Tomates y cebollas para el invierno

Los tomates se preparan en rodajas o enteros. La primera opción es adecuada para tomates densos, carnosos y grandes, ya que se pueden cortar por la mitad o en cuartos sin que pierdan su forma. Si los tomates son jugosos, de piel fina o pequeños, lo mejor es dejarlos enteros y colocarlos en capas con cebolla y hierbas. Esta receta de tomates de invierno con cebolla, con fotos incluidas, está para chuparse los dedos.
Es más fácil cortar la cebolla en tiras o rodajas, y para un sabor más intenso, añade ajo y pimienta de Jamaica al adobo. Para un toque picante sutil, agrega unas rodajas de chile a la mezcla de especias. Los tomates y las cebollas se preparan sin esterilizar, mediante el método de doble cocción: primero con agua hirviendo y luego con el adobo.
Ingredientes para tomates con cebolla:
- tomates pequeños – 1 kg;
- cebollas – 2 uds.;
- ajo – 4-5 dientes grandes;
- negro y pimienta de Jamaica – 4-5 piezas de cada uno;
- ramitas de perejil – 6-8 piezas;
- agua – litro;
- sal – 1 cucharada rasa;
- azúcar – 2,5 cucharadas;
- vinagre 9% - 50 ml.
Preparando tomates y cebollas para chuparse los dedos
Seleccione tomates maduros de tamaño mediano para encurtir. Para evitar que la piel se agriete al sumergirlos en agua hirviendo, pínchelos varias veces con un palillo.
Coloca el perejil (puedes picar las hojas o dejar las ramitas enteras) y la cebolla, cortada en medias lunas o tiras, en el fondo del frasco.
Añade granos de pimienta y unas rodajas de ajo.
Coloca los tomates hasta la mitad del frasco, agitándolos para compactarlos bien. Espolvorea con cebolla, ajo y hierbas, y llena hasta el borde.
Hierve medio litro de agua por cada litro de tomates. Vierte el agua hirviendo sobre los frascos de tomate, llenándolos hasta el cuello. Tapa y deja que se cocinen al vapor durante diez minutos.
Cuela el agua con una tapa de nailon perforada o sujetando los tomates con una cuchara. Añade sal y azúcar al agua escurrida.
Hierve la marinada a fuego alto durante unos minutos hasta que se disuelvan los cristales de sal y azúcar. Añade el vinagre.
Vierta el adobo hirviendo en los frascos, enrosque las tapas o séllelos con una máquina selladora.
Cubre los tomates con una manta caliente y déjalos enfriar hasta el día siguiente. Guarda los tomates fríos en el sótano, la bodega o la despensa. ¡Que disfrutes envasando!

¡Estará delicioso!