Ante el deterioro del medio ambiente y el creciente riesgo de desarrollar tumores, la gente busca constantemente nuevas formas de cultivar plantas en un entorno favorable y seguro. Por supuesto, las condiciones de cultivo (o germinación) más seguras y respetuosas con el medio ambiente son las que crea la propia naturaleza, por lo que las cáscaras de huevo son una base ideal para la jardinería doméstica. Las cáscaras de huevo sobrantes se pueden usar para cultivar césped para roedores domésticos, germinar semillas de flores, etc. Cultivar plántulas en cáscaras de huevo es un método sencillo, y aquí te lo explicamos:
Necesitarás:
- Los huevos y la caja en la que vienen (preferiblemente hecha de cartón prensado, que es más resistente a las influencias externas).
- Tierra: arena, serrín y tierra. Si te has decidido por la agricultura ecológica, evita comprar tierra envasada, ya que contiene desinfectantes especiales y fosfatos añadidos para regular el pH. En su lugar, trae tierra vegetal del bosque.
- Agua para riego. Utilice agua de pozo decantada. Si esto no es posible, filtre bien el agua del grifo, pero no la hierva.
- Semillas y brotes que prefieren vivir en un espacio reducido con sus raíces (campanillas de invierno, cactus, muchos tipos de hierba, etc.).
El primer paso es preparar los recipientes ecológicos: las cáscaras. Necesitarás casi todo el volumen del huevo, así que con cuidado pincha la parte superior de la cáscara con un cuchillo y haz un agujero de aproximadamente 1 cm de diámetro. Utiliza el contenido del huevo para cocinar: para masas, tortillas, etc.
La cáscara debe secarse durante 1-2 días.
Recorta con cuidado los bordes sobrantes de la huevera. Puedes cortar varias hueveras en lugar de usar la huevera entera.
A continuación, llena con cuidado los contenedores ecológicos con tierra. Lo más fácil es aplicar la tierra o arena con una cucharita (de las que se usan para la leche infantil o las desechables de los recipientes de plástico). Ten en cuenta las preferencias de la planta al elegir la tierra: la arena es ideal para los cactus, mientras que las violetas brotarán más rápido en serrín húmedo.
No llenes la maceta hasta el borde con la tierra, de lo contrario no habrá suficiente espacio para regar. Se recomienda dejar un espacio de 3-4 mm.
Coloca las cáscaras rellenas en una huevera. El número de huecos puede variar según el tamaño de tu alféizar o estante.
Antes de plantar, humedezca la tierra con agua. Se recomienda usar una regadera con boquilla fina (como las que vienen con las planchas). Tenga en cuenta que las conchas no tienen agujeros en la base, por lo que el exceso de agua se quedará dentro; por lo tanto, planifique cuidadosamente el riego para este pequeño volumen de tierra.
Plante las semillas o los esquejes de flores en tierra húmeda. Riegue según sea necesario, aproximadamente una vez cada 2 o 3 días.
Si es necesario, plante los brotes en el jardín o huerto. No los saque del recipiente; simplemente apriete las cáscaras para crear grietas y plántelos en el lugar indicado.
Existen muchas otras formas interesantes de cultivar plántulas, solo tienes que echar un vistazo. aquí.

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