Salsa de tomate inusual con manzanas
Hoy en día se pueden comprar todo tipo de salsas y kétchups, pero una salsa hecha en casa será, por supuesto, mucho más sabrosa y de mayor calidad, ya que para su preparación se utilizan los mejores ingredientes. Una opción original para el invierno es la salsa de tomate con manzanas. Esta receta, con fotos paso a paso e instrucciones detalladas, te ayudará a prepararla.
Lo mejor es usar tomates bien maduros, incluso los que estén muy maduros, y preferiblemente carnosos. Se prefieren las manzanas agridulces. Si se desea, se pueden añadir especias: pimienta negra molida, hierbas provenzales o pimentón molido. Sin embargo, esto no es necesario; es más práctico preparar una salsa básica y ajustar la sazón al gusto.
Ingredientes:
- tomates carnosos – 700 g;
- cebollas o cebolletas – 100 g;
- manzanas – 150 g;
- vinagre de mesa 9% - 30 ml;
- azúcar – 1 cucharada;
- sal de mesa – 1 cucharada;
- pimienta negra o roja molida – 0,5 cucharadita (opcional).
Cómo preparar salsa de tomate con manzanas para el invierno
Corta los tomates en gajos. No los peles, pero si quieres una salsa más suave y cremosa, primero déjalos en remojo en agua hirviendo durante unos minutos y luego pásalos a agua fría. Una vez fríos, pélalos y córtalos en gajos.
Coloca los tomates en una cacerola o caldero. Añade la cebolla finamente picada.
Pela las manzanas y quítales las semillas. Córtalas en rodajas finas o en dados pequeños. Añádelas a los tomates y las cebollas.
Coloca la sartén a fuego lento. Deja que hierva (si los tomates no tienen mucho jugo, añade dos o tres cucharadas de agua para evitar que se quemen). Tapa la sartén. Cocina, removiendo, hasta que las cebollas estén blandas, casi transparentes. Las manzanas también deben estar bien cocidas y poder aplastarse fácilmente con una cuchara.
Coloca los tomates, las cebollas y las manzanas cocidas en una licuadora. Licúa hasta obtener una consistencia suave y espesa, sin que queden grumos.
Vierta el puré de nuevo en la cacerola. Reduzca el fuego a bajo y cocine a fuego lento, sin tapar, hasta que la salsa alcance la consistencia deseada. Casi al final de la cocción, cuando la salsa haya espesado, añada pimienta negra o roja molida, sal y azúcar. Después de unos minutos, añada el vinagre. Remueva, pruebe la salsa y, si es necesario, añada más.
Prepara frascos pequeños de 200-250 ml cada uno. Esterilízalos y deja que las tapas hiervan a fuego lento durante unos minutos. Vierte la salsa hirviendo en los frascos y ciérralos herméticamente. Envuélvelos en una manta o colócalos bajo un edredón durante 24 horas. Una vez fríos, guarda la salsa en la despensa. ¡Que disfrutes envasando!
