asegurar un crecimiento vigoroso y una floración abundante, la orquídea requiere fertilizantes específicos para epífitas. Estos fertilizantes incluyen mezclas minerales con todos los nutrientes necesarios. Se aplican una vez que la planta se ha establecido y ha desarrollado un nuevo par de hojas. El riego con solución nutritiva se alterna con el riego normal.

Las orquídeas en sistema cerrado se fertilizan con poca frecuencia y en pequeñas dosis, ya que todos los nutrientes permanecen en la maceta y son absorbidos completamente por las raíces. La dosis recomendada debe reducirse diez veces. El fertilizante diluido puede rociarse sobre las hojas y la parte superior de las raíces. Los fertilizantes deben contener los siguientes ingredientes:

Microelementos

Macronutrientes

Magnesio

Fósforo

Bor

Nitrógeno

ácido succínico

Potasio

Manganeso

Vitaminas que refuerzan el sistema inmunitario

Durante la temporada de crecimiento, no es necesario fertilizar las orquídeas en las siguientes circunstancias:

  • calor del verano;
  • período de floración;
  • durante una enfermedad o debilidad.

Los siguientes signos indican que una orquídea necesita ser abonada:

  • Las hojas nuevas crecen pequeñas;
  • la aparición de rayas rojas en la parte inferior de la lámina de la hoja;
  • Palidez y marchitamiento del follaje en la base de la roseta.

Posibles problemas

Si se siguen las prácticas agrícolas adecuadas, no deberían surgir dificultades. Sin embargo, los jardineros suelen encontrarse con los siguientes problemas:

  1. Si utilizas un recipiente demasiado profundo, la flor simplemente se secará, ya que el sistema radicular se encuentra lejos de la humedad.
  2. Aparecerá moho dentro del recipiente. No hay de qué preocuparse durante el periodo de adaptación. En el 90% de los casos, el moho desaparecerá por sí solo sin consecuencias una vez que la orquídea se haya establecido.
  3. El uso de partículas de corteza demasiado finas puede provocar la pudrición de la raíz. La corteza húmeda se compacta e impide el paso del aire. El sustrato debe estar compuesto de componentes suficientemente gruesos.
  4. Si se riega la flor con demasiada frecuencia, e incluso con agua fría, no se puede evitar la pudrición de la raíz.
  5. Un ambiente húmedo atrae insectos plaga. Se pueden controlar con insecticidas específicos o agua con ajo. Las moscas blancas desaparecerán si se reduce el riego y se deja secar el sustrato.
  6. Poco a poco aparece una capa verdosa en las paredes de la maceta. Es antiestético, pero no hay forma de evitarlo.
¡Importante!
Si se detectan zonas podridas, se debe extraer la planta del sustrato y lavarla. Las raíces podridas se recortan, se espolvorean con carbón activado y se dejan secar durante 3-4 días. A continuación, se replanta la planta en un sustrato nuevo y se ajusta el riego.

Ventajas y desventajas de un sistema cerrado

El cultivo de orquídeas en un sistema cerrado tiene sus ventajas e inconvenientes. Los floristas destacan las siguientes ventajas:

  1. Ahorro de tiempo. Una flor que crece en un sistema cerrado requiere mucho menos mantenimiento.
  2. Las plantas se desarrollan mejor: crecen intensamente hojas y raíces.
  3. Floración de alta calidad. Esto se debe al aumento de la humedad. Se observa una floración más prolongada y abundante. Se forman cogollos grandes.
  4. Propiedades antibacterianas del musgo sphagnum. El musgo contenido en el sustrato protege las raíces de los microbios patógenos.
  5. Restauración de flores moribundas. Incluso las orquídeas que han perdido hojas y raíces recuperan rápidamente su aspecto anterior.
  6. Cultivar orquídeas Phalaenopsis en macetas aisladas se considera óptimo para climas secos. Las flores disponen de suficiente humedad dentro de la maceta, por lo que no es necesario buscarla en el exterior.

El cultivo de orquídeas en un sistema cerrado presenta las siguientes desventajas:

  • Se necesita más tiempo para plantar una flor;
  • moho en las plantaciones;
  • muerte de las hojas inferiores;
  • formación de placa verde dentro de la maceta;
  • alto riesgo de pudrición de la raíz;
  • la aparición de insectos dañinos;
  • Este método no es adecuado para climas húmedos.

Adaptación de orquídeas

El tiempo de adaptación de una orquídea plantada en un sistema cerrado depende del estado de sus raíces. Cuanto más desarrolladas estén, más rápido se adaptará la planta al nuevo entorno. Si el trasplante se realiza correctamente, la orquídea se adaptará fácilmente. A veces, la planta pierde hojas inferiores o brotes, lo cual también se considera normal. Si se han tenido que podar muchas raíces dañadas, la phalaenopsis tendrá dificultades para adaptarse al trasplante.

Para evitar problemas con la adaptación de tu flor a su entorno, sigue estas sencillas reglas:

  1. La planta se trasplanta únicamente durante la fase de crecimiento.
  2. Es necesario dejar algo del sustrato antiguo sobre las raíces.
  3. Se debe posponer la fertilización, de lo contrario la planta podría resultar dañada.

Si no se siguen las prácticas de cultivo adecuadas, la planta puede perder sus raíces. La causa principal es la pudrición. Si se coloca en un sistema cerrado, desarrollará nuevas raíces. El microclima debe ser similar al de un invernadero, idéntico a las condiciones en las que la planta crece en su hábitat natural. Para favorecer un crecimiento radicular más rápido, la temperatura ambiente no debe bajar de 25 °C. La planta requiere buena iluminación.

¡Nota!
Cuanto más grave sea el daño a la planta, más tiempo tardará en recuperarse. La recuperación puede tardar al menos un mes, y a veces incluso un año. Esto suele ocurrir con las orquídeas podridas. Por lo tanto, primero deben tratarse con un fungicida: Alipirin, Mikosan, Fundazol o Fitosporin.

Reseñas

Vlada

Planté una orquídea en una maceta cerrada cuando perdió las raíces por pudrición. Hubo que cortar por completo las partes afectadas. Un mes después, aparecieron nuevas raíces que crecieron rápidamente. Muchas hojas se secaron, pero otras sanas las reemplazaron. Un año después, la planta produjo un tallo floral. Este método salvó la orquídea; de lo contrario, la habría desechado.

Diana

Para el cultivo de hijuelos de Phalaenopsis, utilizo un sistema cerrado. Estos desarrollan raíces rápidamente en un ambiente húmedo. Es importante plantarlos en macetas pequeñas para evitar que las raíces se sequen. Este método permite obtener plantas adultas en menos tiempo. Estas plantas pueden cultivarse posteriormente con cualquier método, siempre que se les proporcionen las condiciones óptimas.

Elena

Una orquídea plantada en una maceta con agujeros de drenaje tardó mucho en florecer, a pesar de recibir suficiente luz y humedad. Decidí trasplantarla a un sistema cerrado. Se estableció rápidamente y me deleitó con su abundante floración. Lo único decepcionante fue la capa verde que se formaba en el interior de la maceta, claramente visible a través de las paredes transparentes.

Las plantas de Phalaenopsis crecen bien en un sistema cerrado, desarrollando rápidamente raíces y hojas. Incluso una planta muy dañada puede salvarse. Gracias a la humedad óptima y a las propiedades antimicrobianas del musgo sphagnum, las raíces están protegidas de la pudrición. Este método tiene muchas ventajas y es sencillo. Siguiendo unas prácticas de jardinería adecuadas, se consiguen plantas sanas y frondosas.

orquídeas en un sistema cerrado
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