En tiempos de nuestras abuelas, la mayoría de los alimentos se cultivaban en el huerto, lo que requería mucho esfuerzo. Todos sabían que si no se cuidaban bien las plantas, se pasaría hambre en invierno. Nuestros antepasados hicieron todo lo posible por evitarlo. Ahora, con el avance de la ciencia y la tecnología, todo esto ha quedado en el pasado, junto con algunas de las plantas que antes alimentaban a toda la familia.
Rapunzel
No, esta planta no debe su nombre a la famosa princesa Disney. No tiene un follaje exuberante ni hojas amarillas que se abran como la cabellera de Rapunzel. De hecho, es el nombre de una especie de campanilla común.
El tamaño de las raíces difiere entre sí:
- Los pequeños se comían así tal cual o se usaban para hacer ensalada.
- Pero los más grandes se almacenaban durante más tiempo y se hervían como nabos.
También te puede interesar:Según las abuelas que vivieron en aquella época, tenían un sabor peculiar, atípico en las raíces: un poco dulce. Algunas incluso creen que tenía un toque a nuez. Independientemente del sabor, los beneficios de la raíz de rapunzel eran evidentes. Los herbolarios la utilizaban como diurético, para tratar afecciones oculares y de garganta, y para limpiar el rostro y el cuerpo.
Señora del viaje
Una planta sencilla, resistente a las heladas y de rápido crecimiento. Sin embargo, no era sabrosa por sí sola. Se decía que tenía un sabor agrio y astringente, por lo que nadie la comía sola. El sedum blanco (también conocido como tripa madam), o más precisamente sus hojas, se solía añadir a las ensaladas.
El origen del nombre de esta planta es interesante:
- La palabra tripe, traducida del francés, significa “estremecerse”; el gusto de la señora tripa es un gusto adquirido.
- Una persona desprevenida, al probar una de sus hojas, se estremecería, ya sea de asco o de sorpresa. De ahí su nombre, desconocido para el oído ruso.
Bruncol
Esta col rizada espárrago es la clara ganadora en cuanto a la cantidad de apodos que ha recibido. Le han puesto todo tipo de nombres:
- col rizada;
- kohl marrón;
- grunkol;
- col rizada.
Una cosa permanece constante: su admirable facilidad de cultivo y la ausencia de cuidados especiales. Al igual que la callosidad, no requería condiciones de cultivo especiales. Probablemente también atrajo la atención de las abuelas por el color inusual de sus hojas, pues el brancol es, sin duda, una planta de gran belleza.
Sus cualidades decorativas son innegables: sus hojas moradas y verdes, visibles desde lejos, parecen enmarcadas con encaje auténtico, decoran los macizos de flores y deleitan la vista.
Y esa no es su única cualidad beneficiosa. Se puede consumir de casi cualquier forma y, a diferencia de los callos, no te sorprenderá con un sabor desagradable. En algunos países europeos, se ha ganado merecidamente el estatus de guarnición imprescindible para los platos de carne.
Sin embargo, la col rizada puede ayudar con mucho más que la digestión; también proporciona al cuerpo una gran cantidad de vitaminas:
- vitamina A (retinol);
- minerales (selenio, zinc, cobre, hierro, fósforo y otros);
- También contiene sustancias importantes para el desarrollo del organismo, como ácidos grasos y antioxidantes.
También te puede interesar:Los vegetarianos, veganos y quienes, por cualquier motivo o por prescripción médica, tienen restricciones temporales o permanentes para consumir carne, deberían considerar especialmente esta verdura. Esta variedad de col contiene proteínas que, al igual que la carne, se componen de 18 aminoácidos. Estos elementos son esenciales para el organismo, así que si tienes la oportunidad de reponerlos, no la desaproveches. A pesar de estas cualidades, la col rizada no tiene calorías. 100 gramos de esta col contienen solo 50 kilocalorías. ¿Es una opción ideal para mujeres que buscan bajar de peso?
Nuestros antepasados eran sabios y cultivaban alimentos esenciales y nutritivos en sus huertos. Si bien nuestro estilo de vida no nos permite volver por completo a nuestras raíces, deberíamos reconocer la importancia de estas plantas olvidadas y, al menos, reintroducirlas en nuestra dieta, si no incorporarlas a ella por completo.

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Lisa TK
¡Súper interesante, gracias! ¡Lo leí todo! No conocía el sedum, ¡qué nombre tan gracioso! Y tampoco conocía la col rizada; ¡gracias, autor! Eso sí, no la "comas", pero sí cómetela. 🙂
Antosha1999 Antosha1999
Interesante.
Elena Savva
Hoy en día está de moda llamar al orégano común o tomillo, aunque simplemente tiene un sabor salado. Yo no cultivo tomillo; abunda en el bosque cercano. Pero añadiría hinojo, apio y levístico a todas las demás hierbas. Y si las secas, ya sea en el horno o en una secadora eléctrica, obtienes un condimento maravilloso para primeros y segundos platos de carne. Delicioso y saludable a la vez. Ah, y se me olvidó el eneldo, mi favorito.
Larisa
Elena Savva, el tomillo y el orégano son plantas diferentes. Si las hueles solo una vez, nunca más las confundirás.
Elena
¿Quieres presumir de erudición? Entonces, al menos, consulta Wikipedia, la favorita de todos, o al menos una enciclopedia. El orégano crece en claros y laderas. Le encanta el sol y, que yo sepa, el tomillo es una planta completamente distinta. Y desde luego no vive en el bosque. Aunque pertenecen a la misma familia —Lamiaceae—, pertenecen a géneros diferentes.