El cuidado adecuado de la lavanda en otoño, su preparación para el invierno y el trasplante son fundamentales para asegurar que la planta sobreviva bien al frío. Hay algunos detalles a tener en cuenta, como qué y cómo cubrirla durante el invierno y la mejor época para plantarla. La experiencia de los expertos ayuda a los jardineros principiantes a evitar errores y a conservar la lavanda incluso a bajas temperaturas.
Características del cuidado de la lavanda en otoño
La lavanda es una planta delicada y, para asegurar que no sufra por las bajas temperaturas, necesita las condiciones adecuadas. Prospera en climas cálidos, por lo que en zonas con climas rigurosos, antes del invierno, es esencial:
- aflojar la tierra alrededor de los arbustos;
- Eliminar las malas hierbas por completo;
- cortar la flor;
- Añadir fertilizantes minerales como abono de superficie;
- Cubra cuidadosamente para el invierno.
Para que la lavanda crezca vigorosamente, sus raíces necesitan recibir oxígeno sin obstrucciones. Esto se logra aflojando la tierra. Si el suelo está compactado, conviene hacerlo regularmente durante toda la temporada, eliminando también las raíces de las malas hierbas. Para evitar que vuelva a crecer, se puede cubrir la tierra alrededor de los arbustos con hojas caídas. Para que los arbustos luzcan más atractivos, se pueden sustituir las hojas por sustratos decorativos, que además son beneficiosos.
El riego también es importante. La planta no tolera suelos encharcados. La cantidad de agua debe ser moderada; de lo contrario, las hojas se pudrirán y se pondrán amarillas. Si no se riega lo suficiente, la planta se secará gradualmente. Es mejor regar la zona cuando se seque. Antes del invierno, se puede abonar la lavanda con potasio y fósforo. El abono principal se realiza en primavera. Se puede evitar el abono si se coloca un sustrato decorativo especial alrededor de los arbustos. Al descomponerse, liberará fertilizantes minerales en el suelo, nutriendo las raíces de la planta.
Poda de lavanda en otoño
Los jardineros podan durante toda la temporada y durante la floración. Esto es necesario para asegurar que los brotes marchitos sean reemplazados por otros nuevos. La poda en otoño es fundamental. Hay varias razones para ello, pero el objetivo principal es preservar el arbusto durante mucho tiempo.
¿Hay que podar la lavanda en otoño?
Es fundamental podar la planta antes del invierno. Esta poda ayuda a que se mantenga compacta. No todos los jardineros eliminan los brotes aéreos, ya que prefieren mantener la forma de la copa. Tras las nevadas, la planta quedará bien cubierta y no se congelará, incluso con bajas temperaturas.
En regiones donde las precipitaciones son escasas, los brotes aéreos pueden morir por el viento y las heladas. Al exponerse a las heladas, los troncos se vuelven quebradizos y se dañan fácilmente. El riesgo de enfermedades aumenta en las partes rotas. También pueden sufrir daños por insectos.
¿Cuándo podar la lavanda en otoño o primavera?
Cómo plantar y cuidar la lavanda En campo abierto, se recomienda podar a partir de los primeros meses de primavera. Esta poda es necesaria para acelerar la floración y dar forma al arbusto. Se puede realizar en el jardín una vez que haya pasado el riesgo de heladas y las temperaturas se hayan estabilizado.
La poda puede ser drástica. Consiste en eliminar un tercio o la mitad del volumen total del arbusto con tijeras de podar. Esto es aceptable si no se podó en otoño. También es necesario podar los troncos dañados por las heladas o las plagas. En otoño, se deben eliminar con cuidado todos los brotes que hayan terminado de florecer. Dada la complejidad del proceso, no hay una respuesta definitiva sobre cuándo es mejor podar: otoño o primavera. La poda es importante durante toda la temporada.
Cuándo y cómo podar la lavanda en otoño
La poda puede comenzar en otoño, una vez finalizado el segundo periodo de floración de la planta. Esto suele ocurrir en septiembre. Se elimina el exceso de crecimiento para facilitar la protección del arbusto durante el invierno. Deje los 3 cm superiores a la altura de la copa. Esto permitirá que la planta sobreviva fácilmente al invierno y evite daños por temperaturas bajo cero.
