El abeto enano es un hermoso complemento para cualquier jardín. Tiene una copa cónica y plana y agujas de color verde glauco.
Con los cuidados adecuados y el tratamiento oportuno de las enfermedades, los abetos enanos pueden crecer en interiores y alcanzar una altura máxima de 1 metro. Les comparto fotos de mis preciosos ejemplares. Si se plantan en tierra, pueden llegar a medir hasta 3 metros de altura.
Reglas de aterrizaje
El proceso de plantación debe abordarse con cuidado. El crecimiento de las plantas depende de ello. Los jardineros experimentados recomiendan seguir algunas reglas:
- La siembra debe comenzar en la segunda quincena de abril o en agosto. Es cuando las plantas están más activas.
- El lugar donde crece el abeto debe estar bien iluminado. De lo contrario, el árbol perderá su aspecto decorativo.
- Es importante preparar una capa de drenaje. Para ello se pueden utilizar ladrillos rotos o piedra triturada.
- El abeto enano tiene necesidades especiales de suelo. Para asegurar su buen desarrollo, el suelo debe prepararse adecuadamente. Esto requiere mezclar tierra, arena, turba y humus.
Plantar un abeto enano
El proceso de siembra consta de las siguientes actividades:
- La capa de drenaje debe rellenarse con tierra y regarse.
- La planta, junto con el cepellón, debe ser retirada de la maceta y colocada con cuidado en el hoyo.
- Es importante asegurarse de que el árbol esté nivelado. Cualquier espacio vacío debe rellenarse con tierra.
- Finalmente, hay que regar y cubrir con mantillo.
Ahora hablemos del cuidado de los abetos enanos, y luego veremos sus enfermedades y tratamientos.
Cuidado de un abeto enano
Una planta hermosa solo se consigue con los cuidados adecuados. Los cuidados incluyen lo siguiente:
- Riego. Las plantas maduras pueden tolerar sequías de hasta dos semanas. Las plantas jóvenes requieren riego regular, preferiblemente una vez por semana.
- Aflojar la tierra. Este procedimiento es especialmente importante durante los períodos de sequía. Al aflojar la tierra, la humedad se evaporará lentamente, lo que permitirá que las raíces reciban suficiente aire.
- Fertilizante. Toda planta necesita nutrientes adicionales. Los abetos enanos requieren fertilizantes complejos. Las fórmulas bajas en nitrógeno son las más recomendables. Los fertilizantes orgánicos también son muy beneficiosos. El vermicompost y el compost son especialmente beneficiosos. Los fertilizantes que contienen harina de dolomita son extremadamente beneficiosos.
- El acolchado es otro procedimiento importante que debe realizarse con prontitud. Se puede usar aserrín, agujas de pino y corteza de árbol como acolchado. El acolchado previene la pudrición de las raíces y mantiene los árboles con un aspecto atractivo durante muchos años.
La tierra recogida bajo un abeto forestal tiene un efecto muy positivo en el desarrollo de los abetos.
Enfermedades del abeto enano
Aunque las plantas son resistentes a muchas enfermedades, algunas aún se hacen notar. Las enfermedades más comunes del abeto son:
Schütte
Una enfermedad fúngica. El abeto primero se ennegrece y luego se cubre de escarcha, lo que provoca la caída de las acículas. Tratamientos como Alirin-B y Trichodermin pueden ayudar a salvar las plantas. En casos graves, será necesario talar los árboles.
Traqueomicosis
Los árboles jóvenes son los primeros en sufrir. Sus agujas se tornan rojas y pronto se caen por completo. Las plantas no se pueden salvar; habrá que arrancarlas y quemarlas.
Óxido
La enfermedad daña las acículas, provocando que se pongan amarillas. El tratamiento con Gliocladin o Vectra ayudará a salvar los árboles.
Los abetos enanos son plantas fascinantes. Su belleza ornamental llama la atención. Mantenerlos en buen estado es sencillo: basta con seguir los cuidados básicos, detectar las enfermedades a tiempo y realizar el mantenimiento de forma eficiente y oportuna.
