Las ciruelas encurtidas saben a aceitunas.
Resulta que las ciruelas se pueden conservar para el invierno no solo en forma de mermelada, conservas, compotas y otras conservas dulces. ¡Son un excelente aperitivo para carnes a la parrilla o al horno! Las especias aromáticas y un adobo picante les dan a estas frutas agridulces un sabor similar al de las aceitunas. Estas ciruelas encurtidas son perfectas para preparar canapés o para decorar tablas de quesos y embutidos. Anímate a preparar un par de tarros con esta receta para disfrutar del sabor único de esta conserva este invierno.
Ingredientes para un frasco de 1 litro:
- Ciruelas agridulces, alargadas – 800-900 g;
- aceite de girasol inodoro – 2 cucharadas;
- sal gruesa – 5 cucharaditas;
- azúcar granulada – 8 cucharaditas;
- vinagre 6% (manzana, vino) – 5 cucharaditas;
- clavel – 6-7 capullos;
- hoja de laurel – 3-4 piezas.
Cómo cocinar ciruelas como aceitunas
Esta cantidad de ingredientes rinde para un litro o dos frascos de medio litro de ciruelas encurtidas. Para este aperitivo salado, es mejor elegir variedades de ciruela con un sabor ácido, ya que esto le dará a la conserva un sabor más equilibrado. También es mejor usar ciruelas oblongas de tamaño mediano. En primer lugar, cabrán más en el frasco y, en segundo lugar, tendrán un sabor más parecido al de las aceitunas negras.
Selecciona las ciruelas, eligiendo solo las enteras y de pulpa firme. Lávalas bien y quítales el tallo. Pincha cada ciruela varias veces con un palillo para que el adobo penetre lo mejor posible.
Seleccione un recipiente adecuado para conservas, lávelo por dentro y por fuera con bicarbonato de sodio y séquelo. Coloque la mitad de las especias en el fondo.
Llena el frasco con ciruelas, dejando el menor espacio libre posible para no aplastarlas. Espolvorea con las especias restantes.
Hervir 1 litro de agua y verterla en frascos con ciruelas.
Tapar y dejar reposar a temperatura ambiente durante 7-10 minutos para que se cocinen al vapor. Escurrir el agua de los tarros usando las tapas de nailon perforadas y repetir el proceso de cocción al vapor.
Vacíe el agua por segunda vez.
Agregar sal y azúcar, remover y llevar a ebullición.
Retirar del fuego y verter el vinagre.
Mientras hierve el adobo, añade aceite vegetal a cada frasco.
Vierta el líquido hirviendo sobre las ciruelas, cierre bien las tapas y déles la vuelta para comprobar que no haya fugas. Si el adobo no gotea, vuelva a colocar las conservas en su posición normal y envuélvalas hasta que se enfríen por completo. Consérvelas en un lugar fresco y oscuro al día siguiente.
Las ciruelas se pueden almacenar durante un máximo de un año, ya que se conservan con hueso, y con el tiempo se acumulará ácido cianhídrico en el producto.
Las ciruelas se pueden servir con quesos y platos de carne; resultan muy picantes y aromáticas, y su sabor recuerda mucho al de las aceitunas.
¡Buen provecho!
