La mimosa sensitiva es una flor tropical singular cuyas hojas se cierran al menor contacto. Esta característica inusual, poco común en otras plantas, atrae a los aficionados a la jardinería de interior. Para cultivar esta flor única en casa, es necesario crear las condiciones adecuadas y brindarle los cuidados necesarios.
Descripción de la planta
La Mimosa pudica es un subarbusto herbáceo. La planta es originaria de Sudamérica, pero también se encuentra en los trópicos de África y Asia.
La mimosa, conocida por su timidez, destaca por su reacción al tacto. Al tocar sus hojas, estas se enroscan inmediatamente, como si se asustaran. La foto de una flor de mimosa muestra cómo cambia tras ser "asustada".
Descripción de la planta:
- La altura del arbusto en la naturaleza es de hasta 1,5 m, las mimosas de interior alcanzan los 0,3–0,6 m;
- El tallo es recto y está cubierto de pequeñas espinas;
- Las hojas de la mimosa son bipinnadas, con largos pecíolos, y crecen en grupos de 3 a 5;
- Las flores son rosas, con un tinte lila, agrupadas en inflorescencias en forma de bola (2 cm de diámetro), que se encuentran únicamente en los brotes jóvenes;
- Después de la floración, se forman vainas con semillas - de 2 a 10 piezas en cada una.
Características de la mimosa "no me toques":
- Toda la parte aérea de la planta está cubierta de suaves pelos blancos;
- La floración dura todo el verano;
- Al tocarlas, las hojas se cierran inmediatamente y solo se abren después de 20-30 minutos.
Por la noche, la mimosa, conocida por su timidez, pliega sus hojas independientemente de la presencia de luz. Este comportamiento inusual se explica por los biorritmos únicos de la planta.

Características de cuidado
El cuidado de la mimosa en casa se complica debido a sus exigentes necesidades de temperatura y humedad. Esta planta tropical crece mejor en invernaderos, donde se pueden recrear condiciones lo más parecidas posible a las naturales.
Temperatura y humedad
La temperatura óptima para la mimosa durante la temporada cálida oscila entre los 20 y los 24 °C, y en invierno, entre los 16 y los 18 °C es suficiente. La humedad relativa recomendada es de al menos el 70 %.
Cómo aumentar la humedad:
- El aire alrededor de la planta se rocía con una botella pulverizadora;
- Coloca recipientes llenos de agua en el alféizar de la ventana;
- La vasija se coloca en una bandeja con arcilla expandida humedecida.
Al humidificar el aire, evite mojar las hojas de la mimosa.

Requisitos de iluminación
Esta flor, de porte discreto, necesita mucha luz, por lo que lo mejor es colocarla en una ventana orientada al sur. Sin embargo, en verano, al mediodía, cuando el sol está especialmente fuerte, necesita sombra para evitar que las hojas se quemen.
Esta planta tropical también puede crecer en otras ventanas, orientadas al este y al oeste. Sin embargo, a medida que disminuyan las horas de luz, será necesario proporcionarle iluminación adicional. Se recomienda un mínimo de 12 horas de luz natural.
Cuando la luz es insuficiente, los brotes de la planta se estiran, se vuelven menos compactos y pierden su atractivo ornamental. Este problema es especialmente común después del invierno y en plántulas jóvenes.
Reglas de riego
Esta planta necesita mucha humedad y requiere riego regular. La frecuencia de riego depende de la estación del año, la humedad y la temperatura. Es importante no dejar que la capa superficial de la tierra se seque.
Características del riego:
- El suelo debe mantenerse constantemente ligeramente húmedo, pero sin agua estancada;
- Durante la floración, las plantas se riegan cada dos días; durante los demás períodos, de dos a tres veces por semana;
- Se utiliza agua blanda o destilada.
Para obtener agua apta para regar una flor, basta con dejar reposar el agua del grifo durante 24 horas.
Fertilizante superficial
La planta se abona siguiendo aproximadamente el mismo programa que otras plantas de interior.
Características de la alimentación:
- De marzo a diciembre, la planta se fertiliza cada 2 semanas;
- Se recomienda utilizar mezclas organominerales universales y complejas como fertilizantes;
- Se pueden utilizar fertilizantes complejos para plantas con flores, pero a la mitad de la dosis;
- Durante el período de latencia, la planta no necesita fertilizantes.
Trasplante y preparación del suelo
Esta planta sensible tiene raíces finas y frágiles, por lo que no se recomienda trasplantarla innecesariamente. Para minimizar el riesgo de dañar las raíces, trasplántela mediante el método de trasplante. Las raíces se transfieren al nuevo contenedor junto con el cepellón. La planta prefiere un suelo moderadamente fértil, bien drenado y húmedo.

