Leche de pimiento y tomate para el invierno
El lechero es un plato delicioso hecho con pimientos y tomates. Se prepara en verano y también se conserva para el invierno. Con la gran variedad de verduras frescas que hay en los puestos del mercado, es difícil resistirse a comprar algo que te guste. Un invitado frecuente en nuestras mesas es el pimiento morrón, rico en vitaminas y con un sabor excelente.
Hoy veremos una receta para preparar lecho con pimientos y tomates, ideal para el invierno. La adición de tomates frescos le da al lecho su sabor perfecto: un ligero toque ácido y un aroma intenso. Los pimientos dulces y los tomates combinan a la perfección. Los pimientos se impregnan de los jugos, creando un sabor delicioso. El lecho es un excelente aperitivo para el invierno, o simplemente un plato completo de verduras para el almuerzo o la cena. Es un manjar para la familia y los invitados. Las verduras frescas escasean en invierno, pero las conservas de verduras están repletas de vitaminas y nutrientes, así que no olvides guardar frascos de lecho para toda la temporada de frío.
Ingredientes:
- pimiento morrón – 0,5 kg;
- cebolla - 0,25 kg;
- tomates - 0,5 kg;
- sal – 0,5 cucharaditas;
- azúcar – 0,5 cucharadas;
- granos de pimienta – 4-5 piezas;
- hoja de laurel – 1 unidad;
- Vinagre de mesa al 9% – 1 cucharada;
- aceite vegetal – 40 gramos.
Cómo preparar lecho con pimientos y tomates
Para preparar lechón, utilice pimientos dulces de cualquier color, desde amarillos hasta rojos. Pélelos y córtelos en tiras de grosor medio. De esta manera, los pimientos se cocinarán a la perfección, quedando tiernos y suaves.
Pela y enjuaga la cebolla, luego pícala: córtala en cubos con un cuchillo afilado.
Lave los tomates y tritúrelos, ya sea en una picadora de carne o en una licuadora, para obtener jugo de tomate para el lechón.
Vierta el jugo en una cacerola, llévelo a ebullición y agregue todas las verduras restantes: cebolla y pimiento.
Añade sal y azúcar granulada al lechon según la receta para que las verduras adquieran un sabor equilibrado.
También añadimos aceite vegetal y especias: granos de pimienta y laurel para aromatizar.
Cueza el lechón a fuego lento durante 40 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara. Añada el vinagre al final de la cocción. Espere a que las verduras hiervan y retire del fuego.
Coloca el lechón caliente en frascos limpios y esterilizados, llenándolos hasta los hombros.
Enrollamos los tarros de la forma habitual, los aislamos con una manta y los dejamos reposar así durante al menos 5 horas.
Guarda el producto terminado en la despensa o en otro espacio de almacenamiento que tengas, como una bodega o un sótano. Aquí tienes una receta sencilla con fotos.
¡Buen provecho!
