Cómo cuidar adecuadamente la arrurruz en casa

Flores

La maranta, o «hierba de la oración», es una planta de interior muy popular, que cautiva con los llamativos dibujos de sus anchas hojas. Los aficionados a la jardinería coleccionan docenas de estos arbustos de bajo crecimiento, elogiando su facilidad de cultivo y cuidado.

Descripción y variedades populares de arrurruz

Las plantas de la familia Marantaceae ocupan un lugar destacado en las colecciones de muchos jardineros. Estas plantas de interior son muy apreciadas por la forma y el color únicos de sus hojas, que presentan manchas y rayas variegadas. Al ser una especie tropical, requieren condiciones específicas de temperatura y alta humedad.

La maranta es una planta perenne originaria de los climas cálidos de Sudamérica. Comprende 43 especies, desarrolladas a través de años de selección genética. El nombre «flor rezada» proviene del botánico Bartolomeo Maranta, quien la descubrió y describió a mediados del siglo XVI.

Esta pequeña planta de interior crece a partir de tallos erectos con hojas grandes. Según la variedad, estas hojas son ovaladas o puntiagudas, con colores variados que van del rojo al burdeos, blanco o verde oscuro. La raíz es un tubérculo enorme, utilizado en Sudamérica en la cocina.

La maranta crece lentamente en interiores, produciendo no más de seis hojas al año. Raramente, en condiciones ideales, produce inflorescencias en forma de espiga con varios capullos pequeños de color crema o blanco. Las semillas se recolectan en una pequeña cápsula.

Las siguientes variedades están adaptadas para el cultivo en casa:

  • Maranta tricolor. Sus hojas verde claro están decoradas con manchas y nervaduras oscuras, y tienen bordes ondulados. El color varía según la iluminación de la habitación.
  • Kerchovena. De fácil cuidado, recomendada para jardineros principiantes. Sus hojas son grandes, con manchas oscuras y rayas blancas en el centro. Forma un hermoso arbusto de hasta 30 cm de altura.
  • De nervaduras rojas o tricolor. Sus hojas resplandecen con tonos verde claro, verde y rosa, formando un patrón distintivo. Son aterciopeladas al tacto, no lisas. Florece con pequeñas inflorescencias blancas.
  • Caña. La única variedad que alcanza 1 m de altura. Sus hojas, de 20 a 25 cm, son de color verde claro con iridiscencia azul plateada. Florece una vez al año, produciendo capullos de color crema.

Todas las variedades de maranta no superan los 35 cm de altura. Combinan a la perfección en una misma maceta. Por ello, los jardineros suelen crear composiciones con diferentes variedades, combinándolas por el color de sus hojas.

¡Importante!
Por la noche, las hojas de la arrurruz se pliegan ligeramente y se elevan, asemejándose visualmente a las manos de una persona juntas en oración.

Condiciones de mantenimiento y características de cuidado

La exótica maranta es una planta de interior que requiere cuidados especiales. Es exigente, por lo que los jardineros la apodan "barómetro". Cuando baja la humedad, sus hojas pierden su color vibrante, se marchitan rápidamente y se ponen mustias. Ante la proximidad de una tormenta o lluvia intensa, pliega sus hojas en respuesta a los cambios en la presión atmosférica.

Las hojas de una planta sana tienen un color intenso. Son firmes, con un ligero brillo ceroso. La maranta es fácil de cuidar en interiores, pero crece mejor con luz artificial. Lo ideal es colocar la maceta cerca de una ventana orientada al sur o al este, protegiéndola de la luz solar directa, que puede provocar quemaduras y daños.

El mejor lugar para una maceta de maranta es el salón, el dormitorio o un balcón cerrado y aislado. Esta planta es sensible a los productos de la combustión, por lo que en la cocina se marchitará, dejará de crecer, no florecerá e incluso podría morir. En verano, se puede trasladar al balcón, pero será necesario limpiar las hojas con un paño húmedo con mayor frecuencia para quitar el polvo.

Niveles de temperatura y humedad

En verano, la temperatura ideal para su óptimo crecimiento es de 20 a 25 °C. En climas más cálidos, se puede aumentar ligeramente la humedad rociando agua con frecuencia. En invierno, la maranta tolera temperaturas de hasta 15 °C sin perder su atractivo. Si la temperatura ambiente baja a 10 °C, la flor podría morir.

Esta planta requiere una humedad relativa alta, cercana al 80%. En invierno, conviene retirar la maceta de los radiadores y cubrirla con toallas húmedas. Muchos jardineros utilizan humidificadores para controlar la humedad al cultivar arrurruz.

Si la humedad ambiental se mantiene entre el 55 % y el 60 %, conviene rociar la planta con agua tibia por la mañana y por la noche. Se puede sumergir la planta bajo el grifo para eliminar el polvo y mejorar el estado de las hojas. Sin embargo, es recomendable cubrir la tierra alrededor de los tallos con film transparente para evitar el exceso de riego.

¡Importante!
En verano, el suelo debe mantenerse ligeramente húmedo de forma constante. En invierno, la capa superior puede secarse; la planta depende del agua almacenada en su extenso sistema radicular.

Reglas de riego

Esta planta exótica debe regarse únicamente con agua decantada o filtrada. No tolera grandes cantidades de cal ni depósitos de hierro. Si se riega en exceso, drene el agua sobrante del plato para evitar la pudrición de las raíces y la infestación de plagas.

