Al construir una casa de campo, hay un componente que no se incluye en el alcance básico del trabajo: la zona ciega de hormigón. Su construcción suele posponerse y el diseño a menudo presenta deficiencias. Esta zona es esencial para desviar el agua de lluvia y el agua de deshielo de las paredes y los cimientos de la casa, llevándola hacia el terreno. El impacto del agua subterránea en los cimientos provoca hundimientos y grietas. Para evitar el colapso de la estructura, es importante seguir cinco reglas clave.
Cumplimiento de los parámetros geométricos
La zona ciega se construye alrededor del perímetro del edificio. Su anchura oscila entre 0,8 y 1,2 metros, pero debe extenderse al menos 20 cm más allá del alero. Las gotas de lluvia que caen del tejado no deben tocar el suelo. Si la estructura no dispone de drenaje, la anchura se incrementa a 40-50 cm. Si el edificio tiene elementos salientes, como un porche o una veranda, la zona de protección contra la lluvia debe ampliarse para garantizar que los cimientos estén protegidos de los daños causados por el agua.
La profundidad de los cimientos depende del clima de la zona donde se ubica el edificio y del tipo y la extensión de la congelación del suelo. Al diseñar un sistema de drenaje, se debe considerar la expansión del suelo. Esto se puede consultar en tablas de referencia. Si el suelo es propenso a deformarse durante el invierno, la zanja para el área ciega se excava por debajo de la línea de congelación. En suelos arenosos, este parámetro puede ignorarse.
También te puede interesar:Formación de taludes de drenaje
Los charcos en la superficie de la zona ciega indican errores en su pendiente. Los constructores vertieron el hormigón o colocaron las losas de pavimento horizontalmente. Esto puede generar zonas de estancamiento y, en algunos casos, filtraciones de agua bajo los cimientos. La normativa exige la formación de una pendiente transversal para la capa hidrófuga, instalada con un ángulo mínimo de 10° con respecto a los cimientos del edificio.
Para garantizar la pendiente deseada, esta se determina durante la construcción del área ciega. Para ello, el borde del desagüe cerca de los cimientos se eleva al menos 10 cm por cada metro de ancho de canalón. Además, se instalan canales de drenaje a lo largo del perímetro para alejar el líquido de la estructura del edificio. Estos canales pueden ser componentes prefabricados de un sistema de drenaje o tuberías metálicas cortadas a medida.
Cumplimiento de las normas para el vertido de hormigón
La aparición de grietas, delaminación y desprendimiento en la superficie del hormigón se debe a errores en la composición de la mezcla. Esto permite que el agua penetre bajo la solera monolítica y la cimentación. A temperaturas bajo cero, la humedad se congela, lo que deteriora la base de hormigón. También pueden aparecer grietas por la ausencia de juntas de dilatación entre el drenaje y la cimentación del edificio.
Para garantizar la resistencia del hormigón, es fundamental respetar estrictamente las proporciones al mezclarlo. Su composición es conocida desde hace tiempo: cemento, grava, arena y agua. Sin embargo, no todos conocen la proporción correcta en la mezcla final, o bien miden las cantidades necesarias a ojo. Mezclar hormigón no es algo que se pueda hacer por azar. El peso de los componentes en la mezcla se indica por 1 m³:
- cemento grado M400 – 330 kg;
- piedra triturada con un tamaño de fracción de hasta 20 mm – 1100 kg;
- arena – 750 kg;
- agua – 215 l.
La duración y el orden del mezclado influyen en la estructura del producto final. Inicialmente, se colocan todos los ingredientes secos en un recipiente. El tiempo de mezclado es de dos minutos. Si se mezcla a mano, se continúa mezclando hasta obtener una masa homogénea. A continuación, se añade el agua y se mezcla durante otros dos minutos. La mezcla final queda uniformemente distribuida, compacta y con una pendiente adecuada.
Aislamiento de la zona ciega
Si la gotera se ha deformado, deformado o comenzado a desprenderse por capas, es señal de que está sufriendo la fuerza de la expansión del suelo. Esto ocurre por la falta de aislamiento entre los cimientos y el suelo circundante. Como resultado, la humedad acumulada en el suelo durante el otoño se congela, cristaliza y se expande, empujando así la solera de hormigón.
También te puede interesar:Una capa de material aislante térmico puede ayudar a prevenir este proceso. A continuación se muestra la secuencia para instalar el aislamiento:
- Cavan una zanja cerca de los cimientos a una profundidad de 0,5 m (el ancho depende del tamaño de la pendiente del techo).
- Los paneles de aislamiento térmico están fijados a los cimientos.
- Se vierte una capa de arena y grava en el fondo y se compacta completamente.
- En la parte superior se coloca un aislamiento térmico.
- La última capa es una zona ciega de hormigón.
Impermeabilización de zonas ciegas blandas
Una base húmeda al construir una losa de hormigón blando se debe a la falta de impermeabilización. El revestimiento final para este tipo de sistema de drenaje suele ser piedra triturada, césped o baldosas Mettlach. Estos materiales son meramente decorativos y no impiden la penetración del agua en la base. Una base de hormigón húmeda, saturada de humedad, se deteriora a temperaturas bajo cero. Esto se manifiesta con la aparición de desconchones y grietas en la masa de hormigón.
El uso de un material hidrófobo en la base del sistema de drenaje evita que la humedad penetre en los cimientos. Para ello se utilizan membranas especiales o fieltro asfáltico. El procedimiento de instalación de la impermeabilización es el siguiente:
- Las láminas de material se colocan sobre una base preparada de arena y grava.
- Un borde se coloca sobre la base a una distancia de 15-20 mm, el otro se baja al canal de drenaje.
- Vierten piedra triturada encima o colocan azulejos decorativos.
También te puede interesar:Crear una zona ciega de alta calidad es sencillo. La clave está en evitar errores comunes y utilizar materiales de primera calidad. No escatime en el sistema de drenaje, ya que la resistencia de la estructura depende de su capacidad para proteger los cimientos.