La poda se realiza en dos etapas. Primero, se eliminan los brotes hasta la mitad de la altura. Luego, se realiza una poda de rejuvenecimiento. Se elimina la parte restante del tronco para mantener la altura deseada. Esto asegura que la planta sobreviva al invierno sin sufrir daños.
Abonar la lavanda después de la poda
Después de podar la lavanda, es fundamental abonarla. Puedes usar cualquier abono que vendan en floristerías especializadas. Diluye el abono con agua (2 cucharadas por cada 10 litros). Antes de abonar, remueve y riega bien la tierra. Si aplicas el abono sobre tierra seca y sin tratar, las raíces de la lavanda no lo resistirán y se quemarán.
Cómo conservar la lavanda en invierno
Lavanda cultivada En climas cálidos, no necesita protección contra el frío. Es una planta resistente a las heladas, tolerando temperaturas de hasta -25 grados Celsius. En climas secos, conviene cubrirla. Si se trata de lavanda cultivadas en macetas, luego, ante la primera ola de frío, se traslada a un lugar cálido, protegido de las corrientes de aire frío.
La primavera se considera la estación más peligrosa para esta flor, debido a sus bruscas fluctuaciones de temperatura: cálida durante el día, pero significativamente más fría por la noche. El invierno, con sus nevadas condiciones, se considera una época más segura.
Cómo proteger la lavanda durante el invierno
Proteger la lavanda del frío invernal no es tan difícil si se siguen algunas recomendaciones sencillas.
- La nieve no debe entrar en la copa de los arbustos, por lo que deben estar bien atados.
- El círculo de tierra debe estar bien aislado. No se recomienda usar hojas caídas comunes, ya que su descomposición genera microorganismos y hongos dañinos que pueden perjudicar la lavanda. La turba seca y las agujas de pino son excelentes para este fin.
- El arbusto debe cubrirse por completo con ramas de abeto u otras coníferas. El refugio debe sujetarse con cuerda. El arbusto puede enterrarse ligeramente en la tierra. El refugio de abeto debe cubrirse generosamente de nieve. Si no hay nieve, es probable que la planta no sobreviva a las heladas.
Si la lavanda se cultiva en regiones septentrionales, se pueden usar cajas de madera contrachapada como refugio. Coloca encima numerosas ramas de abeto para mejorar la circulación del oxígeno y retener el calor.
Protección de la lavanda durante el invierno en diferentes regiones
La preparación de la lavanda para el invierno varía según la región. Esto se debe a las condiciones climáticas: en algunas ciudades, el invierno trae consigo abundantes nevadas y vientos, mientras que en otras, puede que no haya nieve y el aire sea demasiado seco y frío. Para conservar la planta, es importante tener en cuenta cada detalle; de lo contrario, la flor perecerá con la primera helada.
En la zona central (región de Moscú)
Esta región es propensa a las heladas intensas, pero la mayoría de los jardineros de la región de Moscú prefieren no cubrir sus plantas durante el invierno. También se evita la poda otoñal: los troncos largos, atados y cubiertos de nieve, proporcionan mayor calor y protección contra el frío que otras cubiertas.
La lavanda de hoja ancha debe protegerse con paja, heno, ramas o turba. Si se cultiva en macetas, debe trasladarse a una habitación más cálida; de lo contrario, morirá con la primera helada.
En la región del Volga
En esta región, los inviernos se caracterizan por heladas intensas. Las temperaturas pueden descender por debajo de los -25 grados Celsius. Estas condiciones climáticas son prolongadas, generalmente durante dos semanas o más. Si las bajas temperaturas no van acompañadas de una capa de nieve abundante, todas las plántulas se congelarán. Por lo tanto, es necesario cubrir la lavanda para protegerla adecuadamente.
