Guiso de verduras congelado para el invierno

Aprende a congelar verduras para preparar guisos caseros durante el invierno. En invierno, podrás reponer rápidamente las vitaminas de tus alimentos. Congelar las verduras es una de las maneras más fáciles y económicas de conservarlas. Simplemente corta tus verduras favoritas, guárdalas en bolsas de plástico y congélalas. Hoy en día, los congeladores cuentan con una función de congelación rápida que ayuda a conservar todos los nutrientes, vitaminas y sabores de las verduras. Congélalas en porciones para mayor comodidad. Es importante mencionar que las verduras congeladas no necesitan descongelarse antes de cocinarlas. Además, se cocinan mucho más rápido que las frescas, ya que su textura cambia ligeramente al congelarse, volviéndose más suaves.
Ingredientes:
- frutos de berenjena - 1 unidad;
- calabacín - 1 unidad;
- tomates - 3-4 piezas;
- zanahorias - 2 piezas.
Cómo congelar un estofado de verduras para el invierno
Lavamos todas nuestras verduras. Cortamos las berenjenas en medias lunas.
Si la berenjena está amarga, espolvoréela con sal durante unos minutos, luego enjuáguela y séquela.
Pela las zanahorias finamente y córtalas como se muestra en la foto o en rodajas.
Corta los tomates en varios trozos, no olvides quitarles los tallos verdes.
Corta el calabacín en trozos medianos.
Mezcla todas las verduras picadas en un bol.
Y luego lo envasamos en bolsas/recipientes.
Lo atamos y lo metemos en el congelador.
También puedes cocinar verduras congeladas en una olla de cocción lenta. Puedes modificar la receta añadiendo o quitando ingredientes a tu gusto. Por ejemplo, puedes agregar pimientos, coliflor, brócoli, perejil, eneldo y albahaca. Sin embargo, algunas verduras se conservan mejor frescas, ya que están disponibles todo el año y la congelación las vuelve insípidas. Algunos ejemplos son la cebolla blanca, el repollo, el ajo y las patatas.
