Pepinos deliciosos con salsa de tomate para el invierno

Para casi todas las amas de casa, la temporada de conservas de invierno comienza con los pepinillos encurtidos. Debido a la inmensa popularidad de esta hortaliza en nuestra región, se ha acumulado un gran número de recetas. Incluso los pepinos enlatados contienen toda una gama de sustancias útiles: potasio, magnesio, vitaminas A, B1, B6, C, D.
Conservar pepinos en salsa de tomate para el invierno es una práctica relativamente nueva, pero esta receta rápidamente se popularizó gracias a su sabor simplemente increíble. Por eso ahora se considera uno de los encurtidos más populares. Las fotos paso a paso y una descripción detallada te mostrarán cómo preparar este aperitivo.
Ingredientes:
- pepinos – 0,5 kg;
- tomate – 0,5 l;
- aspirina – 1 comprimido;
- azúcar – 3 cucharadas;
- sal – 1 cucharada;
- ajo – 1 cabeza.
- Hoja de rábano picante – 1 pieza por frasco;
- pimiento picante – 1 pieza;
- perejil - unas ramitas;
- eneldo - unas ramitas;
- hojas de cerezo – varios trozos;
- hoja de laurel - varias piezas;
- granos de pimienta negra - 8 piezas.
Cómo conservar pepinos en salsa de tomate para el invierno
Lave bien todos los ingredientes antes de cocinar. Se recomienda remojar los pepinos en agua durante un par de horas para evitar que el plato final se deshaga. Coloque las hierbas, el ajo y los granos de pimienta en el fondo del frasco.
Retira los tallos de los pepinos. Córtalos en dos o tres trozos o colócalos en el frasco de la forma habitual (perpendiculares al fondo o paralelos, en capas). La forma de colocarlos no afecta al sabor del producto final.
Una vez que el frasco esté lleno de pepinos, vierte agua hirviendo sobre ellos. Deja reposar durante unos cinco minutos, luego vierte el líquido de nuevo en la olla y deja que hierva otra vez. Repite este proceso varias veces.
Mientras tanto, prepara la salsa de tomate. Tritura la cantidad indicada de tomates o haz un puré en la batidora y ponla a hervir. Remueve constantemente hasta que hierva para evitar que se queme. Mientras hierve, añade la sal y el azúcar.
Una vez cocida la salsa, escúrrela. Luego, tritura la aspirina y viértela en el frasco. Finalmente, añade el jugo de tomate.
Listo. Sella los frascos con una tapa metálica y colócalos boca abajo. Luego, envuélvelos en una manta o un paño grueso. No es necesario esterilizar los frascos, ya que este paso no es necesario al usar aspirina en ninguna receta.