Preparación de la maceta para el trasplante:
- El recipiente de plantación se lava a fondo;
- En el fondo se coloca una capa de drenaje de 3–4 cm de piedra triturada;
- Se hacen agujeros en el recipiente para permitir que drene el exceso de agua;
- El sustrato se prepara con césped, tierra de hojas, arena y turba. Estos se toman a partes iguales;
- Para que la mezcla de tierra quede más suelta, se le añade perlita.
La flor se trasplanta a una maceta de diámetro adecuado. Tras trasladarla a su nueva ubicación, se cubren las raíces con tierra y se riega con el agua reposada.
Cubierta
Para que la mimosa conserve su aspecto decorativo, hay que pellizcarla.
Orden de pellizco:
- El primer tratamiento se realiza en abril, al comienzo de la temporada de crecimiento. Su objetivo es prolongar el período de floración.
- La segunda poda se realiza después de la floración. Esto se hace para formar ramas laterales que solo aparecerán al año siguiente.
Evita podar demasiado los brotes. Si lo haces en exceso, la planta tendrá dificultades para sobrevivir al invierno. Incluso podría morir si se podan demasiado.
La flor, cultivada como anual, se poda a temprana edad para hacerla más compacta.
Polinización y recolección de semillas
En la naturaleza, la polinización ocurre de forma natural. El polen es transportado por los insectos y el viento. Al cultivar mimosas en interiores, la polinización es responsabilidad del jardinero.
Poliniza las plantas con un pincel limpio. Así se transfiere el polen de flor en flor. También puedes frotar suavemente las plantas entre sí. Si la polinización tiene éxito, al cabo de un tiempo aparecerán vainas densas con semillas. Las semillas se recolectan después de que la mimosa haya terminado de florecer.
Métodos de reproducción
La mimosa púdica se propaga generalmente por semilla. Este es el método más sencillo y eficaz. La siembra se realiza entre marzo y abril.
Orden de reproducción:
- Sumerge las semillas en agua caliente durante 30 minutos. O bien, sumérgelas en un estimulador de crecimiento para mejorar la germinación.
- Seca las semillas y prepara una mezcla de tierra con césped, mantillo de hojas, arena y turba. Desinfecta la mezcla de tierra con Fitosporin o una solución rosa de permanganato de potasio.
- Siembra las semillas en un recipiente o maceta a una profundidad de 0,5–1 cm. No compactes la tierra después de sembrar.
- Riega las semillas y cubre el recipiente con una tapa transparente, ya sea de vidrio o plástico. Coloca el recipiente en un lugar bien iluminado. La temperatura óptima para la germinación es de 25 °C. Ventila la tierra a diario y humedécela con un pulverizador.
- En dos semanas aparecerán las plántulas; cuando alcancen los 5 cm de altura, plántelas en vasos separados, 2 o 3 piezas en cada uno.
El segundo método de propagación es mediante esquejes. Los esquejes tomados de una planta madura se colocan en agua o en una mezcla de arena y turba y se espera a que enraícen. Para aumentar la probabilidad de supervivencia, los esquejes se tratan con estimulantes del crecimiento.
La propagación por esquejes de mimosa es un proceso difícil, ya que los esquejes no enraízan bien, incluso utilizando material de plantación de alta calidad. Este método de propagación es posible, pero ineficaz: solo uno de cada diez esquejes enraíza.
Plagas de Mimosa pudica
Los propietarios de la delicada mimosa deben vigilar atentamente la salud de la planta. Si se pasan por alto las plagas y no se eliminan rápidamente, pueden causar daños importantes a la planta, incluso matarla.
Plagas y su control:
- Pulgones. Estos insectos chupadores se congregan en el envés de las hojas. Si solo hay unos pocos pulgones, bastará con agua jabonosa. Para infestaciones severas, se requieren tratamientos más fuertes. Rocíe la planta con Fitoverm o Agravertin.
- Ácaros. Este pequeño insecto se identifica por las manchas en las hojas y la fina telaraña en el envés. Se recomienda rociar la planta con una solución jabonosa con un poco de alcohol. Si esto no funciona, trate la planta con Actellic.
- Mosca blanca. La presencia de escamas translúcidas en el envés de las hojas indica la presencia de esta plaga. Estas escamas se vuelven pegajosas, pierden color y se vuelven sin vida. Para combatir la mosca blanca, lave la planta con agua jabonosa y rocíela con infusión de tabaco. Para infestaciones severas, utilice Aktara.
Para tomar medidas oportunas y prevenir daños graves a la planta, se recomienda inspeccionarla regularmente para detectar plagas.
Problemas de crecimiento
Cultivar plantas tropicales en interiores suele acarrear problemas. Conocer las debilidades de la planta permite tomar medidas preventivas y evitar problemas.
Posibles problemas y sus causas:
- Caída de hojas - debido a riego irregular;
- Amarilleamiento de la parte aérea - exceso de riego del suelo;
- Las hojas no se abren, a pesar de la llegada de la luz del día - riego demasiado frecuente y abundante;
- Los brotes se estiran y pierden elasticidad, la planta no florece por falta de luz;
- Las hojas se decoloran y arrugan debido al aire polvoriento y contaminado (esto sucede cuando las ventanas están abiertas);
- La planta no florece debido al aire frío.
A pesar de la delicadeza de esta flor, cultivarla no es tan difícil como parece. Si no puedes proporcionarle las condiciones invernales adecuadas, puedes limitarte a cultivar plantas anuales.

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