Puré de calabaza y manzana para el invierno

El puré de calabaza y manzana es un excelente postre de invierno y un complemento saludable y delicioso para gachas de arroz, mijo o sémola, requesón o yogur. También se prepara con frecuencia durante el invierno como alimento complementario para bebés; este delicado puré de frutas se puede dar a niños de seis a dieciocho meses. El puré casero de calabaza y manzana, elaborado con los mejores ingredientes, será mucho más sabroso que los productos comerciales. Además, es mucho más económico: la calabaza y las manzanas son bastante baratas en otoño, e incluso con una pequeña cantidad de ingredientes se obtiene una buena porción de un puré vibrante y delicioso.
La preparación es sencilla: se hierven la calabaza y las manzanas, se trocean y se enrollan. La receta, con fotos paso a paso, explica el proceso con más detalle.
Ingredientes:
- calabaza madura – 500 g;
- manzanas dulces – 500 g;
- azúcar – 0,5 tazas (al gusto).
Cómo preparar puré de calabaza y manzana para el invierno
Pela las manzanas, córtalas en rodajas finas, colócalas en un bol y espolvoréalas con la mitad del azúcar.
Pela la calabaza, retira el corazón, que contiene la pulpa fibrosa y las semillas. Córtala en rodajas finas. Colócalas sobre las manzanas y espolvorea con el azúcar restante. Agita y deja reposar de dos a tres horas para que suelte el jugo.
Cuando el azúcar se haya derretido y se haya formado el almíbar, transfiera la calabaza y las manzanas a un caldero o recipiente de cocina adecuado.
Calentar a fuego lento. Una vez que hierva, tapar. Cocinar al vapor la calabaza y la manzana durante media hora, hasta que casi todo el almíbar se haya evaporado y la calabaza esté blanda.
Para una consistencia más suave y delicada, pasa la calabaza y las manzanas por un colador. Si prefieres una textura más rústica, tritúralas con una batidora de mano.
Vuelve a colocar la olla en la estufa. Mientras tanto, esteriliza frascos del tamaño adecuado (usa los más pequeños para la comida del bebé) en un hornillo cercano y hierve las tapas. Vierte el puré hirviendo en los frascos y ciérralos herméticamente.
Lo mejor es enfriar el puré bajo una manta o plaid caliente para que conserve el calor durante más tiempo. Guarda los tarros fríos en la despensa o en el sótano. ¡Que disfrutes envasando!
