Mermelada de cornejo muy sabrosa y bonita
Quitar los huesos de las bayas de cornejo sin deformarlas es una tarea casi imposible. Y no hay necesidad de complicarse la vida innecesariamente en plena temporada de cosecha, cuando se puede preparar una deliciosa mermelada de cornejo con los huesos: exquisita y de una belleza increíble. Este postre se puede servir con té y bollos, panqueques, buñuelos y otros productos horneados caseros.
Ingredientes:
- bayas de cornejo – 350 g;
- azúcar – 0,5 kg;
- agua – 100 ml.
Cómo preparar mermelada de cornejo para el invierno
Es recomendable preparar esta mermelada con bayas maduras, pero no demasiado maduras; de esta manera, el cornejo permanecerá entero después de la cocción y el jarabe quedará claro y hermoso.
Si las bayas están un poco verdes, hay que pincharlas con un palillo para que suelten más jugo durante la cocción.
Lava y selecciona los cornejos, retirando los tallos si es necesario. Pon a hervir unos litros de agua limpia en una cacerola grande. Coloca los cornejos en un colador o tamiz metálico ancho. Si vas a preparar una gran cantidad de mermelada, es mejor dividir las bayas en porciones pequeñas, de aproximadamente 300 g cada una. Coloca las bayas en el colador dentro del agua hirviendo y déjalas en infusión durante 30-60 segundos. Escaldar los cornejos los ablandará, facilitando la extracción del jugo al preparar la mermelada. El escaldado también evitará que la piel se agriete.
Vierta el azúcar en una cacerola o recipiente para hacer mermelada, agregue agua y coloque sobre la estufa.
Calentar a ebullición a fuego medio, agitando la olla ocasionalmente para ayudar a que el azúcar se disuelva más rápido en el agua.
Cuando el almíbar esté completamente liso y empiece a hervir, añade el cornejo blanqueado. Una vez que vuelva a hervir, deja cocer a fuego lento durante unos 7 minutos, removiendo la mermelada con una cuchara de madera. Apaga el fuego y deja que la mermelada se enfríe por completo.
Se necesitan un total de 3 tandas (de cocción y reposo). Durante la segunda y la tercera tanda, reduzca el tiempo de cocción a 5 minutos.
Cuando aparezca espuma en la superficie, debe retirarse con una cuchara o una espumadera.
Vierta la mermelada caliente en frascos bien lavados y esterilizados al vapor (en el horno). Deje enfriar, tape y guarde envasada para el invierno. La mermelada de cornejo se puede conservar a temperatura ambiente, pero en un lugar oscuro y bien ventilado. Lo ideal es guardarla en una bodega. Tenga en cuenta que la mermelada con hueso tiene una vida útil relativamente corta: aproximadamente un año.
¡Feliz cosecha y buen provecho!
