Frambuesas en su propio jugo sin azúcar
Hoy prepararemos frambuesas en su propio jugo para el invierno, sin azúcar ni otros aditivos. Se conservarán perfectamente durante mucho tiempo en el refrigerador, en el estante inferior. Las frambuesas tienen un ligero sabor ácido, sin el dulzor empalagoso del almíbar. Son especialmente atractivas para los niños y para quienes cuidan su peso y su alimentación. Se pueden comer a cucharadas, usar para prevenir resfriados o incorporar en repostería y postres.
Ingredientes:
- frambuesas – 600 g.
Cómo conservar las frambuesas en su propio jugo
Prepare las frambuesas: revíselas y compruebe que estén enteras, no estropeadas y no aplastadas.
Después, puedes remojar las frambuesas en una solución salina: disuelve un poco de sal en agua fría y viértela sobre las frambuesas, dejándolas en remojo durante 10 minutos. Luego, enjuaga las frambuesas con cuidado.
Lava bien el frasco con bicarbonato de sodio, enjuágalo y hierve la tapa en agua durante 10 minutos. Esteriliza el frasco con el método que prefieras: al vapor o en el horno. Llena el frasco con frambuesas.
Después de enviar las frambuesas a esterilizar, no olvides forrar el fondo de la bandeja con un trozo de tela.
Tras 25 minutos de ebullición, retire la olla del fuego. Las frambuesas habrán soltado su jugo, que es justo lo que necesitamos.
Enrolla las frambuesas con una tapa esterilizada, colócalas boca abajo, envuélvelas en una manta y déjalas reposar durante 24 horas. Transcurrido este tiempo, guarda las frambuesas en el refrigerador o en la bodega.
¡Buen provecho!

