Ciruelas en su propio jugo para el invierno

Esta es una receta estupenda para ciruelas dulces marinadas en su propio jugo con azúcar. Este método de conservación para el invierno es excelente porque la fruta conserva absolutamente todas sus vitaminas y nutrientes, ya que no se hierven, sino que solo se esterilizan antes de enlatarlas. Esta conserva se mantiene en buen estado durante bastante tiempo, aunque contiene menos azúcar que, por ejemplo, la mermelada de ciruelas. Para prepararla, se necesitan ciruelas firmes, carnosas, maduras y dulces. Si se usan ciruelas verdes, no soltarán mucho líquido, y si están demasiado maduras, se desharán y se convertirán en puré. Estas ciruelas no solo son un delicioso manjar, sino que también se pueden añadir a repostería y postres caseros, ya sea como adorno o relleno.
Ingredientes:
- ciruelas – 350 g,
- azúcar granulada – 170 g.
Cómo conservar las ciruelas en su propio jugo
Lave las frutas y séquelas ligeramente.
Luego, partimos cada ciruela por la mitad, quitándole el hueso. Esto lo hacemos exclusivamente con cuchillo, ya que no sería posible hacerlo uniformemente a mano.
Prepara los frascos de vidrio: límpialos con bicarbonato de sodio, enjuágalos, esterilízalos y sécalos. Ahora, forma los frascos: coloca las mitades de ciruela alternando con azúcar granulada. Repite este proceso hasta llenar el frasco. Espolvorea un poco de azúcar por encima.
Dejamos los tarros reposar un par de horas para que las ciruelas suelten algo de líquido.
Ahora pasteurizamos las ciruelas preparadas en un recipiente adecuado, con el fondo cubierto con un paño. Las pasteurizamos durante quince minutos. Después, notarás inmediatamente los cambios en nuestras ciruelas: más jugosas y con un color más intenso.
A continuación, sellamos los frascos con las tapas, comprobando que queden bien ajustadas. Envolvemos los frascos en mantas viejas y gruesas hasta que se enfríen por completo.
Después de esto, lo escondemos para guardarlo en el sótano/trastero.