En los Urales y Siberia
Estas regiones se caracterizan por inviernos rigurosos, con temperaturas que descienden por debajo de los 35 grados Celsius. Solo la lavanda de hoja estrecha (una variedad resistente a las heladas) puede soportar estas condiciones climáticas. No se recomienda podarla. Solo un arbusto alto puede resistir las heladas manteniendo su sistema radicular.
En los Urales y Siberia, es esencial proteger la lavanda. Para ello se utilizan todos los métodos disponibles. Entre los métodos adecuados se incluyen:
- arpillera;
- agrofibra;
- ramas de abeto;
- ramas de abeto.
Solo un buen aislamiento permitirá que la planta sobreviva al invierno, y en primavera comenzará a deleitarte con un crecimiento vigoroso, floración y un aroma inolvidable.
Invernación de especies en maceta
Cada vez más jardineros cultivan lavanda en macetas para embellecer sus jardines y decorar terrazas y balcones. Con los cuidados adecuados, esta planta ornamental resistirá bien el invierno. Para prepararla para el frío, conviene podarla y enriquecer la tierra con la cantidad necesaria de fertilizante mineral. Las plantas en maceta no deben dejarse al aire libre durante el invierno, ya que no toleran las bajas temperaturas, incluso con la protección adecuada. Lo mejor es colocar las macetas en una habitación cálida y con calefacción hasta la primavera.
Plantar lavanda en otoño
En climas cálidos, la lavanda se puede plantar sin problema en otoño. Las temperaturas invernales no bajan a niveles críticos y la planta no muere. En climas templados, es mejor trasplantarla en primavera. Es importante elegir bien el lugar con antelación. La lavanda no crece en suelos encharcados y necesita luz solar constante.
No siempre se dispone de un lugar adecuado en el jardín, por lo que lo mejor es crear las condiciones necesarias artificialmente. Para drenar ligeramente el suelo, cree un bancal elevado, cave una depresión y rellénela primero con material de drenaje y arcilla expandida, luego con tierra y plante flores. Durante la siembra de otoño, debe:
- crear una elevación de 40 cm en la ubicación elegida;
- preparar agujeros para las flores de 25 cm de profundidad;
- colócalos a una distancia de 40 cm entre sí;
- 60 minutos antes de plantar en la tierra, coloque las raíces de las plantas en agua;
- Cortar las partes superiores;
- Durante la siembra, agregue fertilizantes minerales adicionales al suelo.
Si la lavanda se planta correctamente, sobrevivirá al invierno sin problemas. Tarda aproximadamente dos meses en establecerse por completo. Se puede propagar dividiendo la planta madre. Desentierra el tallo y divídelo con un cuchillo. Trata todos los cortes con un antiséptico: carbón vegetal, carbón activado triturado o polvo para bases de jardín. Esto prevendrá enfermedades y la pudrición de la raíz.
Métodos de siembra
Las flores deben plantarse en hoyos preparados previamente. La profundidad varía según la variedad de la planta; una profundidad de 25-30 cm se considera óptima. Se pueden plantar individualmente o en grupos. En este último caso, se recomienda dejar una distancia de 40 cm entre los grupos. Para una hilera más densa, esta distancia se suele reducir a la mitad. Los jardineros experimentados prefieren plantarlas en grupo, ya que permiten crear fácilmente bordes decorativos o tapizantes. Las flores crecen bien en bancales elevados, macetas o jarrones utilizados en jardines o balcones.
Momento óptimo para la siembra
La primavera es la mejor época para plantar. Se considera el momento óptimo. Conviene esperar a que hayan cesado por completo las heladas y se haya instalado el clima cálido. Los habitantes de las regiones del sur pueden hacerlo en septiembre u octubre, ya que el clima es perfectamente adecuado. Deben transcurrir al menos dos meses antes de la ola de frío prevista y la primera helada.
Tierra para la planta
Esta flor no crece en suelos pantanosos y pesados. El agua estancada es inaceptable, ya que la pudrición de la raíz se produce de inmediato. Un suelo franco arenoso o pedregoso, con buen drenaje, es ideal. Sin embargo, el suelo no debe estar saturado de nutrientes ni deficiente en ellos.
