Ciruelas en almíbar para el invierno

Esta versátil conserva de ciruelas maduras en almíbar hará las delicias de grandes y pequeños. Gracias al almíbar concentrado, las ciruelas se conservan en óptimas condiciones durante mucho tiempo. Esta receta es perfecta para preparar conservas para el invierno. Se pueden consumir no solo como postre, sino también utilizar como decoración para productos horneados caseros, gelatinas y otras delicias.
También se puede usar almíbar; diluyéndolo con agua hervida se obtiene una deliciosa bebida de ciruelas. Este almíbar también sirve para remojar capas de pastel o repostería. Preparar ciruelas en almíbar es rápido y sencillo. La clave está en elegir las ciruelas. Deben estar maduras, firmes y carnosas, con un sabor ligeramente agridulce.
Ingredientes:
- ciruelas – 2000 g;
- azúcar – 800 g;
- ácido cítrico – media cucharadita;
- agua – 2000 ml (aproximadamente).
Con esta cantidad de ingredientes obtendremos seis tarros de 800 gramos de ciruelas en almíbar.
Cómo preparar ciruelas en almíbar para el invierno
Seleccionamos cuidadosamente nuestra nata para asegurarnos de que no haya ninguna dañada o con gusanos. Solo utilizamos fruta de alta calidad y la lavamos a fondo.
Corta las ciruelas por la mitad y quítales el hueso. Es importante elegir una variedad de ciruela que permita deshuesarla fácilmente.
Prepara los frascos de vidrio: frótalos con bicarbonato de sodio, enjuágalos y sécalos. Luego, esterilízalos al vapor o en el microondas. Hierve las tapas durante cinco minutos. Llena los frascos limpios y secos con las ciruelas peladas. No olvides dejar espacio para el almíbar.
Pero antes del almíbar, llene el recipiente con la fruta y sumérjala en agua hirviendo durante un cuarto de hora.
A continuación, escurre el agua enfriada y comienza a preparar el almíbar: añade el azúcar al agua y deja que hierva a fuego lento durante cinco minutos después de que empiece a hervir. Si la fruta que has usado está demasiado dulce, añade ácido cítrico al almíbar.
Rellenamos los tarros con el relleno caliente y dulce. Solo queda enrollar los tarros y guardarlos en la bodega.
¡Las ciruelas dulces en almíbar están listas!
