La maranta, una planta con flores de llamativas hojas ornamentales que parecen formar patrones, se ha vuelto especialmente popular en floricultura. Originaria de las Antillas y las zonas tropicales de América Central y del Sur, la flor fue nombrada en honor al médico y botánico B. Maranta.
Esta flor exótica se adapta a cualquier espacio gracias a su tamaño compacto. Cultivar esta planta de la familia Marantaceae en interiores puede resultar un reto para principiantes, pero con unos sencillos cuidados, te deleitará con sus vibrantes hojas verdes durante todo el año.
Características de la Maranta y tipos de plantas
Esta planta de interior se caracteriza por sus raíces tuberosas y hojas elípticas que crecen en tallos. El color de sus hojas es único y hermoso: según la variedad, puede variar desde el blanco hasta el verde oscuro. Las rayas y nervaduras destacan claramente sobre el fondo. La superficie exterior de la hoja es más brillante y de color más intenso que la interior, lo que se aprecia especialmente cuando la planta levanta y enrolla sus hojas al atardecer. Esta característica le ha valido a la maranta el apodo de «flor de la oración».
La maranta rara vez florece, incluso con cuidados esmerados, y las pequeñas inflorescencias que aparecen tienen poco valor ornamental. Las inflorescencias son espiciformes y asimétricas, de color amarillo claro o blanco. Los frutos de la planta se encuentran dentro de una cápsula con una sola semilla. La planta alcanza una altura de 30-40 cm, lo que la hace adecuada para cultivar en espacios reducidos, mientras que la maranta silvestre puede alcanzar 1 m de altura.
También te puede interesar:Dos de ellas se cultivan con mayor frecuencia en interiores: la tricolor y la bicolor. Estas especies suelen confundirse entre sí, pero sus diferencias de color son evidentes al observar detenidamente las fotografías. Existen alrededor de 25 especies en el género Marantaceae, pero algunas son particularmente populares.
- Una característica distintiva de la variedad Tricolor son sus grandes hojas ovaladas, que pueden alcanzar los 15 cm de largo y los 6 cm de ancho. La superficie exterior de las hojas presenta una coloración inusual: rayas plumosas rodean la nervadura central de color rosa pálido. Su color varía de verde claro a verde oscuro. El envés de la hoja puede ser rosa o púrpura. Los tallos alcanzan los 30 cm de altura, con flores amarillas o blancas que brotan de su ápice.

Tricolor - La maranta bicolor presenta características similares, pero se diferencia en la coloración de sus hojas y es menos común que la variedad tricolor. Esta variedad se distingue por la ausencia de desarrollo radicular. El envés de las hojas presenta un patrón rojizo, mientras que el haz es de color verde oscuro.

Flerutor bicolor - La maranta (Maranta spp.) es otra especie popular en jardinería, caracterizada por sus hojas ovaladas con una franja plateada en el centro y bordes exteriores de un verde intenso. Alcanza una altura estándar de 30 cm. Es una de las variedades más fáciles de cuidar y de gran belleza.

De vetas blancas - La Maranta kerchoveiana es una especie singular, que se distingue por sus hojas de un verde intenso con pequeñas manchas muy oscuras alrededor del nervio central. Esta planta suele ser algo más baja que las especies descritas anteriormente y rara vez supera los 25 cm de altura.

Maranta Kerkhoven - La Maranta Massangeana (Maranta Negra) es una flor que se distingue de las demás especies por sus hojas más oscuras con una fina franja plateada en el centro. Esta variedad de Maranta es muy exigente y rara vez se cultiva en interiores.

Maranta Massanja
Cuidado de la planta Maranta en casa
Si bien algunas variedades de Maranta son bastante exigentes, el cuidado de variedades como la Bicolor y la Tricolor es sencillo, incluso para principiantes. El principal requisito es crear condiciones lo más parecidas posible a las naturales.
- humedad del aire alta y constante;
- temperatura media del aire;
- lugar sombreado sin luz solar directa;
- largas horas de luz diurna.