Antes de regar, compruebe la humedad de la tierra y evite que se seque. En verano, puede regarla cada dos días; en invierno, no más de una vez cada cinco días. Una buena manera de mantener la humedad en una habitación con calefacción central es colocar la maceta sobre una bandeja grande llena de arcilla expandida. Esto controla la evaporación, creando un microclima ideal alrededor de la planta.

Fertilización

La planta requiere fertilización frecuente, la cual obtiene del suelo. La mejor opción son los fertilizantes especializados que se pueden diluir en agua para riego. Estos deben contener microelementos y nutrientes. Es recomendable adquirir concentrados ya preparados para plantas tropicales o exóticas.

La cantidad y la frecuencia de la alimentación dependen de la época del año:

  • De febrero a abril, soluciones líquidas: una vez cada 3 semanas;
  • De mayo a septiembre: una vez cada 14 días;
  • De octubre a diciembre, una vez al mes.

La planta no entra en letargo en invierno, pero conviene reducir la cantidad de fertilizante. En verano, se puede diluir el concentrado con más agua, aumentando la dosis indicada en las instrucciones entre un 50 % y un 100 %.

¡Importante!
Para cuidar adecuadamente la maranta, es mejor utilizar productos ya preparados: "Kemira Lux", "Fasco", "Botanist's Dream".

Trasplante de arrurruz

El sistema radicular de esta flor es pequeño, por lo que cambiar la tierra por una más fresca y nutritiva no es necesario más de una vez cada tres años. Sin embargo, es fundamental trasplantarla inmediatamente después de comprarla. Para la arrurruz, elija una maceta de plástico poco profunda y de diámetro amplio. Este material retiene mejor la humedad en la tierra, aumentando así la humedad ambiental.

Primero, debes preparar el suelo nutritivo para el cultivo de arrurruz de la siguiente manera:

  1. Para un buen drenaje, se coloca en el fondo una capa de arcilla expandida, pequeños trozos de ladrillo roto o guijarros.
  2. Para la segunda capa, se recomienda utilizar un sustrato nutritivo ya preparado o una mezcla hecha de turba, tierra y arena de río.
  3. Tras la plantación, las raíces se cubren con una capa de tierra mezclada con carbón activado triturado o sustrato de coníferas para un acolchado ligero.

Tras el trasplante, riegue la planta abundantemente, eliminando el exceso de agua del plato. Rocíe las hojas con solución de Epin. Si la planta de arrurruz es joven, puede remojar previamente las raíces en Kornevin líquido.

¡Importante!
Cada vez más, los jardineros prefieren cultivar arrurruz sin tierra utilizando hidroponía, que mantiene niveles óptimos de humedad y nutrientes sin necesidad de riego.

Métodos básicos de reproducción

En casa, es más fácil cultivar arrurruz a partir de esquejes obtenidos al dividir la planta madre. Este procedimiento se realiza durante el trasplante en los primeros meses de primavera. La planta se extrae con cuidado, se sacude la tierra y se separan las secciones laterales con un cuchillo afilado.

Cada plántula debe tener una raíz sana y fuerte. Las partes dañadas deben eliminarse con un cuchillo. Asegúrese de tratar los cortes con carbón activado y una solución de manganeso. Las plántulas resultantes se plantan en vasos o macetas pequeñas de plástico y se colocan bajo una película plástica para crear un efecto invernadero.

Las plantas maduras suelen producir numerosos brotes laterales, que se pueden usar para propagar esta rara variedad de maranta. Con unas tijeras de podar afiladas o un cuchillo, corte tallos de al menos 8 cm de largo, seleccionando aquellos con entrenudos grandes y signos de crecimiento foliar. Deje los esquejes en un vaso de agua durante un mes.

Una vez que brotan las primeras raíces, los esquejes se trasplantan con cuidado a macetas con sustrato rico en nutrientes, se riegan y se cubren con film transparente. Crecen más rápido con una humedad relativa del 80%, por lo que conviene rociar la tierra cada dos días.

Una vez que aparezcan los nuevos brotes, las macetas con las plántulas se pueden trasladar a una habitación con una temperatura de 20 °C. Abra el plástico durante dos horas al día para aclimatar las plantas y acelerar el crecimiento de las raíces. Si las hojas están caídas, es mejor posponer la aclimatación durante 1 o 2 semanas.

Plagas y enfermedades de la arrurruz

Esta flor exótica suele infectarse por contacto con otras plantas de interior. Es susceptible a ataques de plagas como:

  • ácaro araña;
  • cochinillas;
  • áfido.

Las plagas se alimentan de la savia de la arrurruz y son prácticamente invisibles en las manchas blancas de las hojas. Si aparecen signos de ácaros, retire las partes afectadas de la planta y lávela con agua tibia corriente. Trate la planta con Fitoverm o Actellic varias veces, con intervalos de 4 a 5 días.

Con aire seco y riego deficiente, la arrurruz suele verse afectada por infecciones bacterianas:

  • antracnosis;
  • podredumbre negra;
  • moho negro;
  • punteo.

El tratamiento consiste en tratar las hojas y el suelo con soluciones de "Aktara", "Calypso" y "Confidor". Proporcionar a los tallos acceso a aire fresco es esencial para mejorar el microclima.

Muchos jardineros evitan cultivar maranta, considerándola demasiado exigente. Sin embargo, con una humedad óptima, una fertilización adecuada y trasplantes regulares, le deleitará con un hermoso follaje durante muchos años.

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