¿Por qué se preguntan los jardineros qué abono darles a los tomates de invernadero dos semanas después de plantarlos? Porque el objetivo principal es obtener una buena cosecha y frutos de excelente sabor. Para lograrlo, las plantas necesitan una nutrición adecuada y equilibrada, y ahí es donde entra en juego el abono suplementario.
Los tomates pertenecen a la familia de las solanáceas. Se caracterizan por su buena respuesta a cualquier tipo de fertilizante, ya sea aplicado al suelo o mediante fertilización foliar. Sin embargo, es importante tener en cuenta que cualquier aplicación, ya sea al suelo o mediante pulverización, debe realizarse con cuidado y moderación. Tanto el exceso como la falta de fertilizante resultarán contraproducentes. ¿Lo sabías? Tomates: las mejores variedades de porte bajo para terreno abierto¿
Los mejores fertilizantes para tomates:
- Potasio. La falta de potasio puede retrasar el crecimiento del tomate. Este elemento desempeña un papel fundamental en la formación del tallo. Si las hojas acumulan demasiado nitrógeno amoniacal debido a una deficiencia de potasio, comienzan a morir.
- Fósforo. Debido a esta deficiencia, los tallos se vuelven quebradizos y se marchitan, adquiriendo un tono púrpura.
- Nitrógeno. La deficiencia produce una mala formación de frutos.
Cuándo y cómo solicitarlo
La primera vez que debes pensar en abonar los tomates en invernadero no es dos semanas después de plantarlos, sino inmediatamente después. Añade una buena cantidad de compost o humus a los hoyos y luego cúbrelo todo con ceniza. El compost (humus) es rico en minerales y la ceniza enriquece el suelo con macronutrientes. Con este abono, los tomates comenzarán a crecer vigorosamente y a dar fruto.
¡Interesante! Algunos jardineros creen que no tiene sentido fertilizar las tomateras después de plantarlas. Insisten en que el primer abono debe hacerse solo 14 días después del trasplante a su ubicación definitiva. Sin embargo, los expertos están convencidos de que tal restricción puede dañar la planta.
Alimentación con té verde
Catorce días después de la siembra, puede aplicar el segundo fertilizante. Use un fertilizante orgánico llamado "té verde". Es fácil de preparar. Necesitará hierbas como ortiga, cola de caballo, llantén y cualquier maleza. Añada un cubo de extracto líquido de gordolobo y 250 gramos de ceniza de madera. Tenga en cuenta esta información. Cómo cultivar tomates correctamente en un invernadero de policarbonato.
¡Consejo! Por cada 50 litros de agua, utilice 5 kilogramos de hierbas verdes finamente picadas. Añada un cubo de gordolobo y 250 gramos de ceniza. Mezcle todo y deje reposar durante un par de días. Luego, complete la mezcla hasta 100 litros y riegue cada arbusto con dos litros de la misma.
Los fertilizantes minerales estimularán el crecimiento del follaje, mientras que los orgánicos potenciarán la floración. Sin embargo, si no se dispone de fertilizantes orgánicos, se puede utilizar cualquier fertilizante mineral complejo que se tenga a mano.
Fertilizantes minerales para abonar en superficie después de 14 días (por cada diez litros de agua):
- 25 g de nitrógeno;
- 40 g de fósforo;
- 15 gramos de fertilizante potásico;
¡Consejo! Vierta un litro de la mezcla resultante por cada planta.
El siguiente abono para los tomates debe realizarse después de que comience la floración. Disuelva una cucharada de sulfato de potasio, 500 gramos de excremento de pájaro y 500 gramos de extracto líquido de gordolobo en diez litros de agua. Utilice un litro y medio de la solución por hoyo.
¡Consejo! Si no dispone de fertilizante orgánico, puede disolver una cucharada de nitrofosfato en un cubo de agua y fertilizar sus tomates durante la floración. Use un litro de solución por planta. Además, este método es excelente para prevenir la pudrición en los tomates.
¿Cuándo más aplicar fertilizante?
- Cuando comiencen a formarse los ovarios, diluya 10 gramos de ácido bórico en dos litros de agua de madera. Vierta la mezcla en 10 litros de agua. Deje reposar la solución durante 24 horas y luego riegue cada arbusto con un litro. Esto acelerará la maduración y la formación de frutos.
- La última fertilización radicular se realiza cuando los arbustos comienzan a dar fruto. Mejora el sabor final de los frutos rojos y también promueve su vigoroso crecimiento. Dos cucharadas de superfosfato y una cucharada de humato de sodio líquido se diluyen en diez litros de agua.
Cuando hay escasez de nutrientes
Los tomates, a través de su vibrante apariencia y los cambios en sus hojas y tallos, proporcionan información sobre lo que les puede faltar durante la temporada de crecimiento.
Cómo determinar la deficiencia:
- Hay una deficiencia de fósforo. Los tallos y la parte inferior de las hojas se están poniendo morados. La planta necesita ser rociada con una solución de superfosfato. Si se hace correctamente, el color morado desaparecerá en 20 horas.
- Hay una deficiencia de calcio. Las hojas se están curvando hacia adentro. La fruta empieza a pudrirse por la parte superior. Es necesario aplicar fertilizante foliar con nitrato de calcio.
- Deficiencia de nitrógeno. Los arbustos tienen un tono verde pálido, posiblemente amarillento, y están atrofiados. La fertilización foliar con té de hierbas ayudará, y también puede rociarlos con una solución diluida de urea.
Todo esto es solo información general sobre Cómo alimentar los tomates En invernadero, dos semanas después de la siembra. Cada jardinero tendrá sus propios secretos y observaciones al respecto. Por ejemplo, distintos tipos de tomates pueden requerir diferentes fertilizantes minerales u orgánicos. Todo esto también debe tenerse en cuenta.

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