¿Cuáles son los signos de deficiencia nutricional?

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Los árboles frutales requieren una amplia gama de nutrientes. Estos nutrientes provienen del agua, el aire y el suelo. Los bajos niveles de micronutrientes inhiben el crecimiento de las plantas en el jardín, impidiendo su correcto desarrollo. Los procesos de crecimiento, cuajado, floración y fructificación se ven alterados.

Examinamos la corona

Si algo anda mal con un árbol, su tronco, raíces y hojas lo indicarán de inmediato. Micronutrientes esenciales vitales para los frutales:

  • potasio;
  • calcio;
  • hierro;
  • fósforo;
  • boro;
  • magnesio;
  • nitrógeno;
  • cobre;
  • zinc;
  • molibdeno;
  • manganeso.

La deformación del follaje indica una deficiencia de potasio. Se altera el equilibrio hídrico y se debilita la inmunidad de la planta. Aparecen manchas marrones en las hojas, los bordes se secan y se caen. El crecimiento de la planta se ralentiza, no se forman nuevos brotes ni yemas, y se detiene la fructificación. Las hojas más viejas son las primeras en dañarse, y luego el proceso se extiende por toda la copa.

La aparición de manchas marrones en los brotes jóvenes indica una deficiencia de calcio. Este mineral regula el metabolismo y es esencial para el crecimiento de las raíces. Los síntomas externos incluyen hojas enrolladas y deformadas, y caída gradual de las hojas.

¡Importante!
El agua del grifo contiene grandes cantidades de sales de calcio. Las plantas regadas con esta agua rara vez sufren deficiencia de calcio.

La aparición de manchas amarillas en la parte verde de la copa indica una deficiencia de hierro. Este oligoelemento interviene en la fotosíntesis, y sus bajos niveles alteran el aspecto del follaje, que se torna pálido. Sin embargo, las nervaduras de la lámina foliar conservan un color verde brillante. La enfermedad comienza en los brotes jóvenes superiores. El árbol continúa creciendo, pero el color de los brotes jóvenes denota un problema.

Con la deficiencia de magnesio, aparecen signos de clorosis (manchas) en las hojas inferiores. Estas se tornan rojo-anaranjadas o amarillas, se secan, se arrugan y se enrollan. Esto es consecuencia de una alteración en el proceso de fotosíntesis, en el cual este micronutriente desempeña un papel fundamental.

El molibdeno es un componente de las enzimas en las plantas de jardín y participa en su metabolismo. Su deficiencia se manifiesta con numerosas manchas marrones en las hojas inferiores. Estas hojas pierden su forma y sus bordes se curvan. El follaje joven se vuelve gradualmente moteado.

A veces se observa un tono amarillento en los espacios interveinales de la base de las hojas superiores. Sin embargo, las nervaduras permanecen verdes. Esto se debe a la disminución de los niveles de manganeso en el suelo. El manganeso es esencial para mantener los niveles de clorofila en las hojas, la maduración de los frutos y para que los árboles resistan las enfermedades.

Observamos los rodajes

La aparición de brotes azulados con follaje opaco y mate en árboles y arbustos de jardín es señal de deficiencia de fósforo. Este elemento es especialmente necesario durante la floración y la maduración de los frutos, ya que estimula naturalmente el desarrollo de la planta. Si el crecimiento en la parte superior de la copa es lento, solo se alargan los troncos laterales, el follaje se deforma (se torna verde claro, se enrolla formando tubos, las nervaduras se oscurecen y se rompen) y las inflorescencias y los frutos se caen, esto indica bajos niveles de boro en el suelo. El boro protege los frutales de bacterias y virus y favorece la formación vigorosa de frutos.

El nitrógeno regula el equilibrio hídrico de las plantas frutales, estimulando su desarrollo y crecimiento. Cuando hay deficiencia de este elemento, los brotes jóvenes desarrollan tallos delgados y débiles, flores pequeñas y hojas escasas. Las hojas verdes primero se tornan amarillas y luego marrones. Este proceso comienza en los brotes inferiores y se extiende gradualmente por toda la planta. El follaje se cae prematuramente.

¡Importante!
El cobre es esencial para el correcto desarrollo de los cultivos. Este elemento participa en los procesos metabólicos a nivel celular. Su deficiencia provoca que la corona se marchite, el crecimiento de los brotes se vea atrofiado, las yemas terminales mueran y las hojas se cubran de manchas blancas.

Las hojas que se curvan hacia arriba y presentan manchas amarillas y marrones son un claro síntoma de deficiencia de zinc. Este elemento es esencial para la síntesis de nitrógeno, almidón y carbohidratos. El proceso comienza en la base de la hoja y avanza gradualmente hacia arriba, donde la hoja muere y finalmente se cae. El nuevo follaje es pequeño y está cubierto de motas amarillas.

Las deficiencias de micronutrientes en el suelo y su insuficiente aporte en el agua de riego pueden alterar el desarrollo normal de arbustos y árboles frutales. Es importante reconocer los principales signos de una deficiencia mineral, comprender las posibles consecuencias de su ausencia, identificar la causa y ajustar la nutrición de las plantas en consecuencia.

follaje del árbol
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