Lecho con judías verdes

El lechón de verduras es una deliciosa cena que se conserva en frasco. Las aromáticas verduras se pueden servir frías, rociadas con una salsa de mantequilla del mismo frasco. Esta preparación invernal se suele recalentar y mezclar con patatas cocidas cortadas en trozos grandes. El lechero con judías verdes puede formar parte de un guiso de fiambres: el contenido del frasco se combina con arroz guisado y trozos de pavo.
La receta de este plato no es tan complicada; todos los ingredientes son fáciles de conseguir, y las fotos paso a paso del proceso te ayudarán a preparar este delicioso y versátil lecho de forma rápida y sencilla.
Productos:
- judías verdes - 400 g,
- cebollas - 2 uds.,
- zanahorias - 2 unidades,
- tomates - 6-8 piezas,
- ajo - 4 dientes,
- sal - 1 cucharada,
- azúcar - 2 cucharadas,
- aceite de girasol - 4 cucharadas,
- vinagre 9% - 3 cucharadas,
- pimienta negra molida - 1 cucharadita.
Cómo preparar lecho con judías verdes
Selecciona judías verdes maduras, de buen aspecto y de tamaño mediano. Clasifica y pesa un manojo de judías verdes. Desecha las que estén oscuras o amarillentas. Lava bien todas las judías verdes con agua corriente.
Puedes dejar la piel en los tomates; no se notará en el plato final. Si prefieres quitársela, vierte agua hirviendo sobre los tomates y pélalos después de 3 minutos. Corta los tomates en dados. Cocina el lechón en una cacerola grande, con los tomates en el fondo.
Las zanahorias que elijas deben ser largas, para que puedas obtener rodajas pequeñas y uniformes. La cebolla debe cortarse en medias lunas.
Para los pimientos dulces, el corte longitudinal se considera óptimo.
Las judías verdes son las protagonistas de este lechón. Córtalas en trozos de un tamaño que te permita comerlas fácilmente con un tenedor una vez servido el plato.
El ajo se pasa por una prensa.
El lechón se sala, se endulza y se sazona con pimienta negra. El azúcar contrarresta la acidez del vinagre y el sabor agrio de los tomates.
Vierta aceite de girasol y 100 mililitros de agua en una cacerola. Si los tomates son grandes y jugosos, omita el agua.
Cueza el lechón durante 25 minutos, tapando la olla con una tapa adecuada. Remueva las verduras cada 5 minutos. Añada el vinagre, remueva y deje cocer a fuego lento durante otros 5 minutos.
El lechón caliente se vierte en frascos esterilizados. Los frascos se enrollan, se voltean y se cubren con una toalla gruesa.
Cuando el lechón está listo, todos los ingredientes están tiernos pero no blandos, y el aroma de las especias es sutil. El líquido que envuelve los trozos de verdura es delicioso: el jugo que sueltan mezclado con aceite vegetal y vinagre. El lechón se puede usar como salsa para fideos, cebada y cuscús.