En algunos casos, los jardineros preparan sus propias mezclas de tierra y luego rellenan los hoyos que han cavado para plantar. Para obtener la composición óptima, mezcle lo siguiente:
- suelo foliar;
- humus;
- arena.
Lugar de aterrizaje
Para plantar esta flor, elige un lugar cálido y bien iluminado del jardín. Esto favorecerá una floración abundante y la liberación de su característico aroma. Si se planta en un lugar sombrío, florecerá con poca frecuencia y solo se verán unos pocos capullos.
El suelo debe estar seco. El exceso de humedad perjudica el crecimiento y desarrollo de la planta. Si es necesario elevarla, lo mejor es hacerlo artificialmente. Un jardín alpino es ideal para plantar.
Trasplantar lavanda en otoño
El arbusto debe desenterrarse con cuidado, sin dañar sus raíces. Es importante dejar un terrón grande de tierra sobre la planta para protegerlas. Se recomienda trasplantar a finales de verano o principios de otoño, cuando termina la floración. Trasplantar la lavanda en otoño es necesario si:
- no hay crecimiento de arbustos;
- Debes cambiar la ubicación de la planta;
- Es necesario dividir un arbusto grande en varios pequeños.
A pesar de su pequeño tamaño, el sistema radicular de la lavanda puede penetrar hasta 4 metros en el suelo. Sin embargo, esto no supone un problema durante el trasplante, ya que la planta tolera fácilmente este proceso.
Errores de los jardineros principiantes
El desconocimiento sobre el cuidado de las plantas puede provocar errores que, en última instancia, causarán la muerte del arbusto o impedirán su crecimiento. Para evitarlo y disfrutar de sus hermosas flores, evite:
- Riega abundantemente y poda la planta a fondo. El exceso de humedad provocará la pudrición de las raíces, y una poda profunda impedirá que la planta se recupere por completo.
- Plantar lavanda en un suelo demasiado compacto, como la arcilla o la turba, impedirá que las raíces reciban el oxígeno que necesitan para desarrollarse correctamente.
- Pode rápidamente en primavera. Evita podar los arbustos para eliminar el exceso de follaje seco inmediatamente después de que se derrita la nieve. La flor tarda en brotar, por lo que deberás recuperar su forma original más adelante, cuando llegue el clima cálido.
- Cubrir las flores con plástico es un grave error, ya que puede provocar que se pudran. Para la primavera, la mayoría de las flores se habrán perdido por completo.
Si evitas estos errores comunes, la lavanda tolerará bien el frío, te deleitará con flores exuberantes y no te causará ningún problema en su cuidado.
Consejos para floristas
El principal problema al que se enfrentan los jardineros es la escasa resistencia a las heladas de este arbusto. Solo la lavanda de hoja estrecha prospera a la intemperie, y únicamente si recibe una cubierta protectora. Las hojas caídas comunes no son adecuadas para este fin, ya que pueden albergar plagas, microorganismos patógenos y hongos. Pasar el invierno bajo las hojas resultará perjudicial para la planta. Para ello, es mejor utilizar ramas de pino, que sirven para cubrir no solo la planta, sino también la zona radicular.
Si la lavanda no florece, está en el lugar equivocado: recibe demasiada sombra. La falta de crecimiento también puede deberse a un exceso de fertilizante nitrogenado. Para un buen crecimiento, es importante remover la tierra y eliminar las malas hierbas. Un riego adecuado, la poda oportuna, la fertilización y la preparación de la lavanda para el invierno también son fundamentales.
En conclusión
Un cuidado adecuado de la lavanda en otoño y una correcta preparación para el invierno ayudarán a preservar la planta. En primavera, por supuesto, los arbustos no lucirán en su máximo esplendor inmediatamente después del deshielo. Los matorrales densos se irán aclarando gradualmente, y entonces podrá comenzar a cultivarlos. La lavanda, delicada y exigente, requiere atención constante, pero si se cuida correctamente y con prontitud, el resultado serán flores vibrantes en el jardín y un aroma único que perfumará todo el ambiente.

Lavanda: Cultivo a partir de semillas