El milpiés, o julido, es un gusano parecido a un milpiés con una resistente concha segmentada de calcio. Es un fósil antiguo, que data de hace más de 50 millones de años. En condiciones normales, vive en la capa superior del suelo o en la hojarasca del bosque, donde la materia orgánica y los desechos son abundantes y constituyen su principal fuente de alimento.
De hecho, es omnívora y muy voraz (su dieta diaria supera su peso corporal entre 1,5 y 2 veces). No tolera la sequedad, el calor ni la luz solar directa. Prefiere la humedad abundante y la sombra. Prospera en jardines, arbustos, macizos de flores, huertos y jardines de hortalizas, donde se reproduce rápidamente.
Se alimenta fácilmente de raíces, bulbos, plántulas, bayas y frutos que crecen cerca del suelo. Su mayor actividad se registra al atardecer, durante la noche, al amanecer (con el rocío) y en días nublados y lluviosos.
Daño y beneficio
Aunque no son peligrosos para los humanos, pueden segregar una sustancia maloliente, penetrante y resistente a la intemperie y al lavado a través de todo su cuerpo (un mecanismo de defensa natural). Los efectos beneficiosos de este enorme ciempiés son similares a los de una lombriz de tierra: recicla materia orgánica y afloja aún más el suelo para una mejor aireación. Sin embargo, a diferencia de sus inofensivos parientes, los ciempiés gigantes abandonan fácilmente su dieta habitual en favor de jugosas frutas, raíces y hojas de jardín.
Los siguientes son los primeros en sufrir:
- nabo, rábano, rábano picante;
- bulbos de flores;
- remolacha, repollo, patatas;
- zanahorias, fresas, fresas silvestres;
- remolacha, colinabo, alcachofa de Jerusalén.
Los melones y las legumbres, los pepinos, las berenjenas, los calabacines y los tomates son menos susceptibles a sufrir daños.
Cómo deshacerse de
La dificultad para controlar los milpiés radica en su sistema inmunitario excepcionalmente fuerte, su impenetrable caparazón y su rápida adaptación a las condiciones cambiantes. Si el milpiés se siente incómodo, excava más profundamente en el suelo, se enrosca en espiral y entra en un estado de letargo que le permite ahorrar energía.
El problema solo puede abordarse eficazmente mediante un enfoque integral, con una prevención oportuna a principios de primavera, cuando los insectos están hibernando. Posteriormente, deben implementarse regularmente medidas técnicas, agronómicas y biológicas, repitiendo la prevención a finales de otoño.
Excavación profunda y abono verde
Para hibernar, los ciempiés necesitan suelos densos y sin cultivar. Para reducir su población, conviene cavar profundamente en primavera (lo antes posible). Al comienzo de la temporada de jardinería, el frío es el remedio más eficaz contra larvas y adultos.
Si las condiciones meteorológicas lo permiten, puede sembrar abono verde crucífero (colza, mostaza) inmediatamente. Incluso las plántulas pequeñas repelerán las plagas y mejorarán el aporte de nutrientes antes de la siembra de los cultivos principales.
Abundante acolchado
Una gruesa capa de paja o mantillo de madera mezclado con cartón triturado protege eficazmente las plántulas y las plantas adultas de esta voraz plaga, proporcionándoles una abundante fuente de alimento. El compost y los senderos de césped entre los parterres también se utilizan con el mismo fin.
Lamentablemente, los factores que favorecen a los ciempiés y a los cultivos de jardín son los mismos:
- humedad suficiente;
- mucha materia orgánica;
- Calidez y sin corrientes de aire.
Es mejor proporcionar a las lombrices suficiente alimento sabroso, que procesarán para convertirlo en un fertilizante fácilmente digerible y respetuoso con el medio ambiente.
trampas de larga duración
Uno de los métodos más eficaces para controlar y prevenir la presencia de milpiés en primavera, verano y otoño es crear trampas artificiales. Para ello, cave zanjas o agujeros de 1 a 1,5 paladas de profundidad y llénelos con cáscaras de vegetales (zanahorias, remolachas y patatas).
Se utiliza cartón, un trozo de pizarra y un manojo de hojas como tapa de tres capas.
Cada 4-7 días, se deben revisar las trampas, vaciando los restos de vegetales e insectos en un cubo. Luego, se añade cebo fresco y se repite el ciclo. Un método alternativo para controlar y prevenir los milpiés es una trampa desechable hecha con una caja de cartón húmeda y a la sombra.
Su mecanismo de funcionamiento es muy simple y claro:
- El recipiente está lleno de serrín, cáscaras, hojas podridas, corteza y trozos de papel;
- humedecer bien la mezcla;
- Se coloca encima un material en láminas (un trozo de pizarra, linóleo viejo, madera contrachapada);
- Coloca la trampa debajo de un arbusto u otro objeto que dé sombra;
- Una vez a la semana, riegue la tierra alrededor del perímetro de la caja.
Los milpiés se alimentan de fibras vegetales y celulosa de madera. Una alta concentración de alimento (como una caja de cartón con una gruesa capa de materia orgánica) y el calor adicional de la descomposición son ideales para su reproducción.
Las larvas tardan entre 18 y 20 días en desarrollarse. Una vez al mes, se debe quemar la ooteca y reemplazarla por una nueva. En la práctica, una trampa de este tipo puede acumular hasta cien adultos y varios miles de larvas en 3 o 4 semanas.

Prevenir y controlar los milpiés en primavera requiere paciencia, precisión e ingenio. Este insecto es relativamente resistente a las dosis normales de insecticidas y otros plaguicidas peligrosos. Para reducir las infestaciones de milpiés, es importante remover la tierra a tiempo para alterar sus condiciones óptimas de hibernación (finales de otoño, principios de primavera), sembrar abono verde y colocar trampas.

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