El principal reto al cultivar jazmín es mantener la tierra húmeda, evitando que se encharque. Para prevenir el estancamiento del agua, puedes usar un sencillo truco que creará un ambiente similar al de un invernadero.
Antes de pulverizar, coloque la maceta en una bolsa de plástico, ciérrela bien para que las hojas no queden ocultas y comience a pulverizar. A continuación, retire la maceta y colóquela sobre una bandeja con arcilla expandida húmeda; esto garantizará una humedad cercana al 100 %.
Se prefieren los fertilizantes orgánicos líquidos, ya que las plantas los absorben con mayor facilidad. Los fertilizantes específicos para cultivos ornamentales de follaje son los más adecuados.
Algunas dificultades que surgen al cultivar arrurruz y formas de solucionarlas:
- Las puntas de las hojas marrones y oscuras indican sequedad excesiva en el aire y el suelo, o mala calidad del agua. Utilice agua filtrada a temperatura ambiente para el riego.
- Las puntas de las hojas amarillas o marrones indican una deficiencia o un exceso de vitaminas. Si utiliza tierra rica en nutrientes, no sobrefertilice.
- Hojas pálidas: la luz intensa es perjudicial para esta planta de interior.
Iluminación
Aunque la planta necesita estar en semisombra, morirá si se la deja sin luz solar durante mucho tiempo. Lo mejor es colocar la maceta en un lugar con luz indirecta, no demasiado brillante: las ventanas orientadas al norte son ideales. También se puede colocar en el alféizar de una ventana orientada al este o al oeste, pero en estos casos necesitará algo de sombra.

Durante los meses más cálidos, la maranta puede trasladarse al exterior, ya sea al jardín o al balcón. Si sus hojas pierden rápidamente su verde intenso y se vuelven casi blancas, es necesario colocarla a la sombra. Si se enrollan y su patrón se difumina, la maranta no recibe suficiente luz. Lo ideal son entre 14 y 16 horas de luz solar directa. En invierno, se puede mantener un horario de luz normal para la maranta utilizando lámparas fluorescentes.
También te puede interesar:Temperatura y humedad
Para asegurar el correcto desarrollo de las flores en interiores, es importante mantener una temperatura ambiente moderada, tanto en invierno como en verano. Evite las fluctuaciones de temperatura, el frío extremo o el calor extremo.
La habitación donde crece la maranta debe tener una humedad alta, lo cual se logra rociando la planta regularmente con agua filtrada. El riego debe ser frecuente pero moderado. En verano, se recomienda rociar la planta al menos dos veces al día. En climas cálidos, la maranta puede colocarse cerca de una fuente de humedad adicional, como un acuario o una fuente. Durante la temporada de lluvias de verano, la planta crece bien al aire libre, a la sombra.
Riego y fertilización
La tierra donde crece la planta debe mantenerse constantemente húmeda, pero sin encharcamiento. Comprueba la humedad con un palillo de madera (debe secarse hasta una profundidad de 2 cm). En verano, puedes regar la planta cada 3 o 4 días. En invierno, reduce el riego, humedeciendo la tierra no más de una vez por semana. Usa agua blanda y filtrada, tibia para evitar que las raíces se enfríen.
El riego debe ir acompañado de fertilización. A partir de la primavera, agregue un fertilizante mineral suave a la tierra, diluyéndolo con el doble de la cantidad de líquido indicada en el envase. Fertilice dos veces al mes durante la primavera y el verano. También puede fertilizar la planta en otoño, pero no más de una vez al mes. Si la arrurruz ha perdido sus hojas, significa que hay demasiado fertilizante en la tierra.
Cuidados durante el período de floración
La maranta rara vez florece en interiores y su floración es muy breve. Durante este corto periodo, la planta se debilita considerablemente, por lo que muchos jardineros experimentados cortan los tallos florales inmediatamente después de que aparecen. Si decide conservarla, debe cuidarla siguiendo las recomendaciones básicas: un lugar sombreado, alta humedad y riego regular. No es necesario abonar la tierra, sobre todo si ya es rica en nutrientes.
Enfermedades y plagas
Las plantas cultivadas en condiciones inadecuadas son susceptibles a enfermedades y plagas. La maranta es susceptible a los siguientes insectos y enfermedades:
- Ácaros. Aparecen cuando el aire interior está muy seco y las temperaturas son altas. Para eliminarlos, aumente la humedad a niveles normales y recuerde regar la planta. Lo mejor es trasplantar la planta infestada a tierra nueva y tratarla con acaricidas e insecticidas.

