Mermelada de membrillo muy sabrosa y espesa
El membrillo es famoso por su aroma y su acidez característica. Madura a mediados de otoño y mucha gente prepara mermelada con él. Sin embargo, el membrillo verde no se deshace al cocinarlo. Y en invierno, apetece una mermelada espesa y suave que se unte fácilmente en picatostes y pan fresco. Hay una solución: preparar mermelada de membrillo. El membrillo contiene mucha pectina, por lo que gelifica de forma natural en el tarro. En invierno, esta mermelada aromática y deliciosa espesará y será un complemento maravilloso para el desayuno o un relleno ideal para tartas.
Se cocina muy rápido, por lo que es mejor preparar el equipo de conserva con antelación y luego seguir la receta paso a paso con fotos que aparece a continuación.
Conviene elegir tarros de diferentes tamaños, desde 150 hasta 1000 g. Un tarro pequeño es perfecto para los amantes de los postres que viven solos o como regalo.
La ralladura de naranja realzará el sabor del membrillo. Con solo una cucharada de ralladura, la mermelada tendrá un toque cítrico refrescante. También puedes añadir un poco de vainilla o cardamomo molido. Estas especias complementan a la perfección el sabor de las frutas de otoño.
Tiempo de cocción: 1 hora. Rinde 6 frascos de 0,5 litros.
Ingredientes:
- membrillo – 2 kg;
- azúcar – 1,5 kg;
- agua – 1 vaso.
Cómo hacer mermelada de membrillo
Lava bien el membrillo, retirando cualquier pelusa, y sécalo con papel de cocina. Pélalo para que la mermelada quede especialmente delicada. Córtalo en cuartos y quítale el corazón y el tallo. Corta cada cuarto en cubos o rodajas del tamaño que prefieras. Colócalos en una cacerola honda de fondo grueso.
Vierta un vaso de agua fría sobre la fruta y colóquela a fuego medio. Cocine hasta que esté tierna, revolviendo con frecuencia. Esto tomará aproximadamente de 30 a 35 minutos.
Enfría ligeramente la mezcla y tritúrala con una batidora de mano o un machacador de patatas normal.
Añade todo el azúcar y calienta la mezcla de nuevo, removiendo constantemente para que no se queme. Cuando el membrillo hierva, apaga el fuego y tapa. En este punto, añade las especias o la ralladura.
Preparación de los tarros de cristal: lavarlos bien con bicarbonato de sodio y escaldarlos con agua hirviendo. Esterilizar cada tarro al baño maría durante 5 minutos. Retirar con cuidado el tarro del esterilizador y llenarlo hasta el borde con mermelada de membrillo.
Hierva las tapas limpias durante 4-5 minutos y cubra los frascos. Ajústelas firmemente con una llave para tapas.
Coloca los tarros boca abajo y envuélvelos con una manta gruesa. Déjalos enfriar durante un día entero. Guarda la mermelada fría en un lugar oscuro a temperatura ambiente y consérvala durante 2-3 meses antes de abrirla.
¡Buen provecho!
