Puré de manzana Nezhenka para el invierno con leche condensada

Actualmente existe una gran variedad de purés para bebés, pero los precios no son nada alentadores y, además, el puré de frutas más delicioso y saludable es el que se prepara en casa. Tendrás la certeza de que no contiene aditivos nocivos, conservantes ni potenciadores del sabor, y de que las frutas seleccionadas para su elaboración estarán maduras y serán de alta calidad.
Para preparar puré de manzana Nezhenka, necesitarás ingredientes muy sencillos: manzanas frescas, preferiblemente de variedades dulces y jugosas, y leche condensada. La receta para conservar el puré durante el invierno también es muy sencilla.
El azúcar es opcional; solo es útil si las manzanas están un poco ácidas. En cuanto a la leche condensada, elige un producto de un fabricante de confianza: debe ser espesa, cremosa y no contener leche en polvo, espesantes ni grasas vegetales añadidos.
Ingredientes:
- manzanas – 1 kg;
- leche condensada – 200 ml;
- agua – 0,5 tazas;
- Azúcar – al gusto (si fuera necesario).
Cómo hacer puré de manzana con leche condensada
Pela las manzanas, corta la fruta pelada en gajos y quita el corazón y las semillas. Luego, córtala en trozos pequeños o rodajas finas para acelerar la cocción.
Coloca las rodajas de manzana en una cacerola o caldero y añade un poco de agua. Aunque las manzanas estén muy jugosas, es necesario añadir agua, de lo contrario podrían quemarse o pegarse al fondo al calentarse.
Coloca las manzanas en la cacerola a fuego lento. Una vez que empiece a hervir y aparezcan burbujas, tapa y deja cocer a fuego lento durante 20-25 minutos.
Cuece las manzanas a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que estén blandas. Las rodajas de manzana se aclararán y la pulpa se deshará fácilmente al presionarla.
Para hacer puré de manzanas, puedes usar una batidora de mano o colar la mezcla cocida con un colador. Elige el método adecuado y consigue un puré suave y homogéneo.
Calienta el puré hasta que hierva. En cuanto empiecen a formarse burbujas, añade la leche condensada. Remueve rápidamente para integrar ambos ingredientes.
Calienta el puré hasta que hierva. El color se aclarará y la consistencia se volverá más suave y cremosa. Vierte el puré caliente en frascos limpios y esterilizados y ciérralos herméticamente.
