¿Cómo elegir un invernadero de policarbonato?

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Cultivar hortalizas y hierbas en tu dacha es posible no solo al aire libre, sino también en un invernadero. Elegir la estructura adecuada es fundamental para obtener una cosecha abundante. Los invernaderos de policarbonato se consideran los más prácticos y funcionales, pero antes de comprar uno, es importante tener en cuenta los criterios para elegir la estructura adecuada.

Material y diseño del marco

El marco es el elemento estructural principal que mantiene el policarbonato en su lugar. Normalmente, se utilizan tubos metálicos o perfiles galvanizados para construir el marco de soporte.

Antiguamente, se utilizaba con frecuencia la madera para este fin, pero resulta antieconómico, ya que con el tiempo el material se pudre y la fiabilidad y la capacidad de carga de la estructura disminuyen. Los perfiles metálicos son más rentables: son resistentes y económicos, además de duraderos y capaces de soportar cargas pesadas.

Perfil doblado galvanizado

El perfil galvanizado doblado es el mejor material para construir una estructura en términos de precio y calidad. Es económico y ligero, pero no soporta cargas muy pesadas.

Este problema se resuelve de la siguiente manera:

  1. Para reforzar la estructura de perfil galvanizado, se utiliza un mayor número de elementos.
  2. Las uniones de los elementos del marco también requieren un refuerzo independiente.
  3. El espesor del perfil metálico galvanizado no supera los 0,8 mm, por lo que este material no es adecuado para todas las regiones.

Un invernadero con este tipo de estructura solo puede construirse en zonas sin vientos fuertes ni inviernos con mucha nieve. De lo contrario, el material no resistirá el peso de la nieve ni las ráfagas de viento, y la integridad del invernadero se verá comprometida.

sección rectangular o cuadrada de acero

Una estructura más práctica sería una fabricada con perfiles de acero cuadrados o rectangulares. Soporta bien las cargas, pero el material requiere un tratamiento adicional con compuestos anticorrosivos especiales.

Estructura de aluminio

Una estructura de aluminio se ensambla a partir de tubos o perfiles. Este material presenta numerosas ventajas. En primer lugar, es fácil de instalar y la estructura en sí es ligera, pero lo suficientemente resistente como para soportar cargas de viento y mecánicas. En segundo lugar, estas estructuras son resistentes a la corrosión y no requieren tratamiento adicional.

Pero no olvidemos las desventajas. Una estructura de aluminio costará más que una similar hecha con perfiles de acero, y el invernadero en sí carecerá de suficiente aislamiento térmico, lo que lo hará inadecuado para su uso en invierno.

¿Qué tipo de policarbonato se debe usar para un invernadero?

El revestimiento de la estructura, en este caso de policarbonato, también desempeña un papel crucial en su correcto funcionamiento. Al elegir un revestimiento, tenga en cuenta el tipo de policarbonato, su espesor y la presencia de una capa estabilizadora de luz.

El policarbonato se presenta en dos tipos: celular y sólido. Para invernaderos, el celular es la mejor opción. Gracias a sus enlaces cruzados internos, este material es resistente a los daños y tiene una larga vida útil.

El grosor de las láminas también juega un papel importante. Determina la cantidad de luz que entra en el invernadero y si la cubierta puede soportar el peso de la nieve en invierno. Normalmente, para los invernaderos se utiliza policarbonato con un grosor de 4 a 10 mm. Las láminas más delgadas resisten peor las ráfagas de viento, y los materiales más gruesos no transmiten bien la luz.

La presencia de una capa estabilizadora de luz y su espesor

El policarbonato celular de alta calidad absorbe todos los rayos ultravioleta, pero solo los rayos visibles e infrarrojos penetran en la habitación. Estos rayos garantizan el pleno crecimiento y desarrollo de las plantas.

Para proteger la superficie exterior del policarbonato de los efectos nocivos de la radiación UV, se aplica una sustancia especial fotoestabilizadora. La presencia de este recubrimiento se indica mediante etiquetas adhesivas. Si estas etiquetas no están presentes, es preferible no utilizar este policarbonato para el revestimiento de invernaderos.

Decidir la forma del invernadero

Existen varios tipos de estructuras de tierra cerrada, según la forma del arco. Cada una tiene sus propias características, ventajas y desventajas, por lo que vale la pena examinar con más detalle los tipos más populares.

Invernadero arqueado con laterales abatibles (invernadero para mariposas)

El invernadero mariposa es ideal para pequeños huertos y se utiliza para cultivar pequeñas cantidades de verduras y hierbas para las necesidades de una familia.

La principal ventaja de este tipo de invernadero es que sus paredes laterales se levantan como las alas de una mariposa. Esto permite al propietario acceder fácilmente a cualquier parte del huerto.

Invernadero con arco en forma de gota

La estructura del invernadero de goteo consta de dos arcos que forman una cresta pronunciada en su unión. Esta forma singular evita la acumulación de nieve en la superficie. Además, una nervadura de refuerzo recorre la parte superior, aumentando la resistencia al viento y a las tensiones mecánicas.

Los invernaderos de goteo suelen ser bastante espaciosos, pero su forma arqueada poco común dificulta su construcción. Por ello, muchos jardineros prefieren comprar invernaderos prefabricados, ya montados.

Invernadero a dos aguas

Se trata de un invernadero clásico, con forma de casita. Tiene una base rectangular y paredes verticales rectas que terminan en un tejado a dos aguas.

La experiencia demuestra que este tipo de invernadero es ideal para la construcción por cuenta propia. Simplemente hay que delimitar el terreno, construir la estructura de la base, fijar los soportes verticales y levantar el techo. Este tipo de invernadero se puede construir con cualquier material, incluso con los que ya se tengan a mano. Sin embargo, hay que tener en cuenta que durante el invierno se acumulará nieve en el techo, lo que puede dañar el policarbonato.

¿Necesita un invernadero una base?

La mayoría de los invernaderos pequeños que se usan solo durante los meses más cálidos no tienen cimientos. Esto tiene sus ventajas: son económicos de construir y cumplen sus funciones básicas con bastante eficacia. Sin embargo, para quienes viven en regiones con vientos fuertes, esta opción no es la ideal. Los invernaderos sin cimientos son más vulnerables al viento, por lo que los vientos fuertes pueden volcar la estructura.

Si el invernadero se va a utilizar no solo en verano sino también en invierno, la cimentación debe ser una fase obligatoria de la construcción. Normalmente, se construye una cimentación corrida a la que posteriormente se sueldan los soportes verticales de la estructura.

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