Ácaro araña en maranta - Cochinillas. Estos insectos se pueden eliminar lavando la planta con agua jabonosa, seguido de tres tratamientos con insecticida, con intervalos de 10 días entre cada uno. Para prevenir las cochinillas, se recomienda mantener la humedad del suelo, evitar las corrientes de aire y plantar la planta en tierra estéril.
- Clorosis. La planta desarrolla clorosis por deficiencia de hierro, lo que provoca que las hojas y los brotes se sequen y se caigan. Esta afección se puede prevenir regando periódicamente con agua acidificada (unos pocos granos de ácido cítrico disueltos en agua).
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Propagación y trasplante de la flor de maranta
Existen dos maneras de propagar la maranta: mediante esquejes y mediante división de la planta. Ambos métodos deben utilizarse en primavera.
- Para la propagación por esquejes, asegúrese de que cada brote tenga 1 o 2 hojas y mida al menos 10 cm de largo. Coloque los esquejes en agua; enraizarán en 10-14 días. Mientras estén en agua, rocíelos con agua regularmente y manténgalos en un lugar cálido. Cubrirlos con plástico es opcional.

esquejes Los esquejes necesitan enraizar en tierra nutritiva y regarse. Mientras se desarrollan en la nueva tierra, evite colocarlos bajo la luz solar directa; requieren un lugar sombreado. Una vez que los esquejes hayan crecido, se pueden trasplantar a macetas individuales y cuidarlos como si fueran plantas adultas.
- Dividir un arbusto es un método más delicado. Antes de dividirlo, asegúrese de que ambas partes tengan raíces y un punto de crecimiento. Luego, extraiga la planta de la tierra y use tijeras afiladas para dividirla en dos partes iguales. Trate las zonas cortadas cerca de las raíces con carbón vegetal triturado para prevenir la pudrición de la raíz.

Propagación de la maranta por división del arbusto Los esquejes separados deben replantarse en macetas individuales con tierra nutritiva para maranta y regarse con agua tibia. Cubra la maceta con una bolsa de plástico y déjela ahí hasta que broten las nuevas hojas. Siga los cuidados habituales para esta planta.
Antes de trasplantar, poda las hojas y tallos enfermos o viejos para estimular el crecimiento de nuevos brotes. La nueva maceta debe ser un par de centímetros más grande y ancha que la anterior y tener orificios de drenaje. Puedes comprar tierra para macetas en una tienda o prepararla tú mismo mezclando los siguientes ingredientes en una proporción de 2:1:2:1:
- suelo de césped;
- humus;
- turba;
- ceniza de madera.
También puedes añadir musgo sphagnum a la tierra, que actúa como conservante y ayuda a retener la humedad. La tierra debe estar libre de cal, ya que puede matar la planta. Debe ser ligera, suelta y con buen drenaje. Mezcla todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea en un recipiente aparte.

Retira la planta de la maceta vieja junto con la tierra y límpiala completamente, incluyendo las raíces. Añade 2-3 cm de material de drenaje y un poco de espuma de poliestireno triturada al fondo de la nueva maceta. Luego, vierte la tierra en la maceta, compactándola ligeramente con la mano. Cuando queden unos 4-5 cm de espacio desde el borde de la maceta, coloca la planta y cubre las raíces con la tierra restante. Riega la planta con agua a temperatura ambiente con vitaminas.
También te puede interesar:Señales y supersticiones sobre las plantas de interior
La maranta no solo es una hermosa decoración para cualquier hogar, sino también un verdadero talismán que atrae prosperidad y felicidad. Según la superstición, esta planta favorece el bienestar financiero de sus dueños, por lo que el mejor lugar para plantarla es una oficina o un espacio de trabajo. Se cree que si aparecen capullos en la planta, el dueño pronto recibirá una gran suma de dinero. Los capullos también pueden indicar el próximo nacimiento de un hijo. Dado que la maranta rara vez florece, estos presagios suelen considerarse ciertos.
La flor suele colocarse en las salas de estar: la maranta actúa como protectora del hogar, ayuda a evitar conflictos familiares y fortalece las relaciones maritales. Puede ser beneficioso colocarla en la habitación de un niño que suele tener problemas para dormir y aprender. Una flor en la habitación infantil normaliza los patrones de sueño, favorece la concentración y mejora el ambiente psicológico.

En estos casos, lo mejor es colocar la flor a la cabecera del macizo. La mayoría de las creencias sobre la maranta son positivas, pero existe una superstición negativa: la muerte de la flor puede presagiar una desgracia para la familia. Sin embargo, dado que la flor requiere poco mantenimiento y es relativamente fácil de cuidar, la planta sobrevivirá con los cuidados adecuados.
También te puede interesar:Preguntas frecuentes sobre el cultivo de flores
El cuidado de la maranta es bastante sencillo: es resistente a las enfermedades y tolera bien la poca luz. Si se sigue la regla fundamental —mantener la tierra y el aire húmedos— la flor crecerá sana y fuerte. Con una maranta adulta en tu invernadero casero, puedes obtener varias flores jóvenes más siguiendo unos sencillos consejos de propagación.